Trabajadores aislados denuncian abandono en un hotel de Villa Carlos Paz

Córdoba 26/09/2020
Se trata de 15 empleados que fueron enviados por una empresa a realizar tareas a La Rioja y Catamarca y al regresar a la provincia realizan la cuarentena en ese hotel.
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"Hoy nos dieron el té y el agua era marrón”, relató una de las trabajadoras que reclamó por la atención en el hotel. - Foto: gentileza.

Unos 15 trabajadores que realizan la cuarentena obligatoria en un hotel de Villa Carlos Paz, tras regresar de unas tareas que realizaron en La Rioja y Catamarca, se quejaron de las condiciones del establecimiento hotelero que los aloja.

Reclaman por las condiciones del lugar y la alimentación que reciben, informó el portal informativo Carlos Paz Vivo.

Los trabajadores regresaron el jueves regresaron a Córdoba y desde ese entonces, tras hacerse el hisopado correspondiente, que les dio negativo, el COE dispuso que sean trasladados a un hotel de Carlos Paz para que realicen la cuarentena.

“Llegamos a la Terminal a las 17 y estaba el COE trabajando con otro colectivo, así que tuvimos que esperar dos horas arriba del coche sin comer ni ir al baño, sin saber que iba a suceder con nosotros”, señaló Florencia, una de las trabajadoras de la empresa. Y agregó que cuando se enteraron que debían trasladarse a Carlos Paz, sus familias, que viven en Córdoba, tuvieron que acercarles ropa y otros elementos personales.

También precisó que al llegar al hotel designado, en el establecimiento no había nadie y que la Policía tuvo que avisarle al dueño para que pudieran ingresar a las instalaciones, las cuales dicen que se encontraron todas sucias: “No teníamos toallas en los baños, las frazadas y sábanas con olor a pis de gato, las alfombras de los cuartos impregnadas de olor”, afirmó la trabajadora.

“El primer día no tuvimos desayuno y eran las 14 y no teníamos novedades del almuerzo, recién a las 16 nos dieron dos pebetes con una botella de agua. Y a las dos horas un té, un bollo de pan, una naranja, un alfajor Tatín y un turrón, como merienda. Hoy nos dieron el té y el agua era marrón”, relató.

Hay una sola persona que nos puede subir cosas que necesitamos y está de 18 a 21, y después quedamos solos. Hay un compañero con epilepsia, otro con ataque de pánico, pero no hay nadie, no sabemos quién responde si nos pasa algo. Si la recepcionista está, nos pueden alcanzar cosas, si no es imposible”, manifestó la mujer.

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