Blockchain y Criptomonedas por reciclaje

Política / Economía 31/07/2020 Por Alejandro Sewrjugin
La Blockchain viene a transformar nociones y creencias. Sistemas centralizados que acumulan poder en pocas personas para tomar decisiones sobre el destino de la mayoría de nosotros/as y de nuestras sociedades.
Ecodocta
- EcoDocta es una criptomoneda nacida en la provincia de Córdoba.

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Especial para La Nueva Mañana


Hoy podemos empezar a crear nuevas iniciativas económicas que no necesiten de la compra-venta de un producto o servicio para perfeccionarse -es decir que ya no dependan solamente de una lógica mercantil para que funcionen-. Nuevas tareas enfocadas en realizar acciones positivas humanas hacia nuestro entorno, intentando paliar o corregir los problemas que causamos a partir de un sistema industrialista y de consumismo cada vez más avezado, que solo busca el crecimiento económico como si fuera la gran y única panacea -donde no se aceptan opiniones en contrario-. No está permitido polemizar, ni siquiera dudar de ello -es algo que “siempre ha sido así”, y por ende, verdadero, cierto y necesario-. 

Pero estos nuevos tipos de procesos de valor que van surgiendo con la Blockchain y Criptomonedas, nos permiten ir rompiendo barreras mentales en cuanto a cuáles deben/serán esos nuevos “trabajos” que se discuten tanto en altos foros o teorizan algunos futuristas. Son un nuevo tipo de tareas que cualquier persona, en cualquier parte del mundo, podrá ir realizando y que irán cimentando la vida en Comunidad para que esta funcione de forma positiva y alineada con el propio ecosistema. Ya no es un trabajo asalariado para una empresa privada o particular; sino una ocupación que nos compete como ciudadanos/as, pero que no hemos tenido un incentivo económico cierto, y por lo tanto, no lo hemos podido realizar a escala masiva -todavía-. Estos son parte de esos nuevos trabajos que irán apareciendo en una nueva esfera de valor por fuera de la lógica mercantil -sin un producto o servicio a comercializar- y que se agregan a los empleos tradicionales del mercado existentes -pero que van disminuyendo por el avance de la tecnología, no pudiendo brindar cobertura a la creciente población económicamente activa-.

No es novedad ya que el reciclado es una cuestión central en estas tareas que necesitamos realizar; y que al poder monetizarlas ahora con Blockchain, nos permitirán en el mediano/largo plazo, no sólo reciclar lo producido; sino también cambiar la forma de producción industrial hacia bienes que no necesiten ya de ser reciclados y/o no impacten en el medio ambiente -por la lógica de innovación y búsqueda de eficiencia que traerán estos nuevos procesos-. 

A continuación, cito algunas iniciativas que se están produciendo en diferentes latitudes, con el objeto de generar procesos de reciclado a escala masiva. Sin dudas, es una de las áreas donde la Blockchain y Criptomonedas tienen la posibilidad de impactar de manera más contundente, ya que crear la prueba de trabajo -es decir, comprobar de forma autónoma que el hecho de valor se produjo, sin necesidad de la confirmación por parte de un ser humano, evitando subjetividades o preferencias-. Pero para comprenderlo mejor, vamos a ver algunos de estos casos.

EcoDocta una criptomoneda nacida en el propio seno de la provincia de Córdoba. http://ecodocta.com/. La acción de poner a disposición productos que necesitan ser reciclados -y evitar su descarte en la vía pública o en bolsas de residuo sin separar- genera la emisión de esta criptomoneda -se utilizan máquinas para comprobar la “prueba de trabajo”-. El desafío está en lograr que se acepte en comercios y el municipio -contra pago de impuestos-.

Jellycoin es otra propuesta en la provincia de Misiones, desde el Proyecto Colmena y cuenta con el apoyo del Ministerio de Industria.

Plasticoin (Montevideo, Uruguay): Si bien todavía no utiliza Blockchain -está planificado-. Tiene ya el apoyo de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) y más de 20 empresas aceptan ya la Plasticoin como forma de pago. Una moneda cuyo respaldo es la acción de reciclar e impactar en varios de los ODS de las Naciones Unidas.

Deposy (Biota, Alemania): Utiliza la Blockchain de IOTA y da recompensas en esa criptomoneda para las personas que utilizan sus máquinas para reciclar. Ha realizado un acuerdo con una firma Suiza, Omoku (https://www.omoku.io/) que le permite transformar las IOTA que reciben los recicladores/as en Euros.

The Bounties Network - Brooklyn, Estados Unidos- organizó en Filipinas (Manila Bay) un experimento: realizar una limpieza de su playa por voluntarios/as a cambio de criptomonedas en diciembre de 2018. Se lograron limpiar 3 toneladas de basura en sólo dos días.

Plastic Bank (Vancouver, Canadá) que trabaja con la Blockchain impulsada por la empresa IBM: también eligió Filipinas para iniciar con su iniciativa de producir criptomonedas por reducir la contaminación. 

Agora Tech Lab es un proyecto en funcionamiento en los Países Bajos. Allí, el esfuerzo de los ciudadanos/as en diferentes ciudades, x reciclar sus residuos, es premiado con criptomonedas que luego son aceptadas por los diferentes gobiernos municipales, a cambio de servicios que reciben los ciudadanos y ciudadanas.

Y podemos incluir otras iniciativas como W2V Eco, Litterati o Swachhcoin. Todas con una visión global y que permiten ahorrar a las ciudades, mejorar el entorno, y proveer de ingresos extras a sus ciudadanos/as. 

Circularise, Países Bajos. Plantea un sistema de precios para el material reciclado, en base a su composición, el número de veces que ha sido reciclado; ayudando a empresas poder utilizarlos y valuarlos correctamente.

Empower, Noruega. Utiliza la creación de criptomoneda, para poder fomentar y articular donaciones de todas partes del mundo y poder ayudar a reciclar en cualquier punto del planeta.

Y seguramente haya más iniciativas en Blockchain -con o sin criptomonedas- por otras partes del mundo. Es muy probable que muchos de estos proyectos no prosperen, pero darán paso a nuevas iniciativas que, finalmente, logren la adopción masiva en el mundo. Se necesita siempre generar alto volumen de propuestas, para que se mejore la idea/proceso central, y queden aquellas que terminen creando las condiciones para modificar el impacto negativo que estamos teniendo en nosotros/as mismos/as, otras formas de vida y nuestro planeta.

Alejandro Sewrjugin
Alejandro Sewrjugin
Graduado en Cs. Económicas de la UBA y fundador de Economía PHI, una nueva teoría del valor y movimiento global, que impulsa la creación de una Economía Global Sustentable e Inclusiva.

 

 

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