La AFA con Chiqui Tapia hasta 2025 y Talleres cada vez más lejos

Deportes 22/05/2020 Por Federico Jelic
El “Chiqui” fue reelecto sin oposición, mientras que Fassi no consiguió que se revisara su proyecto de renovación con ganancias estimadas en mil millones de dólares.
Tapia © NA
(Foto: NA)

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“Cambiar para que nada cambie” es una frase habitual en la jerga futbolera coloquial, tan aplicada en AFA que ya es perpetua. Los mecanismos de poder y los dirigentes se van reciclando cíclicamente, sin importar denominación ni cargos, y la reciente Asamblea Ordinaria fue otro fiel reflejo de esa realidad, donde el fútbol cordobés quedó en planos ajenos, bien postergados.

Claudio Tapia consolidó su poder hasta 2025 como máxima autoridad del fútbol argentino en medio de una Asamblea remota, vía la aplicación zoom, elegido por unanimidad y sin oposición. Y en este escenario Talleres intentó presentar algún tipo de proyecto alternativo pero quedó en estériles ilusiones.

Los mismos de siempre. “Chiqui” y su séquito con los nuevos seis vicepresidentes que a la vez son parte del consejo directivo de la Liga Profesional, ente que viene a reemplazar a la extinguida Superliga, volvieron a ganar la pulseada. Una vez todo convalidado y aprobado quedará saber qué papel tendrá el albiazul en este escenario con tantos enemigos y después de buscar alterar el desarrollo de la Asamblea, donde el “nuevo orden” (aunque son los sospechosos de siempre) cristalizaron su cometido: torneo de 28 (quizás 30 equipos) y sin descensos por dos temporadas. Y cinco años más de poder.

A Talleres no lo convocamos porque es oposición. Él tiene otra concepción de liga y de los clubes, por eso no fue consultado”, fue la categórica y lacerante declaración del presidente de Lanús, Nicolás Russo, vocero del riñón de Tapia, graficando la ausencia del club de barrio Jardín en la lista oficial. Es decir, deja traslucir el pensamiento del ente madre del fútbol argentino con las propuestas que pueda traer Fassi en pos de su renovación y revolución cultural. Para usted, no ha lugar.

¿Cómo queda parado entonces el elenco de barrio Jardín ante estas nuevas/viejas autoridades? El tiempo será testigo aunque no es difícil presumir que tendrá complicaciones o algunas reticencias cada vez que levante la mano, con la bandera disonante en un gabinete oficialista.

¿Habrá consecuencias? Como para tirar leña al fuego, el gerente deportivo de Talleres, Juan Pablo Fassi, hijo de líder contemporáneo albiazul, no tuvo filtros en cuestionar vía la red social twitter lo acontecido en el recinto virtual de AFA. “Nuevamente un día más de luto para el presente y futuro del fútbol Argentino. #soloenestepais”. No pareció muy acorde a su investidura ni muy a tono con la diplomacia que siempre pregona Fassi.

Talleres diplomático

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Una vez finalizada la Asamblea con la oficialización de la prórroga de mandato a Tapia en AFA por parte de los clubes, desde Talleres aclararon que apoyaron y dieron aval en la asamblea por una “cuestión de institucionalidad”. No votó en blanco, no se abstuvo de hacerlo y al final termina quedando como saldo la sensación de acto de resignación, diferente al discurso que suele ensayar en los micrófonos cada vez que se le consulta a Fassi.

En las redes oficiales Talleres apoyó la postulación y gestión de Tapia, dando un margen de respiro en el encono explícito de la relación, quizás traicionando ideales pero apuntando a una mejor convivencia en el futuro inmediato. Algunos hinchas y socios caracterizados mostraron desilusión por la postura final de la institución, esperando más confrontación y debate de ideas. Pero AFA mantiene su conservadurismo en materia de gestión, como en tiempos del reinado de Julio Grondona, liderazgo que ahora recae en Tapia, quien conducirá los destinos del fútbol nacional al menos hasta 2025. Quien piense distinto, no tendrá espacio fácilmente.

El plan millonario, desestimado

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Talleres presentó públicamente su plan, aunque fuera de término. En la Asamblea pasada la institución de barrio Jardín tenía para mostrar un proyecto de reestructuración deportiva, económica y cultural del fútbol argentino, cuyas estimaciones y proyecciones desde los ingresos alcanzaría los 100 millones de dólares. Fue desestimado por AFA de lleno, solo por tratarse de Talleres, de la misma forma que fue ignorado el protocolo sanitario para regresar cuanto antes a los entrenamientos.

Según trascendió, la entidad de barrio Jardín había conseguido que varios clubes acompañaran el proyecto, incluso River con D’Onofrio de manera explícita, aunque a la hora de firmarlo, nadie apareció a la hora señalada.

Es decir, en AFA,  Talleres es similar a una mala palabra y desde lo político retrocedió algunos casilleros, aunque lo mismo no abandona en su batalla dialéctica en virtud de un cambio de imagen del fútbol. ¿Se revisará ese proyecto? No parece viable en este contexto. Y el albiazul parece ser el más perjudicado, cada vez más solo en su rincón opositor.

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