Cinco días a pleno jazz

Cultura 23/11/2019 Por
Con conciertos a sala llena, el Buen Pastor con mucha gente disfrutando del jazz local al aire libre y la Sala de Cámara de la capilla ofreciendo exquisitos encuentros de solo piano, pasó una nueva edición del Festival internacional de Jazz de Córdoba.
Dia 2 © Prensa Cba Jazz
- En el escenario al aire libre del Buen Pastor brillaron las big bands y los artistas locales. Foto: Prensa Festival

chapa_ed_impresa_01


Especial para La Nueva Mañana

Que una tradición del jazz tal como es un festival de nivel internacional se haya instalado en la oferta cultural de Córdoba es una suerte de pequeño milagro. La undécima edición del Festival del género, organizada por la Agencia Córdoba Cultura con apoyo del Consejo Federal de Inversiones (CFI), pasó por nuestra ciudad y Río Cuarto con una serie de conciertos, algunos de ellos de alta categoría internacional, con una estupenda respuesta de público, que según estimaciones oficiales alrededor de unas 10.000 personas presenciaron la diversidad de la oferta musical, siempre con acceso libre y gratuito.

 El trompetista Enrico Rava brilló en el Teatro del Libertador

La presentación de una auténtica leyenda viva del jazz europeo como el trompetista Enrico Rava era aguardada casi con ansiedad por el público local. Con 80 años recién cumplidos, el italiano llenó las expectativas al frente de su sexteto en un teatro del Libertador colmado. Dentro de un repertorio de composiciones propias, el trompetista se paseó en un tratamiento estilísticamente ecléctico, propio de alguien muy dotado técnicamente.

En el set de temas, predominó siempre un estilo de jazz caliente, con varias derivas al free jazz, pero de a ratos con espacio también para el típico sonido de los standards del género. A más de su destreza instrumental, lo más distintivo de su magnífico concierto estuvo en la alternancia con dos de sus músicos con los que se conoce de memoria por el vasto trayecto hecho juntos: el trombonista Gianluca Petrella y el pianista Giovanni Guidi. Un concierto de alto nivel internacional con espacio para el recuerdo del trompetista de su presencia en el mismo teatro, en 1966, junto al grupo del saxofonista Steve Lacy.

Los otros dos números internacionales en el Teatro Real, fueron los del estupendo cuarteto estadounidense liderado por el pianista Harold Danko y el saxofonista Rich Perry, en un sólido estilo de jazz moderno, y el maravilloso flamenco del cantaor y saxofonista español Antonio Lizana, al frente del trío que completan el magnífico  guitarrista José Manuel León y el destacado percusionista Adrián Trujillo. Un acierto incorporar un género hecho por artistas de su lugar de origen, Cádiz en este caso, además de que el flamenco se mezcla a menudo con el jazz.

La noche de apertura había permitido, en un Teatro del Libertador repleto, disfrutar del reencuentro con el notable bajista cordobés Fernando Huergo (residente en Boston y docente de la Berklee College of Music ) en un magnífico concierto junto a la Banda Sinfónica provincial, dirigida por el maestro Hadrián Ávila Arzuza.

Acompañado por el estupendo pianista Andrés Copa, y por la solidez en percusión de César Elmo, el set de Huergo recorrió obras de su autoría y algunos standards de glorias del género como el pianista Thelonious Monk y el saxofonista Wayne Shorter, en compañía de una big band también dirigida por Ávila Arzuza. En declaraciones a La Nueva Mañana, Huergo manifestó: “Estoy feliz con el concierto, superó mis expectativas”. También dijo estar “contento con las composiciones para banda sinfónica, que escuché por primera vez, y las de big band también”. “Muy agradecido por el esfuerzo de todos los músicos y el director para que la música suene bien”, completó el bajista.

RAva © Marcos Allende00001
Enrico Rava llenó las expectativas al frente de su sexteto en un teatro del Libertador colmado. 
Foto: Marcos Allende




Big bands y nueva Sala de Cámara en el Buen Pastor

La posibilidad de disfrutar del jazz al aire libre en el escenario del Buen Pastor reporta un doble beneficio: acercarse al jazz, para gente no necesariamente iniciada en el género, y mostrar su arte ante un público amplio, más vasto que lo habitual, para los músicos locales. Justamente, Ignacio García Vieyra, productor general del Festival, resaltó “el compromiso de la Agencia Córdoba Cultura que, pese a la compleja situación económica, decidió apostar  a sostener el Festival con entrada libre y gratuita, garantizando el acceso del público cordobés”. A manera de balance, García Vieyra destacó “el alto nivel mostrado por los ensambles y las agrupaciones locales, así como también la posibilidad de ver a artistas internacionales de altísimo nivel, lo cual nos permite ver lo que sucede en la escena (jazzera), a nivel global”.

En el Buen Pastor, brillaron varias big bands, con destaque, una vez más, para la Córdoba Jazz Orchestra, dirigida por Nicolás Ocampo, esta vez con un invitado de lujo: el notable saxofonista Richard Nant, residente en USA hace tiempo. También se pudo apreciar al magnífico grupo del virtuoso guitarrista Horacio Burgos, acompañado nada menos que por el bandoneonista Damián Torres, director de la Orquesta Provincial de Tango, en un repertorio dedicado al gran Astor Piazzolla.

Además, debutó con éxito la Eleva big band, un combo dirigido por la vientista Lourdes Fontana, con una formación totalmente femenina y un repertorio exclusivo de compositoras de Córdoba. Promisorio debut y expectativa por seguir la evolución futura de la innovadora agrupación. Esa misma anoche, se presentaron juntas las dos voces más destacadas del jazz local: Cordelia Andrada y Julián Mozzicafreddo, en formato quinteto.

La grata novedad fue la Sala de Cámara de la Capilla del Buen Pastor. Dotada con un piano acústico, permitió apreciar a algunos de los mejores pianistas cordobeses: Eduardo Elía, Luis Lewin e Ignacio Aviño. En la jornada final, se pudo disfrutar del pianista y escritor francés Laurent de Wilde que deleitó con su toque, intenso por momentos, sutil en otros pasajes. Hizo un recorrido por temas de su autoría y standards en su personal interpretación de dos figuras centrales de la historia del jazz: Duke Ellington y Thelonious Monk.

 

Edición Impresa

Seguí el desarrollo de esta noticia y otras más 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los viernes en tu kiosco ]


Te puede interesar

Boletín de noticias

Te puede interesar

data-matched-content-ui-type="image_card_sidebyside" data-matched-content-rows-num="4" data-matched-content-columns-num="1"