
Desde Falda del Cañete al satélite Saocom
Miriam Campos
“Puede atravesar las nubes y ver aunque esté nublado. Hay que imaginarse eso durante una catástrofe por inundaciones, por ejemplo”, explica el matemático Eduardo Romero sobre el nuevo satélite argentino que órbita alrededor de la Tierra desde hace tres semanas. En Córdoba, diligentes y adheridos como una sombra, equipos de trabajo de la Conae, desde que Saocom-1A gira y gira, no le pierden pisada.
El Satélite Argentino de Observación Con Microondas (Saocom-1A) es un sistema de dos satélites hechos para observar la Tierra a una distancia de 620 kilómetros y tiene por objetivo, mediante la frecuencia de microondas del radar incorporado, detectar la humedad del suelo y recolectar información que podría anticipar y mitigar, por ejemplo, catástrofes naturales.
Al espacio desde Falda del Cañete
Para que el satélite pueda ahora hacer su trabajo, tras el lanzamiento el 7 de octubre, depende de la labor y acompañamiento de una parte del equipo humano llamado “Segmento Tierra”, que se comanda a través del Centro de Control, desde Falda del Cañete, en Córdoba.
Allí, hasta el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), se desplaza cada día desde Alta Gracia Eduardo Romero, que colgó todos sus planes en Buenos Aires para venirse a Córdoba y trabajar como jefe de desarrollo de operaciones en el lanzamiento del satélite SAC-D en 2011, uno de los otros cuatro proyectos puestos en órbita por la agencia espacial argentina a lo largo de su historia.
“Yo básicamente hago software para el Centro de Control, que es un grupo de gente, más herramientas de software que opera la misión. Consiste, por un lado, en recibir pedidos de usuarios, para lo cual hay un plan de misión de qué imágenes se van a tomar, por ejemplo; hay pedidos para hacer mapas de humedades en la pampa pero también están previstos pedidos de usuarios. Todo eso implica un proceso de armar un plan de la misión”, explica Romero.

Un sistema de planificación made in Conae
El dato no es menor porque una de las particularidades de Saocom radica, precisamente, en el volumen de información que es capaz de manejar. A diferencia de otras misiones, que tomaban entre 10 y 20 imágenes por día, ahora son alrededor de 200, entre 10 y 100 metros de resolución dependiendo del modo de operación con un ancho de barrido entre 20 a 350 kilómetros. Esas dimensiones soporta el satélite y requirió de un sistema de planificación muy sofisticado que fue desarrollado dentro de la Conae.
Romero, que también es docente en una maestría dictada en la agencia espacial y además realiza su doctorado en computación en temas de optimización, en la UNC, explica que no se puede armar un “plan a mano” para una gran cantidad de imágenes y coordinar a la vez, con la implementación de las instrucciones para que el satélite realice determinada tarea y luego almacene los datos, “es imposible, sí o sí hace falta un sistema que sepa gestionar eso de manera automática o semi automática”, precisa.
Por otro lado, sacarle el jugo en su rendimiento a un artefacto complejo que nunca deja de trabajar y a la vez reorganizar el plan de trabajo ante una eventual situación de emergencia, demandó este sistema de planificación en el que Romero junto a Estefanía D’ Elia trabajaron “full, full” desde 2014.
“Esta parte de planificación es un problema computacional por el volumen de la información. Hay un “schedule”, “calendarización” donde uno tiene que decidir dónde poner los recursos, y no pasarse del uso de la capacidad del almacenador. Por ejemplo, no se le puede decir al satélite quiero esto, esto, esto, y de repente te quedás sin lugar. Hay que hacer un sistema que sepa trabajar con eso, no funciona una planilla de excel”, relata el matemático.
Un proyecto que requirió más de una década de trabajo
Cada imagen extra que uno pueda sacarle al telescopio hace la diferencia, todo cuenta. “Son volúmenes tan grandes que se necesita un software particular”, dice Romero y agrega que “al ser un proyecto tan ambicioso por el tipo de instrumento, no muchos se animan a financiar una iniciativa así, por lo que es un “win, win” por donde se lo mire”.
Saocom implicó un trabajo de más de una década, una inversión estimada a lo largo del tiempo de 600 millones de dólares, en el desarrollo participaron más de 80 empresas de base tecnológica argentinas e involucró también a un conjunto de empresas del sector espacial del país.

Único en el mundo
Con este proyecto Argentina completa el Sistema de satélites Siasge, al que además pertenece una constelación de cuatro satélites italianos Cosmo- SkyMed. El Sistema Siasge, constituido con los satélites Cosmo SkyMed y Saocom, es el único en el mundo.
Durante los primeros pasos del satélite en el espacio, en retrospectiva durante estas semanas, cada sistema habilitado estuvo operando dentro de lo esperado o mejor. Y hasta ahora todo cuanto se sabe depende del Centro de Control y la red de estaciones dentro y fuera del país: la Estación Terrena de Tierra del Fuego de la Conae, Svalvard en Noruega y Malindi en Kenia, a través de las cuales Saocom envía información a la Tierra. En esta última semana se realizaron dos “ensayos de vitalidad”, y desde la agencia espacial nacional reportaron que fueron positivos.
El artefacto pesa 3.000 kilogramos, mide 4,7 metros de alto y 1,2 de diámetro, tiene una vida útil de cuatro o cinco años y así montado, fue trasladado en un avión con características particulares hasta California para su lanzamiento. Con el radar de Apertura Sintética (SAR por sus siglas en inglés) que tiene un despliegue de 35 metros, desde este mes Argentina forma parte de un reducido número de países que manejan esta compleja tecnología. El siguiente paso, intentando sortear los vaivenes económicos del país, será el lanzamiento de su gemelo 1B.
“Por suerte no pasó pero aunque hubiera explotado el satélite por los aires el día del lanzamiento, acá ya hay gente que sabe fabricar un radar o gente que aprendió sobre optimización, como yo. De alguna manera, aunque no se hubiera lanzado, este proyecto de Conae generó todo un conocimiento”, dice Romero entusiasmado y completa: “Y con eso ahí, tenés un tremendo hervidero”.
![]() |
Seguí el desarrollo de esta noticia y otras más
en la edición impresa de La Nueva Mañana
[ Todos los lunes en tu kiosco ]


Doble femicidio: anunciaron que el juicio contra Pablo Laurta arrancará el 8 de marzo de 2027

"Basta de ajuste a la educación": Ctera convocó a un paro nacional docente para el 3 de agosto

Carta abierta de Cristina Kirchner: "El costo democrático de la politización de la justicia"

Doble femicidio: anunciaron que el juicio contra Pablo Laurta arrancará el 8 de marzo de 2027

Hallan un auto con pedido judicial y 300 autopartes en una vivienda que se incendió en B° Pueyrredón

Escándalo en la Iglesia: el sacerdote denunciado por abusos a menores ofició misas en la Catedral

Para el partido Talleres-Vélez de este jueves habilitarán las nuevas playas de estacionamiento

En Santa María de Punilla marcharon reclamando justicia por Rocío Gómez

Río Cuarto: 19 personas detenidas tras 28 allanamientos en procedimientos contra el narcotráfico



Sismos en Venezuela: el cordobés que perdió a su familia difundió un mensaje a un mes de la tragedia

Supermanzana de Güemes: "La obra debe pensarse con nosotros y contemplar nuestras necesidades"

Administración Pública: el viernes cobran sus haberes los jubilados y larga el pago de activos

Las exportaciones de Córdoba crecieron 16,4% interanual, con preeminencia de Productos Primarios

Confirman que no hubo mala praxis en el deceso de diez bebés en la Maternidad Provincial a fines de 2025







