Torturas y abandono en la cárcel de Bouwer: familiares denuncian la muerte de otro preso

José Siacca tenía 51 años y al igual que César Moreno -por cuya muerte fueron detenidos seis guardiacárceles, un médico y un directivo de Bouwer- estaba preso y tras descompensarse falleció en un hospital público el 6 de junio de 2023. Su familia denuncia que no recibió atención médica y exige justicia.

Córdoba 14/04/2024 Consuelo Cabral Consuelo Cabral
penal de bouwer
BOUWER EN LA MIRA. “Sabemos que pidió asistencia médica y que nunca lo atendieron”, dice Adriana Revol, militante por los derechos humanos e integrante del movimiento anticarcelario, respecto a la muerte de José Siacca. Foto; LNM

José Siacca tenía 51 años y al igual que César Moreno -por cuya muerte, ocurrida en septiembre de 2023, fueron detenidos días atrás seis guardiacárceles, un médico y un directivo de la cárcel de Bouwer- también murió por consecuencia de la violencia institucional que atraviesa al Servicio Penitenciario de Córdoba. Sin embargo, a diferencia de César -que no poseía antecedentes penales y padecía de trastorno bipolar- José cumplía su condena en el MX1 y pertenecía a Los Guerreros de Jesucristo, un movimiento evangélico formado por los presos en el ex penal San Martín. Historias de vida diferentes con un mismo final, escrito por la violencia sistemática que se vive dentro de las cárceles cordobesas y que viene siendo denunciada desde hace años por diferentes organizaciones sociales y organismos internacionales. 

Aquellos días de junio de 2023

El domingo 4 de junio de 2023 a la mañana, José Siacca se sintió peor de lo habitual. Hacía varios años que convivía con problemas de salud desatendidos. En la cárcel de Bouwer, donde estaba preso por haber matado a un hombre durante un robo, le daban una sola pastilla. La misma que le dan habitualmente al resto de los demás presos cuando les duele la cabeza, la panza, o cualquier otra parte del cuerpo.

Sin embargo, ese domingo los dolores en su estómago se volvieron más intensos y pidió ayuda. Sus compañeros de celda, en el módulo MX1, les avisaron a los guardiacárceles que José tenía fiebre, estaba amarillo, que casi no podía moverse, pero no recibieron respuesta. José llamó a su familia. Habló con su mamá. Le pidió que fuera a Bouwer para exigir que lo atiendan. Cada hora que pasaba se sentía peor. Comenzó a escupir sangre. Los otros presos empezaron a golpear las puertas del penal hasta que el lunes 5 de junio a la mañana lo trasladaron a un hospital y luego a otro donde finalmente falleció.

Sin embargo, Carlos Siacca, hermano de José, asegura que ese lunes él y su mamá habían ido a Bouwer y que al momento del traslado vieron salir a José ya “sin responder”. “Nosotros fuimos con mi mamá para pedir que lo atendiera un médico y cuando lo vemos salir ya no respondía. El martes a la madrugada nos avisaron que había muerto, pero para nosotros fue antes”.

En el informe de defunción del Ministerio de Salud de Córdoba figura que José Siacca murió el martes 6 de junio de 2023 a las 9:15 en el Hospital Elpidio Torres a causa de un shock cardiogénico irreversible, shock hipovolémico, hemorragia digestiva alta no traumática, e insuficiencia hepática.

“Nosotros fuimos con mi mamá para pedir que lo atendiera un médico y cuando lo vemos salir ya no respondía. El martes a la madrugada nos avisaron que había muerto, pero para nosotros fue antes”.

 “Dicen que mueren en el hospital pero es mentira, salen muertos de la cárcel”

 Adriana Revol es militante por los derechos humanos e integra el movimiento anticarcelario. Es una referente clave a la hora de conocer en profundidad el Sistema Penitenciario de Córdoba, cuya violencia viene denunciando hace años junto a la elaboración de informes con datos que arrojan luz a los abusos cometidos dentro de los distintos ámbitos de encierro de la provincia.

Consultada por la muerte de José Siacca, Revol señala: “Sabemos que pidió asistencia médica y que nunca lo atendieron”. Y al respecto detalla que de las 19 personas privadas de libertad que fallecieron en distintas cárceles de Córdoba durante el 2023, la mayoría fue por falta de atención médica. “Los médicos y los equipos de salud están tan ocupados en colocarles chalecos químicos a las personas o en atarlas en camas de sujeción que no atienden a las personas. Por eso sostenemos que el sistema de salud dentro de las cárceles lo debe manejar el Ministerio de Salud y no el Ministerio de Seguridad, de Justicia y de Derechos Humanos.

Además, Revol denuncia que en la mayoría de los casos, los presos y presas salen sin vida de la cárcel, tras no recibir atención médica a tiempo, y que recién allí son trasladados hasta un hospital, donde solo se constata el fallecimiento. “En el caso de José Siacca hay testigos que aseguran que lo sacan al hospital una vez que ya estaba muerto. Esta práctica es común. Dicen que mueren en el hospital pero es mentira, salen muertos de la cárcel”.

 Abandono de persona

Por otro lado, desde la Fundación Una luz de Esperanza y la Cooperativa Calex, ambas integradas por ex presos, también manifestaron su repudio por la tortura y el asesinato de César Moreno y denunciaron que José Siacca murió a causa de abandono de persona. 

“Durante años hemos solicitado audiencias al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Córdoba para manifestar todas estas problemáticas y no hemos sido recibidos. Actualmente hemos pedido audiencias con el ministro Julián López y tampoco hemos obtenido respuesta alguna. Es por eso que llegamos a la conclusión que las autoridades son cómplices y que no les interesan los derechos humanos de las personas privadas de la libertad. Hoy están presos funcionarios del Servicio Penitenciario que durante años denunciamos sin ser escuchados”, afirmó Ariel Calisaya, presidente de Una Luz de Esperanza, integrante de la cooperativa de trabajo Calex y referente en reinserción de personas que estuvieron privadas de libertad.

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