"Y Una de Coco" produce su flamante discolibro con financiamiento colectivo

El grupo cordobés de música y poesía, conformado por Camila García Reyna y Uva Aimé, le contó a La Nueva Mañana sobre esta iniciativa que conjuga canciones, poesía e ilustraciones.
Y una de coco (PH Rocío Jimenez 24)
Se trata del primer material discográfico del grupo y recopila una selección de sus primeras y más recientes canciones. Foto: Rocío Jiménez

La dúa cordobesa de música y poesía "Y Una de Coco", conformada por Camila García Reyna y Uva Aimé, lanzó la invitación a participar del financiamiento colectivo del discolibro homónimo que, según anticipan, "atraviesa universos poéticos, musicales, gráficos, sonoros y audiovisuales".

En rigor, en el material se entretejen canciones, poesía e ilustraciones. Se trata del primer material discográfico del grupo y recopila una selección de sus primeras y más recientes canciones, "desde una dimensión acusmática".

Las canciones fueron grabadas por Manu Collado en los estudios Islandia y Fusis este año. Las 14 composiciones pertenecen a "Y Una de Coco" y fueron interpretadas con la participación de Eli Muller, Cami Franco y Luna Gil (Hecha la otra) y Lucía "Lufa" Falón. Las ilustraciones y animaciones, en tanto, fueron realizadas por la artista visual Julieta Sayago.

Será editado de forma independiente en formato físico con 36 páginas full color en tamaño A6 y virtual como eBook. Ambos contarán con un código QR en su interior para escuchar el disco.

La Nueva Mañana consultó a Camila García Reyna y Uva Aimé sobre el derrotero del grupo y la decisión de apostar por el financiamiento colectivo para dar luz a este flamante proyecto interdisciplinario. La respuesta a cada requerimiento periodístico es un telar de palabras entre ambas.

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Un camino entre canciones y poemas

Sobre el origen del grupo, Camila tomó la posta: "Nacimos como dúa a fines de 2017; ya nos conocíamos, teníamos gente en común, gente que había escuchado lo que cada una hacía. Yo soy poeta, Aimé es música. Observando lo que cada una hacía nos habían dicho que teníamos que hacer algo juntas. Nosotras escuchamos eso y en algún momento dijimos, bueno, nos juntemos a ver qué sale. Nos juntamos en el patio de casa la primera vez, y nos dimos cuenta que podíamos hacer algo. Estábamos en ese momento en Providencia y Alberdi, así que éramos re vecinas y por años tuvimos ensayos entre esos dos barrios y entre esos dos patios".

Aimé completa que "en esa primera juntada apareció la Cami con un montón de sus poemas impresos, y los trajo a ver qué pasaba, disponerlos para el juego. Entonces, a partir de ese primer material, fue surgiendo una esencia, donde cada vez que intervenía yo, cantaba, y cada vez que intervenía la Cami, recitaba. Y mientras tanto, algo se iba haciendo con la guitarra. Yo fui aprendiendo a tocar la guitarra un poco a la par que fuimos haciendo 'Y una de coco': llegué a ese primer ensayo con muy pocas herramientas y fuimos haciendo ese entretejido a partir de lo que había a la mano. La propuesta inicial era eso".

Recuerda Aimé que la primera presentación de "Y Una de Coco" fue en un Festival Sumar: "Teníamos que hacer ocho minutos, y eso fue también lo que nos dio el empuje de tener una fecha y armar algo; pero a la vez decir, ocho minutos es algo súper posible, lo podemos resolver. Y esa primera presentación ya nos dio la pauta de que teníamos que seguir".

"Eso fue a comienzos de 2018. Fue una presentación en el Centro Cultural Graciela Carena, que es donde vamos a presentar el disco este diciembre, así que es muy simbólico", completó Camila.

Respecto al devenir del grupo a lo largo del tiempo, Aimé explica que "las mutaciones que se dieron tuvieron que ver con ir reconociendo y entendiendo lo que las propias herramientas que ese juego inicial nos fue dando, y ver cómo eso se podía extender a otros poemas, y luego ver cómo podíamos salirnos de las mismas respuestas, pero construirlas desde ese mismo lenguaje, y empezar a animarnos a otras cosas".

"Ahora, por ejemplo, la Cami también canta, yo también recito, y eso es algo que…", manifiesta y su compañera completa la frase: "…en un comienzo no lo hubiéramos ni imaginado, por supuesto".

"Otros cambios fueron de crecimiento personal. En un momento se nos ocurrió ir de viaje a España, y ese viaje de 'Y una de coco' fue de una gran aventura pero también fue de muchísimo crecimiento, de encontrarnos con otro público, de darnos cuenta de que lo que nosotras hacíamos era transmisible también en otras realidades, con otra cosmovisión, con otra cotidianeidad. Todo eso me parece que nos fue haciendo madurar, y también resultado de eso es que en este momento estemos grabando este discolibro", completó Camila.

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La alternativa del discolibro

Sobre el nuevo material, Aimé apunta que la idea surgió de los requerimientos del público por algún material para llevarse de los mismos shows. "A nosotras de a poquito nos fueron dando ganas también de hacerlo, de dejar sentado lo que había; de poder tener un repertorio que se va renovando y que toda esa identidad, lo que viene siendo, no se pierda", indicó.

Sin embargo, en el proceso mismo fueron apareciendo nuevos contenidos que empujaron para ser incorporados también en el resultado final.

"Además en esto también está la posibilidad de que cada cual escuche a su ritmo, a su tiempo. En las presentaciones en vivo siempre se da la invitación a la gente a que esté presente, y hay veces que también está bueno poder acompañar de otra manera, que cada cual gestione su encuentro con 'Y una de coco'. Responder a la necesidad de la gente que quería este material en físico, que nos lo ha pedido en el tiempo, y responder también a que sentimos que ha habido un proceso de maduración y de decantación", apunta Camila.

"Pensábamos que iba a ser todo mucho más rápido; sin embargo, el material discográfico tiene una identidad propia que hubo que ir descubriendo, y que no es la misma que la propuesta en vivo", reconoció Aimé: "Nosotras trabajamos mayormente desde nuestras dos voces y la guitarra, dándole mucho lugar al despojo, la palabra hablada, la cantada, mucho lugar al silencio, componemos a partir de él también; y vimos cómo en un disco de repente esas cosas que son súper ricas en la presencia empiezan a tener otro lugar, se reciben de otra manera y necesitan otro tipo de construcción".

Indicó que en ese descubrimiento empezaron a trabajar "en la dimensión de la acusmática, una dimensión sonora que tiene que ver con sonidos diegéticos o sonidos ambiente que van construyendo una narrativa propia que se cuenta a partir de esos sonidos, en este caso, una narrativa de lo cotidiano, en donde se inscribirían estas canciones, estos poemas…". "Entonces está muy fuertemente la presencia de la naturaleza sosteniendo el disco; los sonidos del ambiente hogareño, de las amistades, la gente querida, la presencia del patio, y también de la calle, también del mar…", completa Camila.

La idea se enriqueció con una mirada ecológica que llevó a pensar un producto que también pueda ser disfrutado de manera virtual, sin producir innecesariamente plástico. 

Aimé destacó que el discolibro no es una recopilación de poesías, sino que se complementa la escucha a partir del trabajo de la ilustradora riocuartense Julieta Sayago, "construyendo un universo gráfico que completa lo que estamos proponiendo a nivel sonoro".

La presentación oficial del discolibro será el 2 de diciembre en el Centro Cultural Graciela Carena. Previamente se irá difundiendo por YouTube y Spotify. Un primer corte de difusión, "Mentisanto", ya está disponible.

Una búsqueda por diversos lenguajes

Sobre la propuesta actual de "Y Una de Coco", Aimé contestó: "Está siendo un equipo re grande de gente que está construyendo desde distintos lenguajes: están los poemas y la música en cruce, pero ahora también están las ilustraciones de Julieta, toda la construcción sonora que está haciendo Manuel Collado, el registro y la creación audiovisual de Rocío Jiménez, la coordinación y producción general de Cintia Mussolini, el trabajo de prensa de Hermánager".

Sin embargo, rescata, "en esencia, la búsqueda sigue siendo la misma: mixturar música y poesía en obras que resalten ambas dimensiones por igual, que la poesía llegue con el peso en las palabras, en el sentido, y que pueda ir y venir caprichosamente entre ser canción, ser palabra y ser silencio".

Finalmente, sobre la apuesta por el financiamiento colectivo, Camila definió a ambas como "trabajadoras de la cultura autogestiva" y reconoció que detrás del producto terminado hay "honorarios de muchas personas"; y que la financiación colectiva es una invitación a las personas a sumarse y a comprar de manera anticipada, obteniendo un descuento por ser parte. 

"Lo que nos parece interesante y nos entusiasma es que este DiscoLibro ya nazca con un público que lo está esperando, que es parte de la construcción de esto, y que lo ha hecho posible", completó el concepto Aimé.

En yunadecoco.empretienda.com.ar se puede averiguar más sobre formas de pago, "recompensas" y modos de envío en caso de ser necesarios.

 

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