Talleres mostró una mala imagen y cayó sin respuestas ante Barracas Central

En un Mario Kempes con más de 40 mil personas, el Albiazul perdió 2 a 0 ante el “Barrendero”. El equipo parece estar todavía con la cabeza en la Copa y la clasificación en Santa Fe.
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Foto: Prensa Talleres

Talleres sigue pensando en la Copa. Parece que la euforia de la clasificación a cuartos de final de la Libertadores dejó a algunos desenfocados, porque en el torneo local no levanta cabeza y volvió a perder en casa, esta vez ante Barracas Central, por 2 a 0, ante un Kempes que se vistió de fiesta pero terminó con silbidos. 

Bajo una extraña neblina que combinada a los fuegos artificiales de la salida de los equipos terminó siendo un obstáculo.

Pero solo para Talleres, porque en ese escenario la visita supo acomodarse y siempre tuvo en claro sus propósitos en cancha.

Es cierto que el DT Caixinha le dio descanso a los encargados de la épica en Santa Fe utilizando a varios jugadores suplente y refuerzos, como para que vayan tomando rodaje, pero nada de eso resultó. Es más, Barracas tuvo las más claras y llegó a la red con justicia.

Pudo abrir la cuenta antes, cuando Alan Aguerre le tapó un remate a Arce, pero nada pudo hacer ante el rebote por el cabezazo de Sepúlveda que Mater recogió en el área para mandarla a la red.

¿Talleres? Un cabezazo de Pizzini que tapó Gagliardo y algún remate aislado de Federico Girotti, escasos argumentos para dominar en el tanteador. 

En el complemento, apremiado por algunos silbidos, Caixinha apostó a más voltaje en ataque, con el ingreso de Diego Valoyes (para recuperar su juego) y a Alan Franco, apostando a tener un poco más de presencia en el área.  

Sin embargo poco duró ese entusiasmo y ese envión porque en una presión a la salida, pierde el balón Ortegoza y quedó habilitado Sepúlveda, para definir por encima de Aguerre ante su salida. ¿Los zagueros? Cada uno bien abiertos, riesgos que tiene el hecho de querer jugar  tan cercanos a la línea del área. 

Valoyes sigue lejos del nivel que lo supo caracterizar más allá de algunos arrestos individuales. Buffarini fue reemplazado luego de más de 60 minutos donde todavía busca acomodarse al fútbol argentino. No hubo caso. Y desde la platea hubo mucha impaciencia, reclamando cualquier fallo al árbitro que lejos estuvo de ser el responsable del resultado.

Restan varios días para el duelo contra Vélez por Libertadores que tiene a todos ilusionados pero en el torneo local sigue sin despegar y eso es un síntoma que a esta altura ya debe preocupar, ya que figura último en la tabla anual. 

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