Martínes: “Traemos tangos para interpretarlos desde el rock”

Ed Impresa 17/06/2022 Por Gustavo Ceriani
El músico Martín Martínes se presenta el domingo 19 a las 21 en Pétalos de Sol, Marcelo T. de Alvear 384, con la banda que lleva su apellido y un show que fusiona el tango con el rock.
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“Hay una tradición argentina, que pasa también en el cuarteto, de la descripción social”. Fotos: Ballantines

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Especial para La Nueva Mañana

“Martines” es la última formación del ex cantante de “Ojos Locos” que llega a Córdoba -una escena ya conocida- con un repertorio novedoso entre tangos clásicos, rock nacional y composiciones propias.

“No tratamos de recrear una orquesta de tango de los ´40 ni está pensado para el circuito de milongas”, dice Martín a La Nueva Mañana. “Quería hacer unos tangos pero desde otra mirada. Si bien en la banda hay un fuelle, un violín, un piano y una guitarra acústica, estos dos últimos vienen del blues y los otros juegan en Primera, han recorrido todo el mundo”.

El piano y la guitarra son Gabriel Gerez y Martín Morales, uno acompaña a Martínes desde “Ojos Locos” y el otro a Piti Fenández, líder de Las Pastillas del Abuelo. Los trotamundos son el bandoneonista Marco Fernández (acompañó en la gira mundial de despedida a Julio Bocca) y el violinista Manuel Quiroga, integrante del Sexteto Mayor.

En el espectáculo que preparan para el histórico bar de la Cañada, el público estará sentado “y no bailando o haciendo pogo”. Un formato heredado de la cuarentena por pandemia. Aunque las medidas ya no son estrictas, el show no apunta al baile. Según Martínes, “en San Luis tuvimos una pareja que bailaba, que nos la presentaron en el lugar, pero no está pensado de ese lado, sino para ver y escuchar”.

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“A mí me sucede en shows que se me acercan pibes a decirme ‘qué buena esa canción “Niebla del Riachuelo”, cómo se te ocurrió’... Ojalá se me hubiera ocurrido a mí. (Fotos: Ballantines)

Letra y música

“Hay canciones que podés tocar con una guitarra criolla en un fogón y no te das cuenta que son tangos porque tienen una riqueza que está más allá. La idea fue traerlas a nuestro mundo para interpretarlas desde el lugar donde tuvimos nuestro recorrido, que es el rocanrol”, aclara ante la consulta sobre cómo se produce la fusión.
“Las expresiones artísticas - sigue - pueden mirarse desde el género, la instrumentación, la lírica o desde lo que generan socialmente, porque cada movimiento musical no es una isla inconexa de su contexto social y cultural, sino al revés, surge de lo que hay alrededor.

Nosotros lo encaramos desde ahí. Estas canciones nos conmueven, perduran, tienen riqueza compositiva, la letra nos sigue cautivando, entonces la interpretamos sin emular a una orquesta de tango, con las herramientas que tenemos. Jugamos más con el concepto y con el aura del tango que con su representación fidedigna”.

- ¿Aplican esta misma lógica a las otras canciones que no son tangos?

-Es lo que viene después. Pensamos qué nos sucede con una canción de Los Redondos y si nos pasa lo mismo que con aquella letra de Troilo o Gardel, entonces la traemos y la laburamos con las mismas herramientas. Ahí empieza a haber un hilo conductor.

De la orilla al centro

El disco Tango & Roll (que ya puede escucharse en las plataformas digitales) sigue ese hilo y va desde “Niebla del Riachuelo”, camina entre las canciones propias y las del Indio Solari con Skay Beilinson, vuelve a la orilla en “Melodía de Arrabal”, de Gardel, Lepera y Batistella y se pierde en “Esa ciudad”, compuesta en el caótico 2001 y regrabada pos pandemia junto a Julieta Laso.

“Hay una parte que también me gusta mucho en el show - arranca el cantor - que es encarar el repertorio de “Ojos Locos” desde este lugar un tanto tanguero. También se refleja en el disco, en el tema que hicimos con la Juli Laso”.

“Para la primavera planemos grabar ocho canciones más y presentarlas antes de fin de año”, anuncia.

La guardia más nueva

“El otro día un musicólogo me decía que estamos en la Quinta Guardia del tango”, cuenta Martínes.

- ¿Son parte de una nueva camada, como hubo en los 90 cuando se hablaba del nuevo tango?

- Creo que no, que hay una diferencia con el tango joven que explotó en el cambio de siglo, donde hubo un montón de orquestas. Esos pibes vienen del conservatorio y utilizan todas las herramientas del tango: el contrabajo, el piano, la fila de fuelles, violín, violoncello. Nosotros no tenemos en la cabeza la orquesta típica, nos acercamos a la obra desde nuestro lugar. Si hay una nueva camada que encaramos a la poesía, la lírica, esa manera que tuvieron los tipos para pintar una crítica social en sus tiempos.

- ¿“Martínes” sos vos con una banda o es una banda con vos como vocalista?

- Empezó como mi banda pero está mutando a un proyecto que se llama Tango & Roll. Creo que la música es para compartir, me gusta saber que los que suben a tocar conmigo tienen un compromiso similar. Estamos en una era donde eso se esfumó. Los artistas nuevos son solistas, los géneros nuevos están apoyados en una cara sola, no hay proyecto de grupo. El rock, el tango y un montón de otros géneros tienen esa parte que podemos llamar romántica, porque el mundo avanza y no pide permiso. Creo que la música tiene que seguir siendo ejecutada por los músicos, ahí está la magia.

 

 

LNM - Edición Impresa 263

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