“Es un orgullo estar en la historia de un club tan grande como Belgrano”

Deportes 01/10/2021 Por Marcos Villalobo
Pablo Vegetti está entre los diez máximos artilleros del “Pirata” en AFA. En diálogo con La Nueva Mañana reflexiona sobre los momentos del futbolista.
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177 Goles lleva convertidos Pablo Vegetti en su carrera desde debutó en el 2008 en el primer equipo de Unión de Santo Domingo por la liga esperancina.

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Pablo Vegetti jugó 50 partidos con la camiseta de Belgrano, donde ha convertido 26 tantos. En todos esos juegos, donde siempre fue titular, en 15 ocasiones convirtió el primer gol del equipo. Un animal del área. Esos números lo han llevado a ya estar en la historia del club de barrio Alberdi. Es que el noveno máximo artillero del “Pirata” en torneos de AFA.

Ah, como si fuera poco, lleva 7 goles en los últimos ocho partidos. Tiene el arco entre ceja y ceja.

Me costó un poco encontrarme después de la pandemia. Con la llegada de Alejandro (Orfila) me estaba sintiendo bien, pero el sistema no se pudo aceitar y hacía un desgaste físico grande. Ahora me siento bien, más tranquilo, enfocado, y los resultados están a la vista. Para mí es un orgullo estar en la historia de un club tan grande. Y quiero ir por más, como siempre. Quiero superarme día a día y que esos logros ayuden a Belgrano”, expresó en diálogo con La Nueva Mañana el centrodelantero oriundo de Santo Domingo.

- ¿Cómo te gustaría que te recuerden en unos años los hinchas de Belgrano?

- Me gustaría que me recuerden como una buena persona que le dejo cosas buenas al club, que me recuerden más allá de jugador, de cómo me entrego con la camiseta. Yo me siento identificado, con acierto y errores, con la camiseta y espero que me recuerden por haber dado todo.

Sueños de gol

Vegetti lleva convertidos 177 goles en su carrera y una experiencia importante en el fútbol, pasando por diversas categorías. Desde chico soñó con ser futbolista. 

Siempre tuve en claro lo que quería. Más allá de que en la vida, a veces, te desvías un poco del objetivo en la infancia, la adolescencia. Pero siempre estuvo el deseo intacto, siempre supe qué quería ser de grande. Lo más difícil es mantenerse y seguir vigente”, relató. 

Y pasó momentos gratos e ingratos. Haciendo goles y también fallando. Siendo vitoreado e increpado. El fútbol y sus “reglas”, con esas presiones y exigencias constantes. 

Él lo tiene asumido. Entonces, reflexiona: “Cuando las cosas van bien hay que mantener un equilibrio y no irse a la euforia. Y al revés también, saber que no es una catástrofe. Hay que mantenerse en un equilibrio emocional”. De esa manera el goleador que pasó por Unión de Santo Domingo, Sarmiento de Humboldt, Colón de San Justo, Villa San Carlos, Rangers de Chile, Ferro, Gimnasia La Plata, Colón de Santa Fe, Boca Unidos de Corrientes, Instituto y Belgrano ha construido su carrera, más allá de los goles. Entonces, analiza: “El jugador tiene que rendir semana tras semana. Podes hacer un gol y ser héroe y a la otra semana erras un gol sobre la hora y pasas a ser un villano. Tenes que saber manejar esos estados de ánimo. Es con trabajo, responsabilidad. Somos seres humanos. Lo que marca la diferencia es cómo nos manejamos en esos estados emocionales”.

Las injusticias

El 8 de mayo Belgrano perdió 1-0 ante San Martín de Tucumán. Al término del partido se produjo un incidente producto de que un “allegado” insultó a los jugadores y a Pablo Vegetti, y éste enojado respondió. Fue un momento de mucha tensión en una situación deportiva complicada en el certamen para Belgrano.

Pasó una ronda de aquel momento. Hubo cambio del entrenador, Belgrano mejoró, Vegetti regresó a la senda goleadora, el “allegado”, supuestamente, fue sancionado por el club... Pasaron muchas cosas. Entre ellos que al Gigante de Alberdi ya no irán solo los privilegiados, sino que, desde esta noche, cuando Belgrano enfrente a Riestra ya habrá miles de socios alentando al equipo en el Julio César Villagra.

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Todos los partidos que jugó Vegetti en Belgrano fueron de titular.

En ese marco, el artillero del “Pirata” recordó aquel suceso y reflexionó: “Hoy en día es muy fácil estar afuera, ir a una cancha de fútbol e insultar a los jugadores. Eso se normalizó y está mal. Somos trabajadores, somos seres humanos, tenemos familia. Entendemos el juego cuando queremos ser jugadores de fútbol y nos inclinamos por esta carrera, que es un deporte popular, que mueve pasiones, sí, hay que entenderlo. Pero, a veces, a las personas que están afuera, señalando con el dedo, les cuesta entender el rol nuestro adentro de la cancha. Pero bueno, debemos aceptar que somos personas públicas y nos tenemos que morder la lengua y contar hasta más de diez. Por eso hablaba antes de los estados de ánimo. Pasamos por distintos estados emocionales en nuestra vida diaria y se mezclan un montón de cosas. Lo que me pasó fue por defender a un compañero. A mí no me estaban insultando. Estábamos viviendo un momento complicado. Encima la gente no podía ir a la cancha, eran allegados. Estábamos en un momento complicado y que estén insultando cuando a la gente no se le permitía ir a la cancha. Yo pedía calma, porque eso no sumaba. Después me insultaron y reaccioné. Estuve mal. Debía controlarme. No me justifico. No digo que está bien, pero tuve mis motivos. Nunca he peleado cuando me han puteado. Estábamos en ese momento de pandemia, la gente no podía entrar a la cancha y me parecía injusto; esa fue mi bronca. Ahora que va a ir la gente lo entenderé. Pero por eso era mi malestar, por defender a un compañero, porque el hincha de Belgrano siempre me brindó cariño... Pero con respeto a lo otro, soy una persona pública y debo hacerme el boludo y aceptar esa injusticia.

- ¿Qué te genera la vuelta del público al Gigante?

- No veo la hora que empiece el partido y volver a encontrarme con la gente. Muy lindo. Es soñado. Ojalá que los chicos que no les tocó jugar con gente en Alberdi se contagien de cosas positivas para que su rendimiento aumente. A mí me pasa de extrañar jugar con gente y se me hizo difícil la espera.

De los 26 goles con la casaca del “Pirata”, 18 fueron de local y 8 de visitante.

Lágrimas de familia

Por estos días el delantero está leyendo un libro sobre paternidad. Es que junto a su pareja están esperado a su primer hijo. Perdón, junto a su pareja y junto a Domingo, su mascota. Es que el perrito es alguien fundamental en la vida de la familia Vegetti.

“Domingo es mi perro, es uno más de la familia. Lo cuidamos, le brindamos amor y ahora que esperamos nuestro primer hijo sea crea un vínculo lindo”, expresa y se nota en su tono de voz ese aprecio por su mascota. Es otro. No es el mismo que reflexionaba sobre las circunstancias que se atraviesan en un estadio. Domingo es muy especial, ya que es la primera mascota en su vida. “Antes no era muy amante de los animales, pero él me generó amor. Es una linda sensación”, resalta.

La familia despierta ese lado íntimo en este artillero letal dentro del área. Pero también, otros momentos.

- ¿Qué recordás de aquellas lágrimas después del partido con Estudiantes en Río Cuarto?

- Fue un punto de partida para nosotros, después de un mal momento, que lleva a malos momentos emocionales, la estábamos pasando mal puertas adentro. Fue clave ese triunfo, porque arrancamos, y empezamos a tener solidez y triunfos. Fue el puntapié inicial para hoy estar tratando de meternos en zona de clasificación. Fue muy valioso, por eso la emoción. Además, fue el primer gol después de enterarme que iba a ser papá.

 

 

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