Sangre joven en Instituto, con la misma solicitud

Deportes 07/05/2021 Por Marcos Villalobo
Tras la renuncia de Castoldi, asumió Juan Manuel Cavagliatto como presidente de la “Gloria”. Tanto el saliente como el entrante piden “unidad”. Las internas políticas son una constante.
15-Entreno Futbol 04052021 - Leandro Gomez
Cavagliatto en La Agustina observando al plantel profesional de fútbol. Foto: gentileza.

chapa_ed_impresa_01  

El teléfono mío está abierto para todo el socio de Instituto. Hay que buscar un verdadero consenso. Hablé con la familia Pedraglio, con Paco (Ruiz), Beggiatto me llamó ayer. Estuve mandándome mensajes con Tomás (Roqué). Hablé con Iván (Barrera) y Diego (Bobatto)”, dijo Juan Manuel Cavagliatto a las pocas horas de asumir como presidente de Instituto. Y en esa frase está resumida gran parte de la historia reciente del club de Alta Córdoba.
El flamante titular de la ‘Gloria’, que asume tras la renuncia de Roberto Castoldi, es un pedido habitual de la dirigencia albirroja: la búsqueda de consenso. 

Y por ahora, más allá de las buenas intenciones y solicitudes públicas, no se ha logrado. 

Las internas políticas son una constante en Instituto. Y eso tiene hechos positivos, debido a que es un club democrático, siempre se autoelogiaron los hinchas de esta virtud; pero también lo negativo, esas rencillas terminan provocando grietas institucionales. Grietas que traen años y que no se han podido solucionar.

Cavagliato asume con 34 años. Parece un ícono de traer la fuerza de la juventud y la sangre joven. Aunque tiene una larga experiencia en la vida dirigencial, siempre reconocido por su gran (y exitosa) labor en el básquetbol. 
Y en ese marco ha recibido, en la previa, un fuerte apoyo de los históricos. Es más, le recomendaron que se cuide, porque todos salen golpeados.

Instituto lleva 15 años sin jugar en la Primera División del fútbol argentino.

No es un dato menor que de los últimos seis presidentes, solo dos hayan completado su mandato. Diego Bobatto y Gastón Defagot fueron los únicos, de este lapso de tiempo, que lograron cumplir su gestión. Cabe recordar que Bobatto, que estuvo ocho años en el club, se fue muy criticado por quienes lo sucedieron y recién pudo regresar al club hace un par de años, justamente por gestión de Defagot. A propósito, este no recibió esas críticas, debido a que su misma fuerza política ganó las siguientes elecciones.

Es una picadora de carne”, expresan los dirigentes pasados y actuales de Instituto. 

Es que a pesar de que se conozcan todos, y se los solía ver, en tiempos pre-pandemia, compartiendo café en la sede o en la esquina de Calderón de la Barca y Jujuy, no se ponen de acuerdo. Las divisiones reinan en la “Gloria” y el club ya lleva 15 años jugando en el ascenso del fútbol argentino.

Por eso, cuando Castoldi se fue se lamentó por no haber logrado la unidad. Por eso, cuando Cavagliatto asumió pidió por la unidad. La misma que pidió Morellato y Defagot. La misma que piden los socios y los hinchas. 

Mi gran anhelo es conformar una comisión de fútbol que perdure y reunir oficialismo y oposición para entender que todos queremos un Instituto grande”, solicitó Cavagliatto. 

¿Podrá lograrlo? ¿Se dejará ayudar? ¿Lo dejarán cumplir? Instituto necesita que, por fin, esa unión llegue por el bien institucional.

La nueva Comisión Directiva

Presidente:
JUAN MANUEL CAVAGLIATTO
Vicepresidente I: Renunciado
Vicepresidente II: Asumió presidencia
Secretario general: Gastón Defagot
Tesorero general: Pablo Nepote

Vocales:
Vocal I Gustavo Llenes
Vocal II Gonzalo Gigy
Vocal III Ángel Docal
Vocal IV Luis Barud
Vocal V Leandro Reverte
Vocal VI Claudio Petrovich
Vocal VII Alberto Ambrosio
Vocal VIII Ramiro Sabagh
Vocal IX Adrián Ganzburg
Vocal X Celeste Pérez
Vocal XI Rinaldo Pilatti


Cuando no apostar al “9” tiene consecuencias letales

Por: Federico Jelic - [email protected]

Históricamente Instituto se ha caracterizado por formar goleadores o, mejor dicho, por bendecir como delantero letal a aquel jugador que use la camiseta número 9 como dorsal. No tiene sentido hacer un recorrido en su amplia galería de “romperredes” que abarca al “Tula” Curioni, Kempes, Saldaño, Dertycia, Daniel Jiménez, Paulo Dybala, más la suma de algún otro exponente que llegó en silencio y que terminó celebrando goles casi sin proponérselo. Era una sana costumbre. 

Sin embargo, desde hace unos años la puntería en efectividad viene fallando. Quizás el último goleador fue Pablo Vegetti, que ahora lo disfruta (a medias) su vecino de Córdoba y divisional. Era casi idiosincrasia y ahora es carencia total.

Ni con Gonzalo Castillejos ni con Martín Pino, con algunas apariciones de Mateo Bajamich (aunque este terminó jugando por derecha, con buen rendimiento) hubo soluciones, amenazando con dejar de ser Instituto esa usina de asesinos seriales en el área. 

¿Hay fallas en la formación, en la calidad, o en la elección? Cualquiera de las tres opciones es válida. Tadeo Allende ahora luce con esa responsabilidad, aunque tampoco lo es de forma natural. No obstante, a la hora de marcar los desaciertos es inevitable referirse a la parte técnica del club. La conducción, la asesoría, la coordinación de Divisiones Inferiores, el scouting o el comité o área de fútbol que sea encargada, en algo evidentemente están equivocando el rumbo ya que Instituto fue dejando paulatinamente de ser protagonista en la Primera Nacional. Acostumbrado a vender un jugador por temporada, como pasó con Bajamich y Mateo Kilimowicz como para salvar del descenso a la entidad en el campeonato económico, no luce hoy en Instituto algún jugador como para ser la mercancía de exportación. Y en eso hay varios involucrados en cargos y obligaciones. Pero claro, no es un tema menor y se paga carísimo en este torneo donde en ocho partidos aún no se cosechó ninguna alegría. El delantero fue siempre prioridad. Pero esta vez, la apuesta vino por otras necesidades y se termina sufriendo en lo fundamental.

Tiempos de replanteos de manera estructural y de consenso político, porque la inestabilidad y la intolerancia se traslada a la cancha también, y en eso Instituto también está haciendo escuela (de la negativa), siendo uno de los pocos clubes donde en un mismo mandato renuncian presidente y vice en seis.  Imposible construir con ese semblante. 

 

 

LNM - Edición Impresa

Seguí el desarrollo de esta noticia y otras más 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los viernes en tu kiosco ]


Te puede interesar