El “Arco iris” de ilusiones futboleras que se genera en las Sierras Chicas

Un proyecto de fútbol femenino que nació en Río Ceballos y que avanza a pasos agigantados. Ya participa de la Liga Colón con un equipo de Primera en Unquillo.
fútbol femenino
Presente y futuro. Fútbol sin límites. Foto: Gentileza

Abrir puertas, generar ilusiones, proveer contención, jugar, jugar y seguir jugando, sin etiquetas, sino con la fabulosa sensación de jugar.

En las sierras cordobesas hay un grupo de mujeres que con el paso del tiempo han ido fortaleciendo un espacio para jugar al fútbol. Se creó con la simple y noble razón de jugar entre amigas, se fue transformando en una expresión social, en una bandera, en Arco Iris, y comenzó a acercarse más jugadoras, más mujeres, más ilusiones, más esperanzas, y se creó una Escuelita de fútbol, y empezaron a llegar las niñas, las nuevas generaciones que pretendían (y pretenden) jugar a la pelota, y continuó su curso, como un río, y de Río Ceballos se amplió a Unquillo, y se transformó en un equipo de fútbol de Primera, con la camiseta de Sportivo Forchieri, y la participación en la Liga Colón, y camisetas propias... y jugar, de eso se trata.

 Arco Iris comenzó hace unos cinco años en Río Ceballos, en una canchita que alquilaban, y siguen alquilando, donde juegan los miércoles un grupo de amigas. Eran 14, más o menos. Partido de fútbol 7. En las charlas pospartidos se habló de cuando ellas eran niñas y no tenían espacios dónde jugar al fútbol, y surgió la de habilitar esa posibilidad para las hijas, sobrinas, niñas de la zona... y nació la Escuelita de fútbol, en Unquillo, porque la mayoría de las chicas era de esa localidad. Y consiguieron que les prestaran el polideportivo municipal. Escuela de fútbol Arco Iris“En el 2019 empecé en la Escuelita de Arco iris en Unquillo y a fines de ese año apareció un hombre del club Forchieri, diciéndome que necesitaban una DT para el femenino de Primera División y dije que sí. Empecé en enero de 2020, después vino la pandemia y no hubo campeonato. En octubre ya nos habilitaron para entrenar y comenzamos con las jugadoras de Forchieri. Ahí se me acerca el presidente y me dice de la posibilidad de formar una Escuelita de fútbol, que era una cuenta pendiente que tenía. Le conté que yo no podía porque estaba con Arco Iris en el polideportivo, aunque estábamos con unos problemas de personería jurídica. Entonces me dice usar las instalaciones del club y unirnos como Forchieri. Nos juntamos, luego, con Laura, Flor, el presidente y otro dirigente y decidimos armar la subcomisión de fútbol femenino del club, y, también, que la escuelita de Arco Iris iba a ser Forchieri; y empezamos a funcionar nuevamente”, le relató pletórica a LA NUEVA MAÑANA Ayelén Bruno Kunath, que es la entrenadora del plantel principal femenino de Sportivo y forma parte del colectivo Abriendo la cancha, que también apoya este proyecto.

Y de aquellas 14 chicas que comenzaron reuniéndose en una canchita los miércoles, comenzó a crecer de tal forma que hoy son unas 90 mujeres... Sí, sí, leyó bien: de 14 a 90... Jugar al fútbol, abrir posibilidades. “Arco Iris tiene también estas historias: mujeres que pelean para que las niñas no vivan lo mismo que ellas”, escribió Ayelén Pujol en un reciente informe sobre este proyecto que rompe fronteras. 

Bruno cuenta: “Y se nos llenó de chicas. Hoy debe haber alrededor de 55 niñas. Tenemos una escuelita para niñas de 10 a 13 años y otra para nenas de 6 a 9 años. Después tenemos la Primera, que son unas 25 jugadoras, y está el Recreativo, donde participan las Arco Iris, y habrá unas 20 chicas ahí”. Sportivo ForchieriAnalía Burela es estudiante, está en Sexto año del secundario y es jugadora del equipo de Primera. Llegó hace dos años al club. “Me acerqué porque me pareció muy interesante la organización y el apoyo al futbol femenino, me parece muy lindo todo lo que hacen y todo lo que están logrando... Especialmente a mí me hubiera gustado que en mi momento también hubiese espacios como este”, le dice a este medio. Analía no sólo estudia, trabaja, juega, sino que también la están preparando para que sea una de las profe de la escuelita. 

“Es un espacio muy lindo donde nos integran a todas, es un ambiente muy cálido y familiar, donde intercambiamos ideas, pensamientos y nos apoyamos entre todas”, narra. arco iris

Ayelen Bruno Kunath es profe de la Escuelita, en todas las categorías y la DT de la Primera división, donde está acompañada de Patricia Ruiz, que es PF. 

Con la escuelita hacen encuentros de fútbol, con escuelitas de Córdoba Capital o de la zona. 

Se trabaja en el proyecto lo más profesionalmente posible. Hay seriedad en la idea. Y, más allá de que se observa el crecimiento, van por más.

La entrenadora explica: “Tenemos un proyecto de que las chicas de Primera división se vayan incorporando a la escuelita. Estamos armando cursos que tenga contenido social, que sea comunitario, con un perfil amplio”. Porque no se trata sólo de celebrar goles, hacer paredes o eludir rivales. Porque el club está inserto en un contexto vulnerable, con familias trabajadoras, que viven del día a día. “Entonces hay una tarea importante para trabajar desde ese perfil comunitario, que es la clave para que las cosas funcionen más allá de lo que podamos aportar como DT o PF”, afirma Ayelén Bruno Kunath. Hay una construcción colectiva con perspectiva de género, que mira lo social y las distintas realidades.

Este curso que están proyectando, con la iniciativa de que sea accesible, tiene como intención continuar proyectando el fútbol femenino en la zona.  Forchieri fmeninoEl fútbol enlaza. El fútbol cruza ideas, generaciones, sueños. El fútbol vincula. El fútbol ayuda y contiene. 

Y esa es la premisa de este proyecto que nació hace más de cinco años en Río Ceballos y se extendió por las Sierras Chicas.

En el Recreativo las jugadoras tienen más de 35 años, y lo que era partidos de fútbol 7, ahora ya son partidos de fútbol 11. Hay madres, profesionales, estudiantes... mujeres… mujeres que disfrutan del juego, del deporte.

“Muchas de las chicas de la Primera son madres. Entones hay cosas de ese perfil comunitario que ayuda a entender situaciones que son necesarias de contemplar, para que las chicas sigan jugando. En ese espacio se sienten acompañadas. Por ejemplo, van a los entrenamientos o partidos con sus niños, y alguna está afuera, y vamos viendo cómo sostenerlas. Es gente del barrio, histórica, del club, y es sumamente importante que sigan estando”, sentencia la técnica. 

Y así como en aquellos orígenes de esas amigas que jugaban y después se quedaban compartiendo charlas, ideas y nacieron proyectos, hoy las nenas de la Escuelita se juntan, charlan, se hacen amigas, y forman identidad. Tan es así que hace unos días se juntaron para diseñar la camiseta del equipo... Y sigue avanzando, y siguen jugando, con todos los colores del arco iris, sin prejuicios ni estereotipos, sino por simple y noble deseo de jugar a la pelota...

El equipo del femenino de Forchieri entrena en el polideportivo de la Municipalidad de Unquillo, con inconvenientes de horarios y espacios. Pero a las adversidades las afrontan. Y continúan jugando, esperanzadas que el mundo pronto no tenga esas desigualdades y sólo se trate de jugar. Por eso a pesar de las dificultades, siguen llegando niñas y chicas con ganas de practicar el deporte más bello del mundo.

Arco Iris

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