La mirada cordobesa sobre la gestión de Alberto Fernández

Política / Economía 11/12/2020 Por Maru Cisneros
El primer año de Alberto Fernández al frente de la Presidencia fue sin duda demarcado por el Covid-19. Tres mujeres comparten sus impresiones sobre esta primera etapa.
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Alberto Fernández, presidente de la Nación Argentina. (Foto: NA)

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Especial para La Nueva Mañana

La aparición de la Covid-19 obligó a modificar la planificación del primer año de la administración Fernández en una gestión concentrada casi exclusivamente en la salud pública y las medidas tendientes a morigerar el impacto de la enfermedad.

La economía

Al momento de asumir el 10 de diciembre de 2019, las preguntas circulaban alrededor de la forma de encarar la deuda externa con la que recibía el país, además de una recesión prolongada de alrededor de 18 meses consecutivos.

Para Graciela Treber, economista cordobesa y concejala mandato cumplido de la Ciudad Capital, la evaluación del primer año no puede resumirse en buena o mala.

Graciela Treber

“Sabíamos que iba a ser difícil, el país que recibieron Alberto y Cristina tenía una brecha entre los más ricos y los más pobres que subió de 16 a 21 veces en 4 años, dónde el 10 por ciento más rico acumuló y el 10 por ciento más pobre solo recibió el 1 por ciento del ingreso en 2019. Sabíamos que de esta situación crítica no se emergía rápidamente, ni aún en condiciones normales de la economía mundial y nacional”, explica, aclarando que “sin embargo, hubo un Estado presente con voluntad política de asistir a 9 millones de personas con el IFE y a las empresas con el ATP; que negoció la deuda con los acreedores privados con éxito, alargando los plazos de pago y consiguiendo una importante quita; que está encarando una negociación con el FMI al que nos llevó Macri -no Alberto Fernández- con la pauta de habilitar políticas que permitan el crecimiento; que está poniendo límites al accionar de los acopiadores de granos, obligándolos a liquidar en el plazo de 15 días bajo pena de cancelar la inscripción de quien no lo haga en el registro de exportadores; que acaba de sancionar a pesar de todas las trabas y oposiciones la ley de “Aporte Extraordinario de las Grandes Fortunas”; que también acaba de sancionar una ley de modo que los fondos recibidos en exceso por CABA sean devueltos al erario nacional, para que pueda distribuirlos en actividades o provincias que más lo necesiten; que está encarando un plan importante de obras públicas y privadas en viviendas a fin de apoyar la reactivación; que se puso al hombro la llegada de las vacunas -apenas estén disponibles a nivel mundial- para inmunizar a gran parte de su población”.

La especialista en economía reflexiona: “Estamos sufriendo el efecto de un sistema tributario regresivo, que en su conjunto recauda más de quienes menos tienen; de un sistema financiero que no asiste a las pequeñas y  medianas empresas que son las que sostienen el empleo sino que en pocas palabras presta plata a quien no la necesita, según parámetros de repago; de un sistema de medios que es vocero del capital concentrado. Estas, entre otras, son las cuentas pendientes. Podemos decir y sabemos que la  situación no es fácil, también que hubiéramos querido otra cosa, hay quienes se animan a decir que los pasos se dan lentamente y quizás todo eso sea cierto,  pero dada esta relación de fuerzas existente hoy ¿acaso tenemos habilitada otra alternativa que nos implique menor sufrimiento en un mundo de comercio retractivo, de economía en recesión, de una población mundial en pandemia, con la posibilidad de endeudamiento nula? Es difícil decirlo.

Hoy más que nunca de cara al 2021, año electoral, necesitamos mejorar la relación de fuerzas en el Congreso especialmente en Diputados y no perder lugares en Senadores.  Los tiempos de la historia no son los que queremos, pero los espacios para la sanción de leyes los dan las elecciones”.

“El Gobierno solo detenta  una porción del poder pero no se agota en su primer difícil año. La llamada oposición -los grupos de siempre del poder económico- intenta torcer el rumbo con maniobras en los mercados para condicionar y hacer fracasar al Gobierno. Esto es lo que hace peligrar el sistema democrático, no los debates en el Congreso que es el ámbito propio de la política y de los proyectos de leyes. Deberemos intentar profundizar para evitar parecernos a otras experiencias latinoamericanas que terminaron derivando finalmente en gobiernos muy alejados de la defensa de los intereses populares. Este es recién el comienzo. A Alberto y Cristina les quedan otros tres años más de gobierno y no podemos perder de vista el futuro”, concluye Treber.

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(Foto: NA)

Los trabajadores

Uno de los espacios con mayores expectativas ante la asunción de Alberto Fernández como presidente de la Nación es el sector obrero, que a lo largo de 4 años de macrismo vieron vulnerados sus derechos, al punto de la disolución del Ministerio de Trabajo y Empleo, devenido en secretaría.

Ilda Bustos es la secretaria de la Unión Obrera Gráfica y secretaria adjunta de la CGT Córdoba. 

Ilda Bustos“Como representante de una organización sindical e integrante de la CGT Regional Córdoba, este aniversario significa la ruptura con el curso de los acontecimientos que tuvieron lugar desde diciembre de 2015 y que llevó al manejo del Estado nacional a un grupo representante del poder concentrado de la economía. Ese gobierno tuvo como objetivo implementar medidas para el beneficio de ese sector, lo que perjudicó tremendamente a la participación de la masa salarial, junto a jubilaciones, pensiones y programas sociales en el PBI. En ese marco se encuentra el monumental endeudamiento que heredamos.”

Bustos destaca que el 10 de diciembre de 2019, “comienza a funcionar algo esencial para la clase trabajadora y es que el Estado volviera a cumplir el rol como garante de los derechos y de la posibilidad de realización que significa el trabajo genuino. La pandemia, con su carga crítica a nivel mundial, expuso que el cambio en nuestro país fue providencial, de importancia existencial, si ensayamos una comparación con lo que hubiera sido Macri en estas circunstancias”.

“La decisión oficial de implementar las ayudas económicas y defender los puestos de trabajo, debe ser destacada como un aspecto fundamental. Lo mismo que haber privilegiado la salud ante la cuestión económica.”
“La crisis continúa y se profundizará. Esperamos que el camino de las medidas oficiales siga en el mismo sentido, con la recuperación de herramientas esenciales para que esta crisis sea la oportunidad de una mejor distribución en el camino hacia la justicia social”,  concluye la legisladora mandato cumplido.

Un futuro posible

Las encuestadoras trabajan a diario, aun en pandemia, para medir el humor en la población. La presidencia Fernández decidió que “Argentina Unida” sea la frase fuerza de la gestión y bajo esa premisa se pilotea desde Olivos el ASPO y el DISPO.

Marina Llaó es politóloga y actualmente dirige la consultora JWC.

Llao“El Presidente llegó con un programa de gestión y el programa se convirtió en pandemia, por lo cual toda evaluación, tanto de imagen como de gestión, correlaciona con las medidas de combate a la enfermedad. Es un desafío complejo porque en estas medidas no hay opciones buenas o malas sino malas y peores”.

“Nosotros, además de medir, miramos un conjunto de encuestas de colegas, hacemos metaanálisis y a eso le damos un complemento de estudios cualitativos. Lo que se observa en el promedio de encuestas es que la aprobación de la imagen de Alberto arrancó en guarismos similares a los de su base electoral (48%), hizo una curva ascendente vertiginosa y atípica con picos cercanos a los 70 puntos entre abril y mayo, para luego descender, más recientemente, a valores similares a los del comienzo de gestión. Sin embargo, aunque haya prácticamente una coincidencia numérica entre el día 1 y el 365, cualitativamente se observa que la composición de ese apoyo no es idéntico a su base electoral de partida, es decir que se sumaron algunos apoyos provenientes de la base electoral de la oposición y de independientes, mientras que se perdieron otros de la base propia.

A futuro es probable que el drenaje se detenga (la figura de la vicepresidenta es un importante dique de contención) y se retome el crecimiento. Esto se prevé porque la imagen negativa muestra menos dinamismo que la positiva, lo que marca la posibilidad de que el presidente vuelva a ganar apoyos por fuera de su base electoral inicial. Juega a favor de este escenario que la oferta opositora tenga un programa político más hacia el extremo de la derecha que moderado. Además, si la salida de la pandemia se vuelve una realidad tangible y el plan de vacunación se activa antes de que llegue la segunda ola de contagios, sin dudas el Presidente y la gestión sumarán más apoyos, dada la dependencia que tiene la performance de gobierno respecto al combate contra la Covid. La pregunta abierta hacia ese futuro posible es si esos apoyos nuevos lograrán articularse con la base y si la gestión será lo suficientemente transversal como para contenerlos. En caso que la respuesta sea afirmativa, probablemente la figura de Alberto marque una dirección de salida del empate hegemónico y el ingreso a un nuevo ciclo de amplia democracia participativa en Argentina.

 

 

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