De luchas y conquistas: Belgrano como faro del fútbol femenino

Pensando el Deporte 22/09/2020 Por Angélica Sánchez, colaboración especial.
Un repaso por el trayecto histórico del fútbol femenino en el club de Alberdi, que viene abriendo puertas a generaciones de jugadoras en Córdoba.
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Las futbolistas de Belgrano campeonas en 2019. - Foto: Prensa Belgrano.

“La cancha está embarrada, históricamente perdimos muchos de estos partidos. Ya son incontables las veces que fuimos a buscar la pelota adentro de nuestro propio arco, pero siempre volvimos a sacar del medio. Siempre volvimos a dar batalla. Ya es hora de que empiece a cambiar la historia”.

(Fragmento del libro “Miralas Gambetear”.)

Hace 20 años sonaba utópico que el fútbol femenino formara parte de la estructura de los clubes, que tuviera lugar y respaldo. Belgrano fue la primera institución de Córdoba que lo hizo. Sus jugadoras se hicieron camino al andar para ser, luego de dos décadas, las referentes del fútbol cordobés.

En materia de logros deportivos y derechos conquistados, las pibas del “Celeste” pusieron al Club en un lugar de privilegio, al que pocas instituciones del país pudieron acceder. 19 títulos, 224 partidos ganados, 21 empatados, dos perdidos y 1219 goles marcados. ¿Casualidad? No. No es fortuito que este equipo se haya hecho de tan importantes marcas y récords en esta disciplina. Fue un trabajo de años, de hacerse de abajo hasta trepar a lo más alto y de pisar fuerte a la hora de alzar la voz en defensa de los derechos de las jugadoras.

El crecimiento futbolístico se dio en paralelo a la conquista de espacios que logró el fútbol femenino en el país y el mundo. Y Belgrano no fue ajeno a eso: partidos en el Estadio Julio César Villagra, disposición de una estructura y elementos acordes a las necesidades del equipo, visibilidad y promoción de la actividad, y hasta el diseño de una camiseta exclusiva para ellas.

En la actualidad, “la ‘B’ tiene casi nueve mil socias y 80 futbolistas, además de las chicas de vóley, hándbol, hockey, patín, gimnasia rítmica y básquetbol”. Según Pablo Rodríguez, Director del Área de Comunicación del Club: “Siendo el Club Belgrano  una institución de tanto peso y relevancia en la Provincia, tenemos la responsabilidad de acompañar los procesos históricos que estamos atravesando y que reclaman (sin distinción de género) una sociedad más inclusiva, tolerante, justa e igualitaria. Para nosotros el compromiso social es un rasgo identitario irrenunciable en el discurso, pero también en la praxis”.

Siguiendo este lineamiento, “la entidad participa del colectivo Mujeres Asociadas a Clubes de Fútbol (Macfut), que reclama más participación femenina en la toma de decisiones de los clubes e impulsa campañas y acciones sobre inclusión”. Además, en marzo de 2020, fue el primer club de la Provincia en adherir a la Ley Micaela, “que establece la capacitación en la temática de género y violencia contra las mujeres”.

El Club, desde cada una de sus áreas, abraza las causas y adhiere en sus políticas a aquellas problemáticas sociales que no son ajenas a ningún sector. Las mujeres encuentran en Belgrano a un club que las reconoce, que las hace parte y protagonistas, y Belgrano encuentra en las mujeres su norte institucional.

Pioneras

La disciplina llegó a Alberdi en 2008, abriendo una puerta a las mujeres futbolistas de entonces para que comenzaran a ver que era posible tener lugar en una institución y no solo en los potreros. Belgrano fue, en este sentido, pionero en Córdoba en contar con el fútbol femenino en la estructura del Club. “Belgrano, que es una de las principales instituciones nacionales, fue pionera en nuestro medio y sus logros deportivos en la especialidad van mostrando la seriedad y la importancia que el “Pirata” le brinda a esta rama del fútbol, indica la página web celeste.

Los primeros pasos fueron duros, muy diferentes a la situación que gozan actualmente. Con Belgrano transitando su quiebra, el fútbol femenino peleaba contra el nomadismo por distintas canchas, buscando dónde poder entrenar, y contra la falta de materiales e indumentaria que las identificara.

El esfuerzo y la constancia de esos primeros años hicieron la diferencia frente a sus rivales, que comenzaban a arribar a los clubes de la Ciudad. A esa altura, Belgrano ya se había nutrido del femenino y sus jugadoras consolidaron su grupo cuando en otros lugares aún no habían comenzado. Este trabajo precursor tuvo sus frutos en 2005, cuando se quedaron con el primer campeonato organizado por la Liga Cordobesa de Fútbol (LCF)10. Ese mismo año, “el arribo de la gerenciadora Córdoba Celeste, con Armando Pérez a la cabeza, les había dado a las chicas un mejor presente”. A partir de ese momento, en los años que devinieron, lograron destacar en las giras por los campeonatos Nacionales y consolidarse en el fútbol local.

El lugar que se le otorgó desde el Club al fútbol femenino fue fruto de una visión a futuro.

Como indicó Pablo Rodríguez: “Fue una política institucional, aún cuando  no era ‘políticamente correcto’ darle ese espacio a la mujer”. Ese fue el punto clave en la historia pirata para que las futbolistas de Belgrano sean hoy ejemplo a seguir de esta rama de la disciplina en Córdoba.

Más que un plantel

Primeras campeonas de la LCF, máximas campeonas del fútbol femenino de Córdoba, cinco veces campeonas internacionales en Córdoba Cup, invictas en la historia del clásico con Talleres, jugadoras en la Selección Nacional y en equipos profesionales nacionales e internacionales. Infranqueables.

Para llegar a ese punto, el femenino de Belgrano se construyó y se construye puertas adentro y hace la diferencia desde el vestuario. Con un utilero a su disposición, un cuerpo técnico experto y elementos de entrenamiento e infraestructuras acordes a su preparación física y técnica, las futbolistas llevan el día a día de un plantel profesional, aunque aún no puedan ser reconocidas de esa manera en esta parte del país.

“Belgrano le lleva años luz a todo el resto del fútbol femenino de Córdoba, por una cuestión de que el Club quiso que las chicas tuvieran el lugar que tienen”, bien dijo la periodista Sofía Carlopio.

Mariana “Pomu” Sánchez, una de las jugadoras históricas del Club, mencionó además: “Que la Comisión Directiva apoye el fútbol femenino; que siempre haya tenido su espacio; que a medida que pasaron los años se le fueron brindando mejores condiciones; que las jugadoras se sientan a gusto con el Club; que sientan que es uno de los mejores de Córdoba y donde más cómodas pueden estar, donde más pueden crecer; eso hace que vos puedas reclutar deportistas muy buenas, y te permite tener un alto nivel competitivo”.

A su vez, “Pomu” señaló que disponen también de áreas de nutrición y psicología que acompañan su rendimiento, y que Belgrano responde al cien por ciento del tratamiento cuando una futbolista se lesiona.

Al mismo tiempo, Mariana expresó que: “La institución ha hecho mucho por el fútbol femenino, siempre nos dio lugar y espacio. Tiene que ver con las luchas populares y las causas comunes, Belgrano siempre está ahí”.

Por otra parte, en 2019 las Piratas estrenaron su camiseta exclusiva en el Estadio Julio César Villagra. “De color violeta, que representa al movimiento de mujeres y feministas desde principios de siglo pasado, reivindicando el histórico reclamo por la igualdad de derechos. Algo que aplica a todos los órdenes de la sociedad, y en particular el que se impulsa desde el Fútbol Femenino a nivel nacional y mundial”.

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Foto de la campaña de presentación de la camiseta exclusiva para el fútbol femenino. Foto: Belgrano

Junto al sponsor institucional, Kappa, se creó por primera vez indumentaria propia del equipo femenino, dejando atrás la falta de camisetas o el uso de aquellas que desechan los planteles masculinos, como sucede en otros clubes de la Liga. La presentación de la misma fue una medida nunca vista en la Ciudad y ocurrió durante el partido en el que las jugadoras de Belgrano le ganaron a Barrio Parque, para conseguir un nuevo campeonato de la Liga Cordobesa. Pero, además, el encuentro se dio de manera preliminar a un partido de la primera división masculina por el campeonato de Primera Nacional, por lo que las chicas pudieron jugar en el “Gigante” de Alberdi y con público local.
 
En la previa del encuentro se realizó una campaña en las redes sociales con fotos exclusivas del plantel mostrando la nueva adquisición. ¿Cuántas futbolistas sueñan con vivir esa experiencia también? Según la periodista Ana Dalmasso: “Es un trabajo de admirar, de copiar algunas cosas, pero difícil de imitar en cualquier otro club de la Liga Cordobesa. Pero los resultados y la importancia de Belgrano también posicionan a Córdoba a nivel nacional”.

Cuerpo técnico

El Club forjó en los últimos años una identidad en torno a su fútbol femenino, a sus jugadoras y a sus hinchas. Belgrano es la única institución de la Ciudad que contrató profesionalmente una directora técnica para su plantel. La incorporación de Constanza Guerra en 2019 quebró las estructuras de los clubes de la Liga Cordobesa, en los que los entrenadores son hombres casi en su totalidad, y muchos de ellos desempeñan su cargo sin ningún tipo de formación. Además, la vasta trayectoria en capacitación y trabajo de la DT ayudó a visibilizar las situaciones de muchas entrenadoras que, como ella, buscan ser tenidas en cuenta para dirigir un equipo.

Después de Constanza llegó Gustavo “Tano” Spallina, ex jugador profesional de Belgrano, de gran trayectoria y reconocimiento por parte de los hinchas. El arribo del “Tano” demostró también que el cargo a cubrir importa, que no cualquiera puede estar al frente del femenino celeste y que las decisiones sobre ello no son arbitrarias. Tras la salida de Spallina, asumió Daniela Díaz, quien también supo ser jugadora del propio Club, y que volvió para ser la primera mujer en consagrar campeón a un equipo de la Liga Cordobesa. En este caso, a las jugadoras del Pirata en 2019.

En palabras de Lorena Vázquez, miembro de la Comisión Directiva de Belgrano: “Siempre se pensó detenidamente qué técnico contratar. Belgrano fue el primer club de Córdoba en tener directora técnica mujer. Por razones personales, Constanza se  tuvo que ir y se hizo cargo el Tano Spallina, que también nos jerarquizaba y llamaba mucho la atención para el femenino, por eso pensamos en él como una apuesta. También por razones personales se tuvo que ir el Tano y pensamos en Dani Díaz, que nos ha dado muy buenos resultados. Somos un equipo de fútbol femenino integrado casi en su totalidad por mujeres. Somos mujeres trabajando para mujeres”.

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Daniela Díaz, actual DT de Belgrano, al que consagró campeón en 2019.

Niñas futbolistas

“Yo te veo a vos y veo el futuro”. Así concluía la carta de Ruth Bravo Sarmiento, jugadora de la Selección Argentina, a Candelaria, la niña futbolista de Huracán de Chabás a la que no le permitían seguir jugando con sus compañeros varones. El futuro, el que avizoramos ayer y el que construimos hoy.

Forjar el futuro del fútbol femenino es nutrir sus raíces para que crezcan con fuerza, es acompañar a las niñas que juegan a la pelota, contenerlas en otro fútbol posible y, en este caso, calzarles la de Belgrano. Una de las necesidades primordiales en la formación y el desarrollo del femenino es la existencia de este tipo de espacios.

En Alberdi, las políticas de desarrollo del fútbol femenino contemplan las escuelitas oficiales que incluyen a las niñas futbolistas. Los mismos son centros formativos, de los que también forman parte los varones, y que cumplen un rol fundamental en la proyección del fútbol y en el protagonismo de las mujeres que lo integran, desde corta edad.

Para Julieta Escuti: “Se debería avanzar mucho más en el apoyo y el acompañamiento del fútbol como disciplina formativa, como práctica social, cultural, de construir la forma de ver el mundo, y acompañar a las niñas y mujeres deportistas con voluntades y acciones concretas sostenidas en el tiempo”.

La consolidación de este tipo de medidas es uno de los reclamos en la lucha de las jugadoras. La formación temprana en las infancias y el trabajo acorde al crecimiento etario es la clave para la formación de cualquier deportista. Al mismo tiempo, conforma una de las desigualdades más grandes entre el fútbol femenino y el masculino, e incide directamente en el posterior desempeño físico y técnico de las futbolistas.

Por otra parte, Belgrano tiene lugar también en su agenda y en sus instalaciones para las mujeres mayores de 18 años, que pueden jugar al fútbol de manera recreativa. La creación de estos espacios las invita a habitar el fútbol desde adentro de la cancha, vivirlo como les gusta y sin la exigencia del nivel competitivo que tiene el  primer equipo femenino.
 
Propuesta y visibilidad en las redes sociales

Aunque fugazmente, el tiempo en Internet permite llevar los contenidos a la masividad. Si a esto se le suma la presencia y reivindicación constante de, en este caso, el rol de la mujer, se genera un gran impacto a nivel social.
Belgrano hace de sus espacios digitales lugares de encuentro y promoción de actividades de causas comunes: abrió las puertas de su Estadio en 2020 para el Segundo Encuentro Nacional de Áreas de Género de Clubes; gestionó una campaña en contra de las violencias de género en 2014, a partir del femicidio por el cual se formó el movimiento Ni Una Menos, en el partido en el que se enfrentaron los equipos masculinos del Celeste y Rosario Central. Asimismo, la institución acompaña la causa desde entonces y rememora fechas históricas, como el Día Internacional de la Mujer, produciendo contenidos específicos para remarcar su postura en las distintas plataformas.

Además de los contenidos institucionales, en los hechos Belgrano desarrolló y compartió un Protocolo de Acción para la Prevención e Intervención en Situaciones de Discriminación y Violencias por Género, Orientación Sexual o Identidad de Género. Esta iniciativa es pionera entre los establecimientos deportivos de la Provincia y es el fruto de la propia lucha de las mujeres y organizaciones que hacen al Club, “como socias, dirigentes y personas allegadas con formación en políticas públicas y género”.

Estas decisiones, como así también la difusión de las actividades institucionales, tienen como cara visible al Club, pero traen consigo el trabajo conjunto de organizaciones como la Red Belgrano Feminista o Belgrano Cultura, por ejemplo.

A su vez, el documento “Valores Belgrano” dispuesto en la página del Pirata, a través del cual se exponen los principios con los que se trabaja en la entidad, incluye una fotografía de las jugadoras del plantel para ilustrar el ítem “Nuestro horizonte”, nada menos. “Ser una institución deportiva líder comprometida con el desarrollo equitativo, justo y sustentable de nuestra gente y de la sociedad”, indica la sección.

Paralelamente a esto, el fútbol femenino de Belgrano tiene su lugar en la diaria de las redes sociales oficiales. “Nuestra política institucional apunta a darle visibilidad a las mujeres, en consonancia con los procesos históricos que estamos viviendo, donde asumen un rol protagonista y activo, que reclama igualdad de derechos. Siempre
 
planteamos como regla la presencia de mujeres, sea en el lenguaje escrito como en las fotografías y contenidos audiovisuales”, señaló Pablo Rodríguez. Además, mencionó que el plantel femenino tiene aparición en redes con información actualizada (horarios de partidos, formaciones, resultados y noticias de interés), coberturas especiales, saludos para cumpleaños y por convocatorias a Seleccionados, aparición en el programa Belgrano Directo en DirecTV y sesión fotográfica anual con todas las jugadoras.

El femenino tiene también un espacio privilegiado en la página web del Pirata, que no  se da en otros clubes de la Ciudad, y que las incluye como parte de la estructura general del fútbol institucional, junto a divisiones como Reserva o Divisiones Juveniles. Algo que puede parecer una pequeñez, pero que significa mucho para la visibilización de la actividad. Al mismo tiempo, junto a las organizaciones mencionadas anteriormente y medios partidarios, el femenino celeste difunde material exclusivo y de calidad, que se comparte en las cuentas exclusivas del plantel.

Por otra parte, las futbolistas han ganado espacio también en materia de ser protagonistas de los mensajes institucionales y representar al Club en actividades extra futbolísticas, como en colaboraciones con clubes barriales y comedores.

Hace algunos años, ni siquiera se consideraba entre las jugadoras la posibilidad de ser incluidas y partícipes de las actividades de los clubes, afuera de las canchas. Al día de hoy, Belgrano las incorporó y las convirtió en una de sus banderas, en sus representantes y  en una de sus grandes apuestas. ¿Quién puede pensar hoy al club de Alberdi sin su fútbol femenino?

“En sueños forjamos nuestra historia”.

El fútbol femenino es un espacio de luchas y conquistas histórico, que aún sobrevive de esa manera. “Existimos porque resistimos”, es una icónica frase del movimiento feminista, que abraza también a esta disciplina deportiva y en la que se aúnan principios de libertad, de organización, de autosuperación, autogestión y de decisión sobre los propios cuerpos.

Según el antropólogo Martín Álvarez: “Lo más importante es pensar en los avances, en la resistencia y persistencia del movimiento feminista en plantear críticas al modelo patriarcal, que fueron de a poco haciendo mella en la ideología y en las formas de entender los roles de género, en este caso en el deporte”. Al mismo tiempo, plantea que la valoración del fútbol femenino es todavía inferior al fútbol masculino, que es entendido como un gasto más que como una inversión, pero que, a su vez, ahora “muchas mujeres ven el fútbol como un deporte posible para ellas”.

Además de las canchas, los espacios de disputa para el femenino son también aquellos que rodean a la propia actividad, como los medios de comunicación. Respecto a esto, Álvarez manifiesta que: “No está terminado ni aceptado que las mujeres jueguen al fútbol, sino que es un momento en el que hay cierta corrección política en los medios y en discursos públicos donde la gente se cuida de decir algunas cosas”.

Aunque la construcción de este deporte es constante, se dieron algunos cambios concretos en lo discursivo y también en las diferentes plataformas, que refieren a la transmisión de partidos, invitación de las futbolistas a programas e inclusión de periodistas con perspectiva de género en los medios. La construcción de mensajes y espacios que fortalezcan el fútbol femenino decantan también en los cambios respecto a la postura social que se tiene frente a sus protagonistas.

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Las jugadoras de Belgrano en el “Gigante” de Alberdi, donde pudieron jugar en más de una oportunidad.

Para Ana Dalmasso: “Lo que aún debe cambiar es una lucha de todos, de ver a la mujer como jugadora de fútbol, como deportista en general y darle la misma validez a sus méritos y resultados deportivos respecto a los hombres, y entender también los contextos de los cuales vienen y las oportunidades diferenciales que hay entre el varón y la mujer”. Al mismo tiempo, Julieta Escuti remarcó que: “Algo que ha ido cambiando, y que está todavía en proceso, es entender a la futbolista como la protagonista de su historia y no como una persona pasiva, ajena en la trascendencia de su propia experiencia”.

Es factible forjar un fútbol diferente, que quiebre los roles de género y los imaginarios sociales que se tienen aún sobre las jugadoras y el fútbol femenino. Está sucediendo. Desde las que juegan en los potreros hasta las que fueron al Parque de los Príncipes, todas nutrieron su carrera a base de sacrificios y voluntades que les permitieran jugar a la pelota, sorteando las dificultades impuestas.

Sanchez 01 © Victor Quiroga Prensa BelgranoLa “Pomu” Sánchez, en sus botines hay revolución

Es por esto que la institucionalización de esta disciplina y el desarrollo de políticas transversales a ella pueden hacer que las futbolistas jueguen con un horizonte visible, que abra puertas y no las cierre, que se acerque a la profesionalización y no cada vez más al amateurismo.

En relación a esto, Sofía Carlopio explicó: “El fútbol no quedó afuera de la lucha feminista, inevitablemente, haciendo real y visible el pedido de igualdad. No solamente de una remuneración, también de que no se les den las camisetas que desechan los varones, que los torneos tengan canchas en condiciones, que tengan horarios y días coherentes para que la gente se acerque. Frente a todo eso, Belgrano tuvo una decisión política institucional de hacer que las chicas sean parte, y empezó a igualar condiciones”.

Hoy las mujeres futbolistas, dirigentas, árbitras o directoras técnicas alimentan y transitan los clubes, con muchas posibilidades que distan de las que se les negaron años atrás y con una visión constructiva desde el esfuerzo y el empoderamiento. Frente a eso, la logística organizativa de los clubes es el eslabón que fortalece esta causa y puede ser el paso previo a dar el gran salto.

Si bien el interés de replicarlo puede existir en muchas instituciones, son muy pocas la que pueden hacerlo. Muchas de ellas, puntualmente en la Liga Cordobesa de Fútbol, no pueden costear las inversiones para impulsar el fútbol femenino. Pero, ¿no es también una cuestión de redistribución equitativa? Incluso, ¿no pasa por tener una verdadera voluntad de generar ingresos para proyectar la disciplina? En palabras de la ex DT de Belgrano, Constanza Guerra: “Hay clubes que hace siete años que están exactamente en las mismas condiciones, que podrían haber hecho más cosas para que el fútbol femenino creciera y prefirieron no hacerlo. Si vos te considerás un ente social, que alberga a personas y su cultura, si te considerás un formador, tenés que hacer un esfuerzo”.

Asimismo, fortalecer el fútbol femenino implica también la voluntad de la comunidad y sus representaciones en movimientos sociales, de los gobiernos, de las asociaciones que nuclean a las instituciones y a futbolistas, de los medios de comunicación, de las entidades madres y sus dirigentes. El principal pilar de esto implica trabajar con perspectiva de género, darles paso a las diversidades y construir en base a ello.

El Celeste es el Club cordobés que decidió empaparse de esto y trabajar en  consecuencia con responsabilidad social, para tomar decisiones concretas que llevan a la integración de esta rama de la disciplina en todas sus áreas, y no sólo a la prestación de espacios o indumentaria para su práctica. En Alberdi están quienes decidieron estar un paso adelante, por haber tenido la convicción de mejorar las condiciones del fútbol femenino y no por mera casualidad.

De esta manera, las jugadoras que en dos décadas rompieron todos los récords; que se impusieron en la Liga Cordobesa de Fútbol y a nivel internacional; que se acercan cada día un poco más al verdadero “otro fútbol posible”, son las que tienen y tuvieron alguna vez el escudo de Belgrano en el pecho. A su lado marchan sus compañeras e hinchas de otros clubes que siguen sus pasos y que, junto a ellas, pelean por los derechos de todas las futbolistas, sin importar los colores que las identifiquen.

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