Leo Godoy: “Si me dan a elegir, firmaría por 10 años más en Talleres”

Deportes 31/07/2020 Por Federico Jelic
El lateral derecho albiazul manifestó sentirse a pleno y entrenando en Córdoba, por más que de otros equipos se hayan interesado en contratar sus servicios.
Leo Godoy 01 © Talleres
"En Talleres entendí que si confiaba en mí no iba a tener límites", se entusiasma Leo. - Foto: gentileza Talleres de Córdoba

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“Nunca me comí eso de que podía ser un lateral brasileño. Es que yo entraba al (estadio) Kempes, viste que es enorme, yo veía el fondo  y la línea que está tan lejos, me daban unas ganas de correr tremendas. Era sin fin. Pasa que yo venía de Rafaela, la cancha de Atlético es muy chica en dimensiones, yo miro el Kempes y solo pienso en correr y escalar, me siento como que no tengo límites”.

Así arrancó la conversación con Leonardo Godoy, lateral derecho de Talleres, quien continúa la búsqueda de su nivel ideal tras aquella desdichada lesión que lo marginó de las canchas justo en pleno proceso del equipo en la Copa Libertadores. A pesar de que recuperó su rendimiento ideal que lo supo caracterizar entre otros referentes, le costó lograr regularidad de otros tiempos, oscilando entre las ilusiones de una transferencia y un estancamiento que a todo jugador le pesa.

No obstante, con los pies en la tierra, Godoy no se desespera. Entrena en Córdoba con la ansiedad lógica del retorno del fútbol argentino, con una cuarentena con más prolongación que lo esperado, pero lo mismo se predispuso a compartir, en diálogo con La Nueva Mañana, opiniones sobre la actualidad que tiene a todos en vilo y sin luces en el horizonte.

- ¿Qué análisis te queda de tus cuatro años en Talleres? 

- Ya tenemos nuestra trayectoria, imagínate que llegamos en silencio la mayoría para tratar de dejar a Talleres en Primera y de repente jugamos copas internacionales. Hemos sido protagonistas y también quedamos fuera de discusión rápido. Pero fíjate que nunca peleamos el descenso. Estamos con confianza, con seguridad, el partido contra Huracán nos devolvió la fe, de creer en nosotros. Y encima en ese mejor momento, llega la pandemia, ¿podés creer?

- ¿Y en tu caso, ya dejando atrás la lesión, que te llegó en tu mejor momento?

- Sí, la verdad es un tema que quiero dejar atrás, ya pasó y me siento bárbaro. Pero no me  dejo de lamentar, sufrí como loco en la serie contra los chilenos, sobre todo después del gran partido que tuve en el Morumbí. Fueron ocho meses parados, ver los partidos por TV, con el pie estirado era un castigo para mí. Encima nos quedamos afuera... Pero igual nos va a servir de experiencia, este grupo es joven y con ambiciones, ahora vamos por la revancha en la Sudamericana. ¿Sabés lo que fue la semana previa al  partido con San Pablo, todas las planificaciones que teníamos? Estábamos muy entusiasmados, para mí que vengo del ascenso, fue un plus sin duda. Solo quería correr y correr en ese gran estadio lleno de historia.

Leo Godoy Morumbi
Foto: gentileza Talleres de Córdoba


“En el Morumbí, el “Cholo” Guiñazú, que conocía bien al rival por haber jugado muchos años en Brasil, nos decía que salgamos, que no nos quedemos atrás porque después no te dejan en paz. Decidimos jugarle de igual a ig  ual. Ahí fue cuando me empecé a soltar y llegar al arco rival. No me olvido ese primer tiempo, nos mataron a patadas”.


- ¿Soñaste con la transferencia en algún momento? 

- Hubo de todo en este tiempo, yo igual sigo fiel a mis principios sin ilusionarme hasta que haya algo concreto. Soy muy feliz en Talleres. Si me dan a elegir, por mí, firmaría un contrato por 10 años más en este club. Es que me dio mucho, me demostró hasta dónde puedo llegar con mi capacidad, me siento contenido y ni hablar de Córdoba. Es una ciudad que me enamoró. La gente es muy fiel, los hinchas te dan cariño siempre, te saludan por la calle y te dan aliento. Está claro que uno tiene otros sueños de progreso pero mientras tanto disfruto mi presente acá. Cuatro años pasan rápido, y fue uno mejor que otro. Yo estoy muy cómodo.


- Pero igual llegaste a un pico de rendimiento que se habló hasta de Selección argentina y ventas al exterior… 

- Sí tal cual pero siempre me manejo con mesura. Fueron momentos donde pude sacar ventaja con mi velocidad, me metía por sorpresa al ataque y de repente me encontraba en zona de resolución. Te repito que en Rafaela la cancha es más chica y entonces uno con poco se hace un jugador de ida y vuelta, por las dimensiones de la cancha que acompañan. En Talleres entendí que si confiaba en mí no iba a tener límites. Claro que tengo la responsabilidad de retroceder; no obstante, en este equipo todos los entrenadores que pasaron me invitaron a tomar riesgos, a ir a buscar la pelota en otro campo y escalar. Eso es motivante como también el hecho de jugar siempre con 30 mil o 40 mil personas en las tribunas. ¿Cómo no voy a correr y meter como loco?

- En lo táctico, ¿preferías jugar con línea de tres en defensa, ser carrilero o lateral clásico? 

- En algunos esquemas es indistinto. Particularmente siento que de lateral derecho tengo más sorpresa para subir, porque de volante ya te está esperando el rival para que rompas con velocidad. De lateral derecho no te ven venir, a los mediocampistas no les gusta correr de atrás y se tiene que redoblar para pararte. De esa forma te siguen y el arco les queda lejos. Ya no te tienen la marca cerca del cuerpo. A eso lo tengo aceitado. De la otra manera ya es más mano a mano. Por contrapartida, si te agarran a contra pierna el esfuerzo es doble. Lo importante es estar fresco en esas circunstancias y saber reacomodarse, incluso si tienen más piernas que vos.

Leo Godoy 02 © Talleres
Eso es motivante como también el hecho de jugar siempre con 30 mil o 40 mil personas en las tribunas. ¿Cómo no voy a correr y meter como loco? Foto: gentileza Talleres de Córdoba



Admiración por Ibarra, Zanetti y Kimmich

“De nuestro país siempre observé  y admiré al “Negro” (Hugo) Ibarra y al “Pupi” Zanetti. En el exterior, me encanta Joshua Kimmich. Ese Bayern Munich juega tremendo, con los dos centrales y el volante de marca abajo, nada más que tres y el resto, al ataque. Kimmich es polifuncional, al punto que por momentos juega de todo. Puede ser “8”, volante y hasta wing”, cuenta Godoy, sabio conocedor del fútbol internacional. “Pasa que con la cuarentena me veo todo. Pero todo. Es la abstinencia que tenemos de volver a jugar”, agrega.

- ¿Por qué cuesta tanto consolidar a un lateral derecho en Argentina? ¿No se trabajan en inferiores? 

- Sí se trabaja, lo que ocurre es que en Argentina y en el fútbol actual, la mayoría de los técnicos prefieren equilibrar, no tocar nada salvo que sea una urgencia. Viste que con la presión y la histeria que se vive un DT pierde tres partidos y se tiene que ir. Todos cuidan su lugar. Es una pena. Entonces se quedan con esos esquemas un poco equilibrados, que si el lateral sube es como una fluidez o consecuencia natural pero no como idea primordial de juego. Que el lateral se sume al ataque se toma como un valor agregado pero no fundamental, pero siempre sin dejar su función natural de defender. Y está bien, pero particularmente me seducen más los esquemas donde se toman más riesgos. Eso te va a dar una diferencia, me parece.


- ¿Quiénes del plantel te fueron aconsejando respecto a tu juego? 

- Todos, pero sobre todo (Mauricio) Caranta. Me decía que para mejorar, que al sumarme al ataque no lo haga tanto por afuera, que me anime a meterme por adentro. Con diagonales, con o sin pelota, porque el rival siempre va a estar esperando que el lateral aparezca bien pegado a la raya. Que eso me va a posibilitar patear, ir a buscar un rebote, y eso complica, acostumbrados a la rutina. Y lo trato de aplicar. 

La lesión, pasado 

“Ya dejé el temor de volver a lesionarme, a esa paranoia de romperme de nuevo. Estoy para eso, para defender, para trabar, no voy resignado. Lo tuve que superar, hay cosas peores, me pongo a pensar en (Martín) Palermo que tuvo mil fracturas, operaciones de todo tipo y nunca se cansó de meter goles. Hasta llegó a un Mundial. Eso es perseverancia. Hay que estar fuerte de la cabeza, sino te deprimís y abandonás. Yo al principio no sentía la pierna, no me animaba. Ahora voy con todo”, confesó Loenardo Godoy para redondear la situación sobre la fractura de peroné que sufrió en febrero de 2019. Se encontraba quizás en el pico máximo de rendimiento aunque lo mismo no se desanima, siendo motor de motivación su esfuerzo con el anhelo intacto de recuperar ese estado. 

Con relación a sus gustos personales, sacó pecho de sus dotes como asador: “Me gusta ser el encargado de los asados. Me gusta bien sequito, sin sangre, me sale bárbaro. Tomando un mate, viendo cómo avanza el fuego, es algo especial. Y el condimento que no debe faltar es el Chimichurri”. “Es como un ritual toda la preparación”-añadió- “Con la música, me gusta La Mona, Q’ Lokura, Ulises, Damián también. El tema es que a la música del vestuario la maneja Pochettino con la cumbia o Guido Herrera. Pasa que Guido llega al entrenamiento a las 7 de la mañana, antes que todos y nos primerea”, agregó con aditamentos sobre la convivencia en el vestuario.

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