El jazz, y la resistencia negra

Cultura 19/10/2019 Por
El jueves 24 llega ‘Jazz, racismo y resistencia’, con el cuarteto del contrabajista Cristian Andrada y un repertorio que habla sobre el racismo. También estará la vocalista Cordelia Andrada. En Studio Theater, a las 21.
Andrada © Cabra Media
- En este concierto especial Andrada, se presenta jutno a Luis Barzola, en batería, Luciano Luque, en saxo, y Agustín Waldheim, en piano.Foto: © Cabra Media

chapa_ed_impresa_01


Especial para La Nueva Mañana

“Cuando un músico negro toma su instrumento y empieza a soplar, improvisa, crea; sale de su interior. Es su alma. El jazz es el único espacio de Estados Unidos en el que el hombre negro puede crear libremente”

Malcolm X, 1964.

De los incontables aspectos fascinantes que tiene el jazz como género musical, hay uno poco abordado: su tremendo potencial como expresión cultural antirracista en Estados Unidos y como símbolo de resistencia a la opresión del blanco esclavista. Esta faceta poco transitada tendrá un abordaje en el espectáculo impulsado por la productora Capítulo Piloto del próximo jueves, en Studio Theater. Junto al contrabajista Andrada, estarán Luis Barzola, en batería, Luciano Luque, en saxo, y Agustín Waldheim, en piano.

Como heredero de la tradición musical afroamericana, el jazz es, en buena medida, resultante de los géneros que le antecedieron: las work songs (canciones de trabajo), los negro spirituals, el gospel y el blues. Todos estos géneros fueron manifestaciones de resistencia a la opresión blanca y se fueron ‘cocinando’ en los estados sureños esclavistas de Estados Unidos, desde principios del siglo XIX, para luego cristalizar a comienzos de la centuria pasada en el incipiente jazz.


El jazz es símbolo de resistencia negra desde sus orígenes

Desde sus orígenes, el jazz siempre fue una expresión de resistencia, aún desde sus primeras expresiones festivas como el estilo ragtime, en su cuna en Nueva Orleans. Allí se armó el género, por ser el lugar al que llegaban cantidad de esclavos arrastrados por el blanco esclavista para la cosecha de algodón, proviniendo fundamentalmente del África occidental.

Luego, al adquirir masividad, se fue tornando entretenimiento también para el gran público blanco, sobre todo en su momento de mayor desarrollo y masividad: el swing y las big bands de los años ‘30. Sin embargo, siempre, en cada una de sus etapas, la génesis del sonido del jazz y sus cambios fueron producto del impulso discursivo musical afroamericano. Más allá de que hubiera audiencias mayoritariamente blancas. Son numerosas las composiciones que devinieron en himnos libertarios o alegatos antisegregacionistas, por episodios racistas del blanco opresor que incluyeron asesinatos o atropellos a derechos civiles básicos.

En ‘Alabama’, el saxo tenor de John Coltrane clama con un aire de profunda tristeza, en respuesta al atentado de 1963 en el que el Ku Klux Klan asesinó a cuatro niñas afrodescendientes, en una iglesia de Birmingham (Alabama).

Coltrane
John Coltrane. Foto: gentileza.

El contrabajista Charles Mingus compuso en 1959 ‘Fables of Faubus’, un alegato anti segregacionista en respuesta a la decisión del gobernador de Arkansas Orval Faubus de mandar a la Guardia Nacional para impedir que nueve adolescentes afrodescendientes concurrieran a la escuela de Little Rock, en 1957. La rareza de ese tema es el tono irónico que adquiere Mingus personificando a una especie de matón simulado, en la versión con letra.

mingus
Charles Mingus. Foto: gentileza.

 

Tal vez el tema más conocido como manifiesto antirracista sea ‘Strange Fruit’, canción de fines de los años ’30 popularizada por la cantante Billie Holiday, en la que ese extraño fruto no es otra cosa que el cuerpo de un negro asesinado colgando de un árbol, muy lejos del estereotipo que lo asocia falazmente a cierta sensualidad.

Billie-Holiday-1
Billie Holiday. Foto: gentileza.

Andrada: ‘La discriminación es algo con lo que se convive constantemente’

La Nueva Mañana dialogó con el contrabajista Cristian Andrada sobre el espectáculo del próximo jueves en Studio Theater.

Al momento de explicar la elección de hacer este espectáculo, Andrada sostiene: ‘La discriminación es algo con lo que se convive constantemente. También lo hacemos para pensar qué fue lo que pasó con los músicos de jazz (en relación a esto) y, a la vez, usarlo como una reflexión traída a la actualidad, ya que la discriminación se hace presente, a diario, de diversas formas, en los más variados ámbitos’.

Sobre el repertorio elegido, Andrada comenta: ‘son standards o canciones que hablan sobre el racismo como ‘Strange fruit’ o ‘Black and Blue’. Hay otras que no tienen letra, pero son de músicos que fueron fervientes militantes en contra del racismo y en favor de los derechos civiles de los negros, como Max Roach (baterista del be-bop), Charles Mingus, John Coltrane o el pianista Duke Ellington.

El repertorio elegido comprende obras del jazz moderno, aunque eso no es excluyente. Explica el contrabajista: ‘por ejemplo, ‘Black and blue’ tiene música del pianista Fats Waller de 1929, al igual que ‘Strange Fruit’, compuesta en 1937 y cantada por primera vez por Billie Holiday, en 1939. También extrajimos una canción de Duke Ellington que se llama ‘I got it bad’ de 1941 y ‘Now’s the time’ de Charlie Parker de 1945’. ‘También hay obras más modernas, como ser de Ornette Coleman (saxofonista emblemático del free jazz), o la del trío de Charles Mingus que constituyen una música con la que nos sentimos reflejados artísticamente’, completa Andrada.

JAZZ, RACISMO Y RESISTENCIA
JUEVES 24 DE OCTUBRE | 21HS

Studio Theater (Rosario de Santa Fe 272)
Entradas Anticipadas Desde $300 + Service Charge

EN ALPOGO.COM y en EDEN ENTRADAS

Edición Impresa


Seguí el desarrollo de esta noticia y otras más 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los viernes en tu kiosco ]


Te puede interesar