Cultura Por: Victoria Conci25/06/2026

Series en foco | La felicidad puede ser una serie y se llama Rooster

La ficción de HBO Max protagonizada por Steve Carell es una especie de pausa cálida, que abraza y hace sonreír. Hay algo que permanece cuando termina cada capítulo. Una sensación de cierta liviandad.

La serie está atravesada por una ternura genuina, que le permite al espectador apagar el ruido exterior por media hora. Foto: gentileza HBO

No es fácil escribir sobre Rooster, la reciente serie de HBO Max protagonizada por Steve Carell. No porque sea difícil de analizar y mucho menos de ver. Al contrario. La cuestión es que su mayor virtud, aquello que la vuelve especial, tiene poco que ver con lo técnico o lo formal. Y he aquí el desafío.

Empecemos con un poco de contexto. Creada por Bill Lawrence y Matt Tarses, Rooster sigue a Greg Russo (Carell), un escritor de best sellers que llega a una universidad para participar de una serie de actividades vinculadas a los libros que lo hicieron famoso. Allí trabaja su hija Katie (Charly Clive), docente de Historia del Arte, que además atraviesa una crisis tras la ruptura de su matrimonio.

Lo que en principio se configura como una visita breve termina convirtiéndose en una estadía más larga. En el medio, los códigos, conflictos y estereotipos de la vida académica.

Cada episodio combina humor y emoción en dosis adecuadas. Foto: gentileza HBO

Un best seller suelto en la universidad

Greg escribe novelas protagonizadas por Rooster, un personaje aventurero, seguro de sí mismo y valiente. Todo lo que él no es.

Por el contrario, el autor es incorrecto, torpe e inseguro. Un hombre que hace esfuerzos por encajar y casi siempre fracasa en el intento. Tiene una habilidad única para convertir situaciones cotidianas en momentos incómodos. Mete la pata constantemente. Suele darse cuenta de inmediato pero entonces ya es demasiado tarde, solo puede empeorar.

Greg también es considerado, mira al otro, lo escucha. Es un ser empático de pies a cabeza. Ama profundamente a su hija y se preocupa por ella como puede, como le sale.

También hay un juego generacional en esta ficción. Greg es un hombre que ronda los sesenta años, carga con una autoestima frágil y todavía vive bajo la sombra de una ex esposa carismática que parece haber seguido adelante mucho mejor que él. Cuando llega a la universidad se siente inmediatamente fuera de lugar.

"Escribo libros que se leen en la playa. Son ligeros, divertidos, hay sexo", dice en uno de los episodios.

Está convencido de que los estudiantes y docentes esperan de él una profundidad intelectual que cree no poseer. El protagonista considera que no tiene demasiado para aportar en ese universo académico. Sin embargo, la serie se encarga de demostrarle y demostrarnos lo opuesto.

Es que mientras Greg tropieza una y otra vez cuando intenta hablar de sí mismo, suele encontrar las palabras justas cuando se trata de acompañar a los demás. Especialmente a su hija.

Y allí aparece otro de los temas centrales de Rooster: los vínculos familiares, afectivos, de amistad e incluso de poder.

Foto: gentileza HBO

Rooster es divertida, tiene diálogos ágiles y personajes encantadores (incluso aquellos que pueden resultar irritantes en un comienzo). También está atravesada por una ternura genuina. Cada episodio, de apenas media hora, combina humor y emoción en dosis adecuadas, sin buscar grandes golpes de efecto, lo que la vuelve más humana. Perfecta en su imperfección, como su protagonista.

Dicho esto, es difícil animarse a decretar si estamos ante una genialidad o simplemente se trata de una buena serie. Y lo cierto es que no importa demasiado, porque lo que la vuelve potente es el efecto que tiene en el espectador. Al menos en quien escribe.

Hay algo que permanece cuando termina cada capítulo. Una sensación de cierta liviandad, alegría. Como si durante media hora alguien hubiera bajado el volumen del ruido exterior.

No porque Rooster sea necesariamente una serie evasiva o liviana. De hecho, habla de desamores, frustraciones, inseguridades; de envejecer, de la soledad y de los vínculos familiares complejos. Pero lo hace desde un lugar profundamente optimista.

En tiempos donde encender la televisión suele enfrentarnos a mucha hostilidad (en la realidad pero también en la ficción), esta serie parece apostar por otra cosa. Nos muestra personajes imperfectos intentando ser un poco mejores.

Se podría decir entonces que Rooster es una especie de pausa cálida, que abraza y hace sonreír. No es por fingir demencia o porque nos vayamos a olvidar del espanto que nos invade fuera de pantalla, pero quizá sí, por un rato, ver esta ficción nos haga sentir un poco mejor.

Y eso, por estos días, se parece bastante a la felicidad.

Otras noticias de Cultura en la aldea: 

Bibliotecas populares y comunitarias y la resistencia cultural: antídotos contra el odio
Julieta Daga, directora de un homenaje diferente: "La vanguardia son los viejos"
Más allá de la urgencia: por qué “The Pitt” redefine las series médicas

Te puede interesar

Bibliotecas populares y comunitarias y la resistencia cultural: antídotos contra el odio

La motosierra mileísta avanzó en estos espacios y de otras inscripciones para recrudecer su situación. La desprotección impide el acceso a bienes culturales y a la construcción de la memoria social e identidad. 

“Migas en el Bosque”: Andi Arias presenta su segundo álbum en el Centro Cultural Córdoba

Este viernes 26, a las 20, en avenida Poeta Lugones 401. Para mostrar su segundo trabajo solista, el músico y compositor promete un concierto con banda completa, cruzando rock, pop, indie y otros géneros.
 

En el marco de una gira provincial, Paula Maffia presenta "República Afectiva" en Puerta 276

La cantautora actuará el 26 de junio, a las 20, en el ciclo de música y poesía "Corazón Valiente", del que también participará la cordobesa Luisina Arrieta. 

"La Yegua de Troya": el film sobre la potente vida de Maite Amaya se estrena este viernes

La película de Santiago Sarmiento rescata las experiencias de la emblemática militante social, travesti-trans, piquetera, feminista y anarquista que falleció hace nueve años. 

Julieta Daga, directora de un homenaje diferente: "La vanguardia son los viejos"

“La gesta de las viejas” marca el regreso de Cortocircuito Teatro. Con el clown por bandera, el grupo espía el modo en que tres amigas enfrentan un domingo de elecciones.

El Coro de la Facultad de Artes y Percutopia presentan "Canciones para un nuevo Nuevo Mundo"

El grupo coral y el ensamble de percusión en concierto, este viernes 19 de junio, a las 21, en Pez Volcán. Una puesta artística interactiva e inmersiva para revalorizar la identidad latinoamericana.