La jornada nacional de lucha de Unidad Piquetera se siente en Córdoba
En el marco de una jornada nacional de cortes y acampes que en todo el país rechaza 160 mil suspensiones y despidos en el programa Potenciar Trabajo, demanda de trabajo genuino, aumento del monto de los programas y asistencia integral a los comedores populares, el bloque Unidad Piquetera de Córdoba concentra desde las 17 en Colón y General Paz.
Desde allí, parte una movilización que se dirige al Centro de Referencia del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación donde se lleva adelante una "permanencia". A las 19 se realizará un acto, del que participarán organizaciones sociales, políticas y sindicales.
Emanuel Berardo, dirigente del Polo Obrero y precandidato a vicegobernador por el PO en el FITU, se refirió a las razones que empujan a esta movilización: “A pesar de los reclamos y las denuncias, el Gobierno Nacional insiste con el ajuste. Luego de las reuniones con funcionarios del Ministerio de (Victoria) Tolosa Paz, sin que la ministra se disponga a recibirnos, constamos que el gobierno insiste con un sistema virtual que deja a miles de trabajadores y trabajadoras desocupadas fuera de la única ayuda social que tienen, en el marco de un rebrote inflacionario y de una pronunciada recesión que afecta a millones de personas en su derecho a tener un trabajo digno”.
Agregó Berardo que “tampoco está garantizada la provisión integral a los comedores populares con los 21 productos prometidos hace años por este mismo gobierno, muchos de los proyectos presentados para la continuidad o apertura de proyectos de trabajo siguen sin salir".
En ese marco, afirmó: "No estamos dispuestos a aceptar que personas en estado de absoluta vulnerabilidad sean las víctimas de este ajuste. Detrás de la estigmatización a los desocupados está el ajuste general que sufren los trabajadores, pagando con enormes necesidades una crisis que no provocaron”.
Por su parte, Soledad Díaz, precandidata a gobernadora por la misma fuerza, enfatizó: “La política de ajuste del gobierno, tanto nacional como provincial, es inocultable. A la inflación imparable se suman los topes salariales, las jubilaciones de miseria y los despidos en regla".
Graficó este diagnóstico, aludiendo a la situación que se vive en Córdoba "con los 24 petroquímicos despedidos por Atanor, en Río III; los 75 operarios gráficos que se quedan sin su fuente laboral frente al cierre de de la multinacional Emsur; o las 90 auxiliares de Paicor echadas por el propio gobierno de (Juan) Schiaretti. Todo al servicio del FMI, que exige cada vez más precarización laboral. Frente a esto, impulsamos la más amplia unidad de trabajadores ocupados y desocupados, mediante la movilización popular, para derrotar esta ofensiva contra los que viven de su trabajo”.
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