Romano, el MVP de la final: "Es una felicidad gigante, gigante, estoy feliz"
Nicolás Romano volvió a Instituto después de ser campeón con San Lorenzo, en donde fue la clave de las finales ante Quimsa y se puso a la órdenes de Lucas Victoriano.
“Instituto es un club que te trata demasiado bien, vos llegas acá y lo único que tenes que hacer es jugar al básquet, hacer tu trabajo”, había explicado tras su retorno a Córdoba, declaró en el sitio de la Liga Nacional.
En la final ante Gimnasia de Comodoro comenzó embocando los primeros 6 puntos de la gloria y fajándose en defensa. Ordena, aconseja a los más jóvenes y empuja. “Los dejamos en 66” dijo cuando con mucha adrenalina aún le preguntaron porque había sido el triunfo.
"Es una felicidad gigante, gigante, estoy feliz. Esto se debe a mucho trabajo, creo que lo merecíamos, somos un equipo que desde el primer momento teníamos ese objetivo de ir por todo. Dimos el primer paso pero esto sigue", reflexionó ante las cámaras de TyC Sports ni bien terminado el encuentro.
Después se fundió en varios abrazos. El primero apenas terminado el partido fue con Juan Cavagliatto -presidente de Instituto- en donde a los dos se les aflojaron las lágrimas.
El presidente lo repatrió y juntos lograron el esperado triunfo. La copa del Super20 lucía en las manos del MVP o JMV -jugador más valioso-. Se fue hasta la tribuna y esta no dudó en regalarle un “MVP, MVP” al mejor estilo NBA, y él agradeció con los puños en alto. Todo era emoción en el Sandrin.
Caminó un rato y se envolvió con el DT Lucas Victoriano y con el Taya Gallizi.
La mejor sonrisa fue con el trofeo y su familia en medio del campo. El guerrero se fue caminando para el vestuario con la tranquilidad del deber cumplido. Fue un león en todo el Super20 y esta mañana se habrá levantado pensando en que faltaba un solo paso.
¡Felicitaciones Campeón!