“Apuntes sobre la barbarie”: huellas de la violencia política y las memorias colectivas

Una muestra que invita a pensar las huellas de la violencia política y la construcción de memorias colectivas a partir de la exposición de las obras de la colección de Adolfo Sequeira. 
Cultura23/04/2026Myriam MohadedMyriam Mohaded

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"Apuntes sobre la barbarie. Memorias políticas y colectivas”, en Ciudad de las Artes. Foto: vista general del núcleo "Imaginaciones Políticas", gentileza UPC

Cultura Aldea - Bnr_01Un murmullo continuo se escucha en la tarde lluviosa en la Ciudad de las Artes. En la Sala Farina de la Universidad Provincial de Córdoba (UPC), donde se expone la colección Adolfo Sequeira. Grabados, dibujos, pinturas manifiestas en sesenta y cinco obras que se exhiben en el salón nos invitan a ser partícipes de una clase de arte, política y economía; de la historia de nuestro país y Latinoamérica. 

La elección de las obras interpreta momentos clave de la década del 70, sin acotarse a la misma, puesto que nuclea temáticas de distintos períodos.

La  muestra plantea una crítica social a través de las diferentes obras que se exponen de los siglos XX y XXI. Allí se denuncian condiciones indignas de vida, producto de las inequidades de un sistema económico que oprime. 

La propuesta es reflexionar sobre esas condiciones que persisten pero que también activan nuevos resortes de pensamiento que vienen de la mano de registros y creaciones que no se restringen a lo temático.
A cincuenta años del último golpe cívico militar, “la intención de la obra es sembrar nuevas memorias”, dice Florencia Ferreyra, quien junto a Verónica Molas realizó la curaduría de la muestra tras un arduo proceso de selección e investigación. 

“Las obras a las que aquí apelamos han tenido - y aún pueden tenerlo- un espacio de singular importancia en la construcción de sentidos compartidos”, expresa Molas.

Las imágenes son aliadas de una configuración que nos lleva a repensar condiciones dignas de vinculación social, a revisitar idearios y valores combatidos en la última dictadura militar, dicen las curadoras. 

El reordenamiento geopolítico actual, las formas conservadoras respecto de los roles sociales de las personas, y las subjetividades agobiadas, abren paso a nuevos idearios vinculados a las corrientes posthumanistas, que se expresan en “Memoria, Verdad y Justicia”, título del texto escrito por Florencia Ferreyra. Allí manifiesta que la descomposición social que arrastra el sistema no solo acentúa su desigualdad, sino que horada las posibilidades de la vida tal como la conocemos. 

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"Imágenes que denuncian". El maestro Carlos Alonso expresa los horrores y crueldad de la dictadura. Foto: gentileza

Sentidos compartidos

En el ingreso de la sala, una mujer relata en lenguaje de señas de qué se trata la muestra y en textos en braille y por medio de un código QR se accede a las traducciones auditivas.

La exposición se organiza en cinco núcleos temáticos: “Pobreza Estructural”; “Imágenes que denuncian”; “Imaginaciones políticas”, “Subjetividades alineadas”, y “Discursos sobre colonialismo”. Dan cuenta de cómo los procesos históricos tienen consecuencias en el presente y nos interpelan. 

La propuesta surgió a partir de una invitación de la Universidad Provincial a Sequeira, quien participó en la jornada de apertura de la muestra. La preselección de trabajos fue realizada por las curadoras; varios artistas, cuyas obras de su colección se exponen, eran amigos y conocidos de Sequeira. Incluso al ingreso de la sala, se exhibe un retrato de la artista Victoria  Burgos en un contexto de manifestación.

“La organización en núcleos tiene que ver con una perspectiva en donde juega no sólo la interacción autoral, sino a partir de preguntas que hacemos desde el presente. Por eso, la organización en núcleos no se corresponde a una cronología. El interés es en esas narraciones que aparecen en las obras”, dice Ferreyra. 

“Lo que se intenta es ensayar otras respuestas a los modos en que construimos esas memorias colectivas”, comenta Verónica Molas y explica que cuando se ideó la muestra también lo hicieron pensando en un público. “Hay imágenes que desde lo artístico se van desplazando. Algunas son más poéticas, otras más testimoniales y de denuncia”

(…) Las identidades y las memorias no son cosas sobre las que pensamos, sino cosas con las que pensamos. Como tales, no tienen existencia fuera de nuestra política, nuestras relaciones sociales y nuestras historias (…).” John Gillis, 1994.*
*Citado en el texto curatorial de Florencia Ferreyra, a partir de Elizabeth Jelin, en “Los trabajos de la memoria”. 

El material escogido da cuenta de la complejidad de la trama con la que se organiza esta exposición.
Un niño en brazos de su madre, junto a su familia que con pesadumbre espera en una sala el ingreso a un consultorio. Una madre amamanta debajo de un árbol a su hija/o. Mujeres y hombres surcan la tierra; imágenes urbanas con edificios que juegan de forma caprichosa, son algunas de las aguafuertes que condensan preocupaciones de ayer y hoy. 

El montaje devino en un recorrido sugerente que abre el juego a múltiples lecturas. “Lo que nosotros queríamos era ver qué aspectos de esas imágenes nos resultaban útiles para que el espectador pueda pensar en todos los elementos históricos y culturales que están en ese entramado que posibilito la última dictadura”, afirma Ferreyra.

Victoria Burgos
"Apuntes sobre la barbarie. Memorias políticas y colectivas”. Al ingreso de la sala, se exhibe un retrato de la artista Victoria Burgos en un contexto de manifestación. Foto: gentileza

Mesas vacías

“¿Cuántas mesas vacías hay?”, está escrito con un lápiz negro en una de las paredes blancas de la sala, en donde entre medio de cuadro y cuadro se reflejan imágenes vinculadas a la pobreza estructural. Los sectores populares en su propio contexto. “Deuda histórica que no deja de repetirse en el presente”, se dice. 

Naturalezas muertas de Bernabé Ponce, las maternidades de Egidio Cerrito, o bien los trabajos de Manuel Reyna y Jorge González, muestran situaciones que nos hablan de una deuda histórica que no cesa. Mientras “la idea de progreso se expande, millones trabajan en condiciones de esclavitud”. Algunas de estas obras son de los años 30. 

Una de las diversas riquezas de la exposición es, justamente, los escritos en las paredes para nutrir, multiplicar sentidos, hacer anotaciones. Ese recorrido va desde preguntas, testimonios, fragmentos de discursos y libros. 

“Está la matriz del texto y de la muestra, pero después cada imagen posee una vida propia”, dice Molas al respecto.

En el núcleo “Imágenes que denuncian”, un conjunto de obras hace visible la violencia política, la exclusión y las luchas sociales. Allí, entre otras, el maestro Carlos Alonso expresa los horrores y crueldad de la dictadura y crímenes de Estado en obras que muestran lo que no se puede olvidar, para poder decir Nunca Más. O bien, los rostros preocupados que se delinean en  “Abajo la Guerra”, de Berni.

Luis Saavedra, Antonio Berni, Ernesto Berra, Luis Seoane, Ricardo Carpani, Demetrio Urruchua, Gustavo Cochet, Abham Vigo, y María del Carmen Portela Cantilo son parte de este nodo. 

Luis Seoane y Antonio Berni
Luis Seoane y Antonio Berni, en la extraordinaria muestra que se exhibe en la Universidad Provincial de Córdoba, en Ciudad de las Artes. Foto: gentileza

Recuerdos y futuros posibles

Deseos, utopías, y simbología política están en el nodo de “Imaginaciones políticas”, en donde se proyectan obras del colectivo “Artistas del pueblo”

“El movimiento estaba conformado por creadores que realizaban exposiciones fuera del ámbito museístico, y eligieron el grabado por su capacidad multiplicadora para que sus trabajos lleguen y circulen en los diversos sectores sociales y estos se puedan apropiar”, dice Molas.

Según explican sus curadoras, los creadores estaban ligados al socialismo, anarquismo, comunismo. Las obras dan cuenta de manifestaciones, situaciones cotidianas de marginalidad, pobreza o el trabajo excesivo en representaciones realistas y cierta monumentalidad en la creación de la figura humana. 

Las pinturas de Daniel Santoro despliegan la expansión de derechos del primer peronismo: los derechos laborales, el sufragio femenino, la distribución de la riqueza como principio de justicia social. “Es una apuesta que en el contexto actual parecería perderse, pero puede reactivar otros disparadores”, se explica.
Luis Saavedra, Martín Kovensky, Abraham Vigo, José Planes Casa, son parte de este núcleo temático.

Daniel Santoro
Las pinturas de Daniel Santoro despliegan la expansión de derechos del primer peronismo. Foto: gentileza

Imágenes que incomodan

Por su parte, en “Subjetividades alienadas”, las certezas parecen tambalear. “Las imágenes dan cuenta de una enajenación de los sujetos en un sistema que para subsistir puede prescindir de individualidad”, es el argumento que sustenta este núcleo. 

Lo irrisorio, las locuras, las violencias, son algunas de las expresiones que se manifiestan en trabajos de Dalmacio Rojas, Domingo Huertes, Luis Sosa Luna, Martín Kovenski.

Las imágenes del pasado reflejan realidades actuales y nos invitan a reflexionar sobre las consecuencias de esas políticas. En este sentido, en “Discursos del Colonialismo” se juegan cara y contracara en donde se cuestionan los mecanismos que sostienen los roles hegemónicos. Y hay discursos de la colonialidad que sostenemos, están en nuestras raíces, “que poseen mucha influencia en los poderes hegemónicos en donde también hay una reflexión del capitalismo”, expresa Molas. 

Octavio Pinto; Manuel Reyna, Pablo Canedo; Martín Kovensky son parte de algunas de las expresiones que promueven los imaginarios.

Aquí podríamos detenernos en las aguafuertes de Canedo, que con ironía muestran el desarrollo de las grandes ciudades. La obra está para recordarnos que “la riqueza y el poder necesitan de otras miserias”.

“Lo que posee la imagen artística es que es algo más rica que lo que en sí se denuncia. Tiene varias capas, y ésa es la potencia de la muestra. Tantas obras hablan más de lo que cada una dice”, expresa Molas. 

Las múltiples conexiones que se puedan dar entre arte, política y economía   comulgan en esta propuesta de la Sala Ernesto Farina. Las imágenes invitan a reflexionar, conocer, interiorizarnos, abrir otros horizontes en lo que vemos de producciones de artistas cordobeses y nacionales. 

Buscar otros relatos. Ir más allá de la cruel y necesaria denuncia para tender puentes entre esas políticas que como país vivimos y evitar que se repitan situaciones dolorosas. En el espacio público, la propuesta está tendida.

La muestra "Apuntes sobre la barbarie. Memorias políticas y colectivas”, estará disponible en la Sala Ernesto Farina de Ciudad de las Artes (avenida Ricchieri 1.955), hasta el 14 de junio, de lunes a viernes (excepto feriados), con entrada libre y gratuita en el horario de 10 a 20.

Del coleccionista

Adolfo Sequeira es egresado de la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba. Fue director del Museo Emilio Caraffa. Se especializó en gestión cultural y promoción del arte y desempeñó como curador y jurado en Salones Nacionales. Coleccionista.

Fotos: Gentileza del Área de Comunicación de la Universidad Provincial de Córdoba.

(*) Periodista, integra el equipo de "Cultura en la Aldea".

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