Un túnel oculto, playitas y río: los rincones para pasear en La Bolsa

A menos de 50 kilómetros de la ciudad de Córdoba, este destino ofrece muchos lugares para pasar el día disfrutando del paisaje serrano.
Turismo01/08/2026Vanina BocoVanina Boco

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Ya no recuerdo cuántas veces visité Villa La Bolsa. Es que esta localidad es uno de los íconos del turismo en el valle de Paravachasca y, debido a su fácil acceso y cercanía de la ciudad de Córdoba, es uno de los destinos elegidos a la hora de salir a dar una vuelta por las sierras cordobesas.

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 Villa La Bolsa es una de las localidades que conforman un conglomerado de pueblos unidos por el río Anisacate. Fotos: Vanina Boco

No solo esas son las principales características que lo ponen entre los más elegidos, sino también su esencia de pueblo que da tranquilidad, su belleza paisajística que tiene al río como gran protagonista, los numerosos balnearios y los diversos rincones que brindan un espacio agradable para pasar el día.

Esta vez, la curiosidad me llevó allá porque quería conocer uno de sus rinconcitos ocultos, que me enteré hace poco que existía. Obviamente, ese fue apenas el anzuelo, porque terminé recorriendo y conociendo mucho más de esta villa serrana elegida, sobre todo, en época de verano.

Un destino a mano

Ubicada a menos de 50 kilómetros de la ciudad de Córdoba, Villa La Bolsa es una de las localidades que conforman un conglomerado de pueblos unidos por el río Anisacate. 

Para llegar hay que salir por la zona sur de la ciudad de Córdoba y tomar la Ruta Provincial N° 5. Pasando Alta Gracia, comienza este aglutinamiento de pueblos conformado por Anisacate, Villa Los Aromos, Villa La Bolsa y La Serranita. 

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También se puede desviar por la nueva Autovía Ruta 5, para evitar pasar por Alta Gracia, y tomar la entrada a Anisacate para llegar hasta La Bolsa.

Una vez en la localidad, hay que ingresar por la calle Misiones que al final topa con un sector de la costanera.

En ese sector hay espacio para estacionar el vehículo y, al momento en el que fui (fin de semana del mes de julio de 2026), no cobraban estacionamiento. 

Ingresando hacia la izquierda, hay dos paseos para hacer: uno, un sendero de especies nativas, y otro, el ingreso a un túnel antiguo.

Rincones ocultos de La Bolsa

“Nuestro Rincón Nativo” se llama el recorrido que proponen desde la localidad para hacer un sendero de baja dificultad y de corta trayectoria, pero que es un muestrario de las especies nativas de nuestras sierras.

Hay árboles como tala, molle y espinillo que tienen un cartel con sus características particulares, una imagen y un código QR que lleva a la web de la Comuna de Villa La Bolsa donde se amplía la información y se agregan otras fotos.

Lo mismo sucede con las aves que habitan este tipo de ecorregión: hay carteles informativos y se puede acceder a mayor información a través de un QR.

Volviendo por el mismo sendero, se puede elegir el caminito de unas acequias que está señalizado con carteles que dicen: “Canal Estancia Las Rosas - Año 1913” y “Túnel”. Y en Google Maps aparece como “Túnel Jesuita”. 

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Hay versiones encontradas sobre el origen de esta obra, es por eso que existen esas denominaciones en los carteles. Lo cierto es que el túnel parece salido de la serie Dark: todo rodeado de vegetación, con un microclima fresco y una oscuridad que solo permite ver apenas unos metros más adentro. 

Fui decidida a entrar al túnel porque había visto que en verano no se podía ya que se llenaba de agua y ahora en invierno suponía que no iba a haber problemas, pero me llevé una sorpresa cuando vi que estaba lleno de barro y era imposible entrar sin botas de lluvia. Les dejo la inquietud y les pido que me contacten y me cuenten quienes hayan podido ingresar. ¡Les debo una esta vez!

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Playita y río

Sin poder descubrir que había más allá del túnel, volví al inicio del camino y recorrí la costanera. 

Desde ahí se puede ver el balneario La Curva con sus enormes piedras que seguramente en verano son usadas como trampolín natural.

En esta época del año el río se muestra cristalino y con bastante caudal, a pesar de estar en temporada seca. 

Pasé el resto del día disfrutando de la sombra de los frondosos árboles, de la textura de la arena y de la frescura del río Anisacate. 

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