El día que la hinchada de Belgrano vistió de Londres al "Gigante" de Alberdi

El recibimiento del elenco "pirata" fue a pura bengala, pirotecnia y humo de colores. Una "neblina" artificial nunca vista. Pura pasión, a un paso del objetivo.
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El colorido recibimiento de Belgrano en el Gigante en la previa del duelo contra Defensores de Belgrano. Foto: Twitter @Belgrano

De repente, Alberdi se convirtió en Londres. O en un atardecer en el Caucáso.

La neblina hacía  imposible la visibilidad a corta distancia, con humo en suspensión que imitaba un clima marítimo en el Atlántico Sur.

Tantas metáforas pueden inspirarse en lo que fue el recibimiento de Belgrano en el Gigante en la previa del duelo contra Defensores de Belgrano, como para dejar la mesa servida a la pasión.

El ingrediente fundamental, el hincha, tuvo su partido aparte que será recordado por el tremendo estruendo con ese arranque de película, como para dejar en claro que en cada partido de local, el "Pirata" contó con un jugador extra. 

Y no solamente por el célebre e innovador "minuto 68" en honor a la Primera Barra. Jugó todo el campeonato con lleno total, sin lugar si quiera para protocolos ya que los socios colmaron desde la 1° fecha las tribunas, siendo el refuerzo fundamental.

Pero el ingrediente fundamental fue en la cancha, ya que los jugadores respondieron a la altura, quedando a un solo escalón del ansiado ascenso. 

Luego de que se disipara el humo de la pirotecnia y los fuegos artificiales, llegó el tempranero gol de Maxi Comba, que sirvió de combustible para desatar el delirio general. Y claro el otro invitado al gol cumplió con su parte: doblete de Pablo Vegetti y todo fue una fiesta. 

Pudieron existir más goles, es cierto. La visita quedó en la neutralidad ante tamaño show, incluso disfrutando a pesar de la goleada. Fueron testigos y partícipes de una celebración ajena, aunque necesarios. 

El complemento estuvo de más en el juego pero no en la pista de baile. El cántico favorito fue "este año Belgrano se va de la B, para nunca, para nunca más volver", mientras los hinchas alumbraba con sus celulares dando un colorido marco que difícilmente pueda olvidarse.

El más.ovacionado fue Vegetti, ya que el "olé, olé olé olé, Pablo, Pablo" retumbó en la cancha cuando fue a trabar y ganó una pelota cerca del área. Modo Gladiador.

Igual a la fiesta le faltaba el "postre": el minuto 68 inundó de bengalas y luces de colores a todo el estadio, a modo de "after" en la gran celebración del pueblo "pirata".

A esa altura, el partido ya carecía de importancia, la atención estaba centrada en la gente, incluso para los jugadores.

Como una previa de color de lo que puede cristalizar, Belgrano el próximo fin de semana ante Brown de Adrogué (con posibilidad de mudanza a una cancha más grande para fomentar la convocatoria visitante). Todo eso genera Belgrano, pero el recibimiento de esta noche en Alberdi, a puro humo y bengala, será remorado como un gran ejemplo del mejor incentivo pasional pocas veces visto.

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