“Los huevos del mosquito son resistentes al invierno y a la sequía”

Sociedad 17/07/2020 Por Mónica Hernández
Si bien en las épocas frías el mosquito transmisor del dengue deja de ser una amenaza para la población en general, advierten que el mosquito se ha ido adaptando a las variaciones climáticas.
Aedes_aegypti

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Adrián Díaz es doctor en Biología y uno de los responsables del Laboratorio de Arbovirus del Instituto de Virología de la Universidad Nacional de Córdoba y, en diálogo con La Nueva Mañana, contó acerca de los estudios de campo que continúan realizando respecto de cómo se va adaptando el mosquito a los climas fríos y su comportamiento.

Uno de los proyectos del grupo de investigadores es estudiar la caracterización de las poblaciones de aedes aegypti que habitan en Argentina y lo hacen tanto desde aspectos ecológicos, genéticos y virológicos. 
Con respecto a los virológicos, Díaz relató: “Lo que hacemos es evaluar la susceptibilidad que tienen estas distintas poblaciones argentinas de Aedes aegypti a la transmisión de los virus dengue, zika y chikungunya”.

Asimismo, desde lo ecológico estudian cuáles son los factores que están influyendo en la expansión hacia el sur del país y qué estrategia implementa en su adaptación a ambientes más fríos y templados; y, por último, desde lo genético están comenzando a estudiar a través de una técnica molecular de microsatélites las composiciones de las poblaciones argentinas de Aedes aegypti. 

Resistencia para sobrevivir todo el año

En lo que respecta a la expansión del mosquito hacia zonas templadas y los mecanismos de adaptación que utiliza, el año pasado el doctor Adrián Díaz realizó un trabajo conjunto con la Dra. Silvia Fisher del Grupo de Ecología de Mosquitos de la Universidad de Buenos Aires. En este estudio participaron Gisella Obholz (becaria doctoral del Conicet) y Germán San Blas (investigador asistente del Conicet) de la Universidad Nacional de La Pampa.

“Lo que hicimos fue poner bajalenguas de madera conteniendo huevos de aedes aegypti en tres sitios en las localidades de General Acha y Santa Rosa, los pusimos a la intemperie durante los tres meses de invierno y luego de ese tiempo medimos la viabilidad de los huevos que habíamos puesto y lo que vimos fue que los huevos provenientes de Buenos Aires resisten las condiciones de invierno de La Pampa y obtuvimos que el 70% eran viables, lo que indica que, confirmando los resultados que han visto en Buenos Aires, las poblaciones de Argentina de aedes aegypti se han ido adaptando a condiciones templadas y que sus huevos presentan el estado de resistencia para sobrevivir al invierno y a la sequía”, comentó el investigador.

Adrián Díaz
Adrián Díaz, doctor en Biología y uno de los responsables del Laboratorio de Arbovirus del Instituto de Virología de la Universidad Nacional de Córdoba

Un laboratorio histórico

¿Desde qué año se estudia aedes aegypti en el Virológico?

El Laboratorio de Arbovirus que se dedica al estudio de virus transmitidos por mosquitos en el Instituto de Virología es uno de los laboratorios históricos. En su trayectoria de investigación se ha encarado el estudio multidisciplinario de este tipo de virosis con importancia médica humana y veterinaria. El estudio del Aedes aegypti como vector y sus poblaciones establecidas en Argentina es una línea nueva de investigación que comenzó el año pasado observando el efecto de la domesticación del mosquito en la transmisión de arbovirus y en la actualidad se van sumando otros estudios como sus adaptaciones a los climas templados, de competencia vectorial y caracterización genética de sus poblaciones, entre otros proyectos en marcha.

¿Qué aspectos del mosquito se han investigado?

En mi grupo de trabajo estamos desarrollando estudios referidos a la capacidad y susceptibilidad de las poblaciones argentinas de Aedes aegypti de transmitir diferentes virus como dengue, zika y chikungunya. Por otro lado, estudiamos los mecanismos que desarrolla este mosquito para adaptarse a climas templados y los factores que influyen en su dispersión y colonización de nuevas áreas templadas como es la Patagonia argentina. Además, estamos iniciando estudios de caracterización genética de las poblaciones de este mosquito y analizar el proceso por el cual el virus infecta el mosquito y es transmitido a los humanos.

En estos meses de cuarentena, ¿han podido avanzar con las investigaciones?

En estos meses nos vimos obligados a detener nuestras actividades en campo pero nuestro accionar respecto a análisis de datos y escritura de artículos científicos, informes técnicos y actividades de divulgación científica y asesoramiento no han sido afectadas por la cuarentena.

Este tiempo de sequía en la provincia, ¿puede contribuir a frenar un poco la reproducción del mosquito, lo que ha llevado a que haya menos casos?

Córdoba posee una estacionalidad térmica e hídrica que coincide con el invierno principalmente, si bien los efectos del cambio climático hacen que los límites de las estaciones ya no sean tan notables como antes. Como toda especie de mosquito, Aedes aegypti necesita de recipientes con agua para poner los huevos, desarrollar las larvas y pupas, y emerjan los adultos. Al ser una especie doméstica y peridoméstica, los principales criaderos que utiliza son provistos por el humano por lo que pueden ser independiente de las precipitaciones naturales. Sin embargo, la mayoría de recipientes que funcionaban como criaderos durante la estación lluviosa no se encuentran con agua en esta época sin cumplir un rol como criaderos de mosquitos. Vale recalcar que el estado adulto, que es responsable de la transmisión de los diferentes virus, es muy susceptible a las bajas temperaturas, siendo la primera especie de mosquito en desaparecer en nuestros ambientes domésticos y peridomésticos. Como mencioné anteriormente, los huevos de Aedes aegypti representan el estado de resistencia a las bajas temperaturas y sequía por lo que huevos puestos por hembras en una temporada siguen viables para la próxima temporada de lluvia y temperaturas medias y altas propias de primavera-verano-otoño.

“Mosquito de ciudad”

Descacharrado dengue
“La hembra coloca los huevos de forma individual en la pared del recipiente-criadero por encima del nivel de agua y no sobre la superficie de agua; por eso, además de sacar el agua, es importante frotar las paredes de los criaderos para eliminar los huevos”.

El aedes aegypti es particularmente de hábitos urbanos, llegando a colonizar otros ambientes como peridomicilio. Cría principalmente en recipientes artificiales provistos por el humano pero también se lo ha encontrado criando en troncos de árboles, huevos de cañas y axilas de bormelias en diferentes ciudades del país demostrando que aún mantiene su capacidad original de criar en recipientes naturales. “Tengamos en cuenta que Aedes aegypti evolucionó de una subespecie silvestre africana (Aedes aegypti formosus) que habita en criaderos naturales provistos por la vegetación de selvas tropicales”, agregó el especialista.

La hembra coloca los huevos de forma individual en la pared del recipiente-criadero inmediatamente por encima del nivel de agua y no sobre la superficie de agua. Esto es importante a la hora de controlar las poblaciones del mosquito porque es importante quitar el agua (donde están larvas y pupas) y frotar las paredes del criadero para eliminar los huevos adheridos.

En lo referente a los hábitos, tanto hembras como machos se alimentan de jugos azucarados que obtienen de la vegetación y sólo las hembras ingieren sangre para obtener las proteínas que necesitan para producir los huevos. La actividad de las hembras en búsqueda de sangre es durante el atardecer y el amanecer y suelen ser muy silenciosas en su vuelo. Por lo general pican en las partes bajas de las extremidades inferiores (tobillos) atraídas por sustancias químicas producidas por la actividad de bacterias y hongos residentes de nuestra piel. Aunque pueden picar en cualquier área de nuestra piel donde consigan algún vaso sanguíneo para perforar y adquirir la sangre.

Hay que tener en cuenta que el mosquito aedes aegypti que se introdujo en el Continente Americano (viene de África) es un mosquito de ámbitos tropicales, donde están adaptados a condiciones cálidas y temperaturas estables durante todo el año, y acá tiene que hacer frente a una estacionalidad térmica e hídrica.

“Lo que nosotros corroboramos es que las poblaciones argentinas de aedes aegypti se están adaptando a estas condiciones y los huevos representan un estadío de resistencia a la sequía y de hibernación, lo que permite colonizar, conquistar y establecerse en nuevas áreas cada vez más al sur, y en un contexto de cambio climático donde los modelos predicen que va a haber aumento de temperatura, por lo tanto los inviernos probablemente sean más cortos y más templados y esto permitiría el continuo avance hacia latitudes del sur del aedes aegypti, incrementando el riesgo de establecimiento y circulación de virosis como dengue, zika y chikungunya”, completó el investigador. 

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