San Petersburgo, del arte al aliento
Por: Federico Jelic
ESPECIAL DESDE SAN PETERSBURGO
Dicen que si uno visita el museo Hermitage, palacio de invierno, y emplea 30 segundos para ver cada una de las tres millones de piezas que componen y adornan sus pabellones, tardaría más de tres años en recorrerlo en su totalidad. A su costado norte, el río Neva levanta las compuertas de su puente a las 1.14, un espectáculo prodigioso que combina luces con las famosas noches blancas, donde la oscuridad es apenas una turista efímera en el verano.
Culturalmente de las más ricas, cuna de la flota armada marina rusa, San Petersburgo, tierra de zares y cuna de Pedro el Grande recibe a Argentina en su hora más críticas, pero con sus bondades que enamoran a extranjeros de todo el globo. En ese contexto, la Selección de Sampaoli buscará la clasificación en el estadio Netrovsky, ante Nigeria, en medio de una atmósfera enrarecida, tratando de salir del aplazo.
San Petersburgo, ex Leningrado, cuenta con palacios espectaculares como el de "verano", el ostentoso Peterhof, más las impresionantes catedrales Kazán y la de San Isaac más las cúpulas imponentes de la iglesia del Cristo Salvador en la sangre derramada, le dan un paisaje cultural e intelectual que no se puede desaprovechar. Un paseo por el mar báltico y por las orillas de la isla de los conejos, en la fortaleza de Pedro y Pablo, tumba de los zares, son detalles que no se deben pasar por alto.
El estadio de la ciudad, el Netrovsky, es nuevo y renovado, para la Copa Confederaciones, para ser uno de los orgullos de Rusia 2018. Con capacidad para 70 mil espectadores, los argentinos serán mayoría en las tribunas aunque no siempre eso es vinculante dentro de lo que pase en cancha. Un estadio futurista.
La ciudad no le presta mucha atención a la copa del mundo, de hecho, solo en el fan fest hay fervor mundialista. No es tan fuerte el clima con la selección local, no hay tantas banderas rusas como en Moscú o Nizhnni Novgorod.
Argentina ya dice presente con sus hinchas y el color de siempre. Locales otra vez, tratando de inclinar la cancha para que el equipo llegue a octavos, pero primero a superar un duro escollo que fue aliado la fecha anterior, como Nigeria, y mañana puede ser verdugo o víctima.