Una familia tipo argentina necesitó en enero $78.624 para no ser pobre
Una familia de cuatro integrantes necesitó $78.624,46 para superar el umbral de pobreza en enero de 2022, 3,3% más que el mes previo. El dato se desprende del costo de la Canasta Básica Total (CBT) publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En tanto el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), el límite de la línea de indigencia, aumento algo más del 4% en enero, una suba considerable por cuanto es la mayor en diez meses.
Los datos fueron difundidos por el Indec este jueves e indican además que el valor de la CBA pasó de $10.667,86 en diciembre de 2021 a $11.111,27 en enero de 2022.
De esta manera, el índice que mide el límite para no ser indigente en Argentina tuvo en enero un incremento fue de 4,2% con respecto a diciembre de 2021. Considerando una familia tipo, compuesta por dos adultos y dos niños, precisó para no caer en la indigencia alcanzar contar con $34.334.
La suba mensual de la CBT, que define el nivel de pobreza, se ubicó por debajo del alza de la inflación del mes del 3,9%, mientras que la CBA, que marca el nivel de indigencia, superó la suba del costo de vida en el mismo período.
La última medición del Indec, dada a conocer en octubre sobre datos censados durante el primer semestre del año, registró que el 40,6 % de los habitantes estaban por debajo de la línea de la pobreza, contra 40,9 % de igual período del 2020.
Dentro de esta mediación de la pobreza, el 10,7% eran indigentes frente al 10,5 % del primer semestre de 2020.
Incremento dispar en la CBT y la CBA
Durante enero de 2022, la variación mensual de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) con respecto a diciembre de 2021 fue de 4,2%, mientras que la variación de la Canasta Básica Total (CBT) fue de 3,3%. Las variaciones interanuales de la CBA y de la CBT resultaron de 44,7% y 39,3%, respectivamente.
La canasta básica alimentaria (CBA) determina el umbral de indigencia y se ha determinado tomando en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto de entre 30 y 60 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades.
Se seleccionaron los alimentos y las cantidades en función de los hábitos de consumo de la población a partir
de la información provista por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo).