Policías imputados por el asesinato de Franco Amaya estaban alcoholizados
Este martes la fiscal Jorgelina Gómez, quien investiga la muerte de Franco Amaya, el joven de 18 años, asesinado a quemarropa durante un control policial en la ciudad de Villa Carlos Paz, confirmó que los oficiales Rodrigo Bustos y José Villagrra estaban bajo los efectos del alcohol el día del asesinato.
Los policías presentaban 0,84 y 0,87 de alcohol en sangre, según confirmaron desde la Fiscalía a Cadena 3.
Bustos, de 25 años, permanece detenido en la cárcel de Bouwer y está imputado por "homicidio calificado" por haberle disparado y provocarle la muerte al joven.
En tanto, Villagra enfrenta el cargo de "incumplimiento de los deberes de funcionario público", aunque permanece en libertad.
Gatillo fácil y a quemarropa
El fatal episodio ocurrió a mediados de febrero cerca de las 3.30 de la madrugada, en un control ubicado en la esquina de Los Gigantes y Alem de la villa serrana. Los resultados de la autopsia que se practicó al cuerpo del joven, revelaron que el motociclista murió por un disparo a quemarropa.
El disparo se hizo a menos de 50 centímetros, la bala del arma reglamentaria de Bustos impactó contra el pecho del joven y le provocó una "hemorragia intratoráxica” que desencadenó su muerte.
La bala le atravesó el cuerpo y cuando fue trasladado al Hospital Sayago, Franco se encontraba sin signos vitales.
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