Molino Minetti, una muestra de la crisis que atraviesa el sector harinero

Política / Economía 11/10/2019 Por
La empresa lleva más de un mes de conflicto con sus trabajadores, quienes señalan a los empresarios y a las políticas de Macri como los responsables.
Molino Minetti © Gentileza
La deuda contraída por Molino Minetti con la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec) supera los 20 millones de pesos. - Foto: Archivo

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Especial para La Nueva Mañana

Continúa la retención de servicios por falta de pagos con ocupación de la planta Minetti por parte de los trabajadores molineros. El establecimiento ubicado en el sudoeste de la ciudad de Córdoba en donde se transforma el trigo en harina, principalmente, estuvo atravesado por sucesivas rispideces en los últimos años. El conflicto entre los trabajadores y la empresa fue intensificándose con el correr de los días: lo que comenzó como una protesta por sueldos adeudados terminó con una toma de las instalaciones fabriles que lleva más de un mes y diferentes movilizaciones de los trabajadores.

Quienes venden su fuerza de trabajo en el Molino San José aducen que la empresa adeuda tres quincenas a unos 130 trabajadores que posibilitan producir anualmente 165 mil toneladas de harina, transformando diariamente 820 toneladas de trigo, cuando la capacidad instalada está utilizada en su plenitud. Desde la UOMA (Unión Obrera Molinera Argentina) advierten que el Molino Minetti está produciendo un promedio acumulado de mil toneladas de harinas por mes.

El grupo José Minetti produce el 10% de la producción nacional de azúcar, desde el ingenio Bella Vista (Tucumán), es el cuarto productor de harinas en el país para el consumo minorista e industrial y es el tercer productor de alcohol etílico de Argentina. También produce cítricos y optó por una estrategia de integración vertical de todos los eslabones de la cadena de valor en algunos de los productos elaborados.

La realidad de Minetti se corresponde con la tendencia negativa que envuelve al sector molinero, como es el caso del Molino Nuevo, en Azul; la planta LGI, en Bahía Blanca; el Molino Boero, de Morteros, Córdoba, en donde desactivaron la producción y muchos trabajadores quedaron en la calle.

Las consecuencias de la fuerte caída del mercado interno

Más del 80% de la producción de los molinos harineros se destinan al mercado interno, de modo tal que la caída de la demanda que se avizora desde el 2016 y dejó sus huellas en la disminución del PBI también tuvo efectos en el sector. En consecuencia, el sector marca una tendencia de producción a la baja pari passu el consumo interno anual que promediaba 90 kilogramos por habitante en el 2015, el año pasado cerró en torno a los 84 kilos y culminará el corriente año profundizando la merma, de acuerdo a información suministrada por la Federación Argentina de la Industria Molinera.

En consecuencia, la realidad de Minetti se corresponde con la tendencia negativa que envuelve al sector molinero, como es el caso del Molino Nuevo, en Azul; la planta LGI, en Bahía Blanca; el Molino Boero, de Morteros, Córdoba, en donde desactivaron la producción y muchos trabajadores quedaron en la calle; o Molino Lagomarsino, entre otras, que aduce que debe reestructurarse al no poder funcionar con la actual dotación.

De acuerdo a informes publicados por la Subsecretaría de Programación Microeconómica del actual gobierno nacional, a partir de la disminución de las retenciones a las exportaciones de granos, los volúmenes de trigo exportados crecieron “fuertemente, alcanzando el récord de toneladas de granos en 2017 (13,1 M de tn). Sin embargo, enfrentaron precios a la baja del mercado internacional”. En consecuencia, del informe sobre la cadena de valor del trigo citado se deduce que la industria molinera se quedó con menos trigo y debió pagar más por el insumo esencial puesto que la quita de la retención al trigo plegó el precio interno del grano a la cotización del comoditie en el mercado internacional.

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Más del 80% de la producción de los molinos harineros se destinan al mercado interno, de modo tal que la caída de la demanda que se avizora desde el 2016 tuvo efectos en el sector.

Los trabajadores culpan a la empresa y a las políticas de Macri

Al ser consultado por La Nueva Mañana, el Secretario Adjunto de UOMA Fernando Sabir sostuvo que el conflicto con la empresa harinera radicada en Córdoba se debe a una mala gestión empresarial y a un modelo económico implementado por Macri que castiga a la producción y al trabajo. Se atrasaron con el pago de salarios cuando el banco Galicia de Tucumán se quedó con el depósito de la empresa por una deuda contraída con esa entidad, que estaba destinado a saldar salarios. Frente a acusaciones de que Minetti utiliza el dinero de los trabajadores para valorizarlo en el sistema financiero, el Secretario Adjunto dijo que no tiene constancia, ni pruebas contundentes de que así sea y aclaró que el conflicto se debe a la crisis económica y al incremento de la tasa bancaria que imposibilita el financiamiento y congela a la actividad. Las tasas recesivas que paralizan el crédito productivo, atrasan a las cadenas de pago y demuelen estrategias de financiamiento paralizaron la actividad del Molinos Varas, que pensaba expandirse hacia la producción de fideos y tuvieron que cerrar, ejemplificó Sabir.

En el mismo sentido, la compañía alimenticia Molino Cañuelas, líder en la producción de harina, tuvo en marzo un revés por el financiamiento. La empresa de la familia Navilli debió afrontar un litigio del Banco Macro por una deuda acumulada por más de mil trescientos millones de dólares, con 30 bancos. Sumado a la merma del mercado interno, esta empresa vio truncada su estrategia de abrir su capital a la Bolsa y poder costear así parte de su abultada deuda con la banca.

Una deuda de 20 millones de pesos con Epec

A todo esto, la empresa José Minetti y Cia mantiene una deuda con la empresa que la provee de energía producto de los tarifazos. La deuda contraída con la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) supera los 20 millones de pesos y cortaría el suministro al molino harinero puesto que a comienzos de septiembre la empresa de energía recibió un cheque que fue rechazado, correspondiente a un plan de pagos pactado con Minetti. Desde UOMA advierten que la empresa debe más de $350 millones en cheques ya emitidos. De acuerdo a lo que pudimos investigar en el registro de deudores del BCRA, la dueña de Graciela Real y Corona de Trigo, entre otras marcas de harina, mantiene compromisos financieros con once entidades bancarias, cuatro de las cuales están catalogadas con distinto grado de riesgo. La Dirección General de Rentas de la provincia de Córdoba, por su parte, califica a la situación fiscal de Minetti como irregular.

Mientras tanto, las negociaciones entre la empresa y los trabajadores estarían llegando a buen puerto, señalan desde la Seccional General del sindicato. Al parecer, la empresa está de acuerdo con vender la mercadería que ya está empaquetada y con el producto de la venta realizar el pago de haberes, depositando el dinero en las cuentas del ministerio para evitar decomisos u otros mecanismos similares.

 

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