El frío polar, el pico de consumo y el nuevo esquema de GNL paralizan a las industrias de Córdoba

El presidente de UIC, Luis Macario, le dijo a La Nueva Mañana que el estrés es tan extendido que se están afectando “todos los contratos: los firmes y semifirmes”.
Economía05/07/2026Facundo PiaiFacundo Piai

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La ola polar y el pico de consumo de gas para calefaccionar los hogares dejaron en estrés el abastecimiento para las industrias. Si bien en todos los inviernos hay tensiones, esta vez, el suministro está afectando a alrededor de 300 empresas con cortes, entre Córdoba y Santa Fe. El tejido fabril, que viene castigado, trabajando con márgenes bajos, se queda sin el insumo clave para funcionar a pesar de que el sector energético está en niveles récord de producción. Con Vaca Muerta funcionando full y Argentina consolidándose como productor de hidrocarburos ¿por qué falta el gas?

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Hay contratos firmes con restricciones “del 50%, del 75% e incluso del 100% del gas natural ya comprado”, manifestó el titular de la UIC, Luis Macario, a La Nueva Mañana. Foto Yahoo Noticias

El sector industrial de Córdoba se queja por la falta de previsibilidad y denuncia una “crisis energética” que golpea al sector productivo en la línea de flotación. “Estamos hablando de plantas que deben reducir actividad, reorganizar procesos, incumplir programas de entrega o asumir costos extraordinarios para seguir funcionando”, se quejan desde la Unión Industrial de Córdoba (UIC).

El presidente de UIC, Luis Macario, dijo a LNM que el estrés es tan extendido que se están afectando “todos los contratos; los firmes y semifirmes”. Esto significa que las industrias grandes que compran gas en pozo y pagan un plus tarifario para que la distribuidora garantice la reserva de su cuota, están sufriendo recortes en el suministro. Hay contratos firmes con restricciones “del 50%, del 75% e incluso del 100% del gas natural ya comprado”.

Sobre este punto, un importante industrial de Córdoba reveló en off a este medio las dificultades en el abastecimiento. “Como grandes usuarios compramos nuestra demanda de gas en boca de pozo”, destacó. El empresario aclaró que, por saturación en el transporte, no pueden acceder a “ese gas comprado”. Por lo tanto, tuvieron “que poner en funcionamiento las calderas con otro suministro energético como es el fueloil. Esto cuadriplica el costo de la generación de ese vapor, por no tener disponible el insumo que ya pagamos”.

El Estado se retira del aprovisionamiento, distribuidoras e industrias disgustados con el nuevo esquema

El problema es recurrente: cuando la temperatura baja y aumenta el consumo, la capacidad de los ductos llega al límite. Además, al tener los hogares (junto a hospitales y escuelas) demanda prioritaria, el transporte del gas natural a las fábricas queda postergado. Por este motivo, durante los picos de consumo las industrias suelen tener dificultades para inyectar el gas en sus circuitos productivos. Pero esta vez hubo un condimento extra que agrava el típico estrés estacional.

En vistas de consolidar el superávit fiscal, el gobierno se retiró del mercado de Gas Natural Licuado (GNL) de importación, dejando en manos de traders privados la regasificación con este insumo. Con el esquema anterior, el Estado se encargaba de importar el GNL e inyectarlo en tramos de la red troncal no colapsados para que, finalmente, llegue a la industria con precio subsidiado. Así, ampliando el volumen del gas transportado, se evitaban los cortes para la industria.

Ahora, con el nuevo esquema implementado se acaban los subsidios para el GNL importado. ENARSA ya no oficia más de proveedor de última instancia. De modo tal que, durante el pico de demanda, las industrias que quieran evitar los cortes deben comprar el gas importado a un privado y pagar por él el precio internacional. En efecto, al generar esto un sobrecosto, muchas fabricas optan por no convalidar esas tarifas y, por tanto, se quedan sin suministro.   

Luis Macario precisó que el gas natural tiene un costo de u$s4 el millón de BTU, mientras que el GNL se eleva a u$s28. Además, sostuvo el presidente de UIC, tampoco se puede planificar, dado que rigen clausulas de compra obligatoria (Take or Pay) para adquirir el gas importado. Esto significa que, “Si compras GNL, pero luego la temperatura sube y la demanda baja, por tanto, no llega a inyectarse ese gas, estás obligado a pagar el 75% de lo que compraste”.

Para Macario, quien también dirige la empresa agroindustrial Gastaldi Hermanos, el sector privado no puede organizar el abastecimiento durante el pico. Reconociendo que hay falta de inversión en infraestructura, pero sin desconocer que es antieconómico acondicionar toda la red para responder a sólo 20 días de frío, “se requiere una sofisticación en la logística para ordenar el sistema que le corresponde al Estado”.

Desde una de las empresas de distribución explicaron en off a LNM que los motivos por los que se desató esta crisis de abastecimiento industrial son, principalmente, dos. Por un lado, la falta de inversión en infraestructura como la instalación de plantas compresoras que permitirían aumentar la presión del gas en los ductos y ampliar la capacidad de transporte, sin necesidad de agrandar el diámetro de los tubos. Por otro, “el cambio de las reglas de juego de parte del gobierno. Dejó de poner plata para GNL, con eso se abastecía”.

Incertidumbre en las redes ¿ni el gas más costoso garantiza el suministro?

Desde la compañía no manejan una previsión de las interrupciones del servicio, debido a que desconocen la extensión de la ola polar. Además, destacan que “las industrias que compraron GNL están abastecidas”.

Sin embargo, según pudimos averiguar, la empresa de generación de energía provincial (EPEC) tiene un contrato de aprovisionamiento de GNL y, no obstante, les cortarán el gas el fin de semana. Esto no afectaría la generación de energía dado que lo reemplazarán por gasoil, pero genera dudas sobre la provisión, incluso, de quienes compraron el gas importado más costoso.

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