Barbi Recanati vuelve a Córdoba con su "submundo" de encuentro colectivo

La compositora llega con sus melodías post-punk bajo el brazo. Antes de presentarse en Club Paraguay, la cantante dialogó sobre la producción de música y la potencia del encuentro. 
Cultura24/05/2026Bahía Luz De PalmaBahía Luz De Palma

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Barbi Recanati by gentileza redes
Para Barbi la versión de la canción del Pitty Álvarez "fue como una ofrenda al público, para alegrar la noche". Foto: gentileza redes @barbirecanati

Barbi Recanati se sube al escenario y la noche se tiñe de guitarras acompañadas de un clima oscuro y melodías que dialogan entre el post punk, el synthpop y el rock alternativo. Entra a la sala cargada de energía y la atmósfera se transforma cuando canta "Me aburro. Cambiemos el mundo. Te dije por qué no probamos con un submundo".

La música vuelve a Córdoba y en diálogo con este medio admite que tiene ganas de tocar en vivo. El viernes 29 de mayo se presenta en Club Paraguay (entradas en Alpogo.com). La noche se completa con la presencia del grupo cordobés Irmanas.

El año pasado Barbi presentó Único y nuestro en diferentes provincias del país, entre las que estuvo Córdoba, y el retorno es con renovación. "El disco estaba muy fresco cuando fui por última vez, ahora que las canciones tienen varios meses es otro tipo de show", dice a este medio refiriéndose a un álbum que surge entre presentaciones y se reafirma en el encuentro con el público. 

"El proceso de creación fue bastante activo, acompañado de giras. Lo hice un poco mientras tocábamos el Final de las cosas", cuenta. 

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"Único y nuestro no fue un disco de encerrarse del estudio a componer, lo hice en medio de una gira".  Foto: gentileza redes @barbirecanati

Entre escenarios

- ¿Cómo llegaste a Único y nuestro?

-No fue un disco de encerrarse del estudio a componer. Creo que El final de las cosas, que fue el disco que hicimos después de Ubicación en tiempo real, salió y habían varias canciones que estaban como a mitad de camino. Entonces, Único y nuestro se transformó en un disco más urgente. No me aguantaba las ganas de sacar otro disco. Siento que hubo una trilogía, una línea, y  quedaba todo esto por hacer que tenía que ver con este universo tal vez oscuro. Fue como un cierre de un grupo de canciones que estaban todas entrelazadas. 

-El disco tiene una estética dark potente que incluye una versión de la canción Todo sigue igual de Pitty Álvarez. ¿Qué se te dio por sumar ese tema?

-Surgió más de la mano del guitarrista y productor de mi proyecto, Juan Manuel Segovia, que es muy rollinga. En el 2024, teníamos que hacer un show grande con la banda y el público estaba pasando por una situación emocional muy parecida a la nuestra. Estábamos muy pinchados y tristes. La canción fue como una ofrenda al público, para alegrar la noche. En ese intento no sé si logramos alegrar o deprimir, porque la versión es más abajo que la original, pero lo que sucedió fue muy lindo. Así es que seguimos tocando en vivo. 

Barbi habla contenta. Con emoción. Rememora esos pequeños sucesos que marcaron el rumbo de su álbum. Cuando llegó el momento de grabar, la versión “bajonera” de Todo sigue igual la usaron como referencia de audio para el resto de los temas. "Ya tenía una identidad", dice. 

-¿Qué implica publicar un disco en un contexto de crisis?

-Para mi publicar un disco, así con las letras de la palabra publicar, es bastante relativo. A mí me encantaría, por ejemplo, editar en vinilo. Algo que, en este momento, es imposible. 

La artista agrega que para hacer esa clase de trabajos se requiere de financiamiento. Algo que para artistas independientes es "un sueño". Sin embargo, con lo que se tiene se hace. "Tratamos de aprovechar al máximo la ventaja de Internet, los videos los grabamos en medio de las giras. Todo muy sobre la marcha".

Destacando que todo tiene una finalidad: "Me da años de vida. Digo ‘menos mal que tengo estas canciones y las puedo sacar’, porque hay algo para darle a la gente y ella tiene una excusa para seguir viéndolo en vivo. Y yo, otra para seguir tocando".

No hay vinilos pero los cuatro álbumes que Barbi sacó hasta ahora tienen la misma propuesta de escucha, desafiando al "consumo" diferido: un lado A y un lado B. Un  principio, una parte intermedia y un final. 

"Me gusta hacer discos así, no los puedo concebir de otra manera. Cuando hago una canción y me gusta mucho, siento que es momento de hacer un disco", comenta, defendiendo el conjunto de temas que se unen por una razón y presentan un universo, un sentido. 

Barbi Recanati by gentileza redes
"Hay cada vez menos tiempo y menos ánimos. Y son dos elementos fundamentales para crear arte". Foto: gentileza redes @barbirecanati

Al dialogar sobre la escena cultural argentina, la cantante encuentra varias miradas. Por un lado, dice que en comparación con otras épocas "es un paraíso", refiriéndose a la cantidad de lugares para tocar y de bandas emergentes. En paralelo, el pesimismo se adueña de la situación. "Siento que la mayoría de los músicos que conocemos y consumimos y que están haciendo una música increíble posiblemente enfrenten un enorme riesgo a tener que dejar el arte", remata. 

-¿Por qué?

-La gente no tiene un mango y cada vez se necesita más plata para llegar a fin de mes. Entonces, es muy difícil sostener un proyecto artístico. Requiere mucho tiempo y esfuerzo. En este momento, escasea el tiempo y la fuerza anímica. Hay cada vez menos tiempo y menos ánimos. Y son dos elementos fundamentales para crear arte. La gente está muy mal. Es impresionante. Nunca viví algo así. De hablar con todo el mundo y que vos sentís ¡uy! debo estar transitando una depresión. Después te das cuenta que está todo el mundo igual que vos. 

El contexto se complejiza con la venida de festivales internacionales, habilitados por el plan económico de Javier Milei, que para la compositora destruyen la competitividad y generan una falsa sensación de que la libertad es poder ver una banda "de afuera". 

"Lo que termina pasando es que nadie puede ir a ver nada. Y, en medio de ese proceso, las productoras se funden. Los lugares quiebran. Y las bandas dejan de tocar. Lo mismo que se ve en la educación, en la salud, en la industria textil, en las fábricas, se refleja en el arte".

Por suerte, hay un "submundo", único y nuestro, como escribió Recanati. Es esta emergencia desesperada de proyectos artísticos que tienen algo para decir y un público que busca el encuentro colectivo. 

(*) Periodista de La Nueva Mañana que integra el proyecto Cultura en la aldea. 

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