Estados Unidos: los gobernadores endurecen las medidas preventivas

Mundo 11/11/2020
Sólo en un día, el país del norte contabilizó más de 136 mil casos por coronavirus. En los diez días que van de noviembre, se sumó un millón de testeos confirmados.
Estados Unidos coronavirus by AFP
Estados Unidos contabiliza casi 62.000 hospitalizaciones por coronavirus. - Foto: archivo

Estados Unidos alcanzó ayer un récord de casi 62.000 hospitalizaciones por coronavirus y superó 1 millón de casos en los primeros diez días de noviembre, en medio de un fuerte pico nacional de infecciones que no da señales de remisión.

El incremento otoñal de casos parece ser mayor y más extendido que los del reciente verano y la primavera pasada y amenaza con ser mucho peor todavía, aunque expertos dicen que también hay razones para creer que el país esta vez está mejor preparado. "Definitivamente estamos en mejor posición" en cuanto a herramientas terapéuticas y al conocimiento que se tiene sobre el virus, dijo el doctor William Hanage, un investigador de enfermedades infecciosas de la Universidad de Harvard, citado por CNN.

Las nuevas infecciones diarias están bien por encima de las 100.000, y el total ya supera los 10,25 millones luego de que el país sumara 1 millón desde el 31 de octubre, según cifras de la Universidad Johns Hopkins.

Estados Unidos tiene ahora 61.964 personas internadas en hospitales con Covid-19, según la plataforma Covid Tracking Project. Ayer, el país más afectado por la pandemia registró un récord de 136.325 casos de coronavirus y 1.420 muertes por la enfermedad, según Johns Hopkins.

Desde que comenzó la pandemia, Estados Unidos acumula al menos 10.252.129 contagios y 239.671 muertes. Varios estados marcaron récords de casos diarios, entre ellos Pensilvania, Illinois y Virginia Occidental; mientras que Texas se convirtió en el primer estado del país en superar el millón de contagios. El estado sureño acumula además 19.337 muertes.

Los decesos por coronavirus, un indicador tardío, porque lleva tiempo enfermar y morir, también están en franco ascenso en todo Estados Unidos, con un promedio que supera las 930 por día. Muchos hospitales del país están bajo una fuerte sobrecarga, y, a diferencia de otros, este pico no está circunscrito a una región o dos.

La pandemia será una de las prioridades del Gobierno del presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, que esta semana nombró a un comité de científicos que lo asesorará en esta materia, pese a que el mandatario Donald Trump aún no reconoce su victoria.

Mientras Biden comenzó a diseñar una estrategia para contener el virus, el brote dentro de la Casa Blanca sigue sumando afectados: hoy, el director de asuntos políticos, Brian Jack. Ayer, uno de los científicos del comité de Biden pronosticó que las cosas empeorarán todavía más en las próximas semanas.

"No me sorprenderá que en las próximas semanas veamos más de 200.000 casos por día", dijo Michael Osterholm, director del Centro de Investigación y Política de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minnesota, a CNN. Varios gobernadores estatales están lanzando desesperados llamados a que la ciudadanía se tome más en serio la peligrosidad del virus.

En una inusual intervención televisada en horario central y el día que Wisconsin marcó un récord de 7.000 nuevos casos de coronavirus, el gobernador del estado, el demócrata Tony Evers, recomendó anoche a la gente quedarse en casa para evitar contagios.

Además, pidió a los empleadores permitir que sus empleados el trabajo remoto, y, de no ser posible, que les exijan usar máscaras y que limiten el número de personas en cada tienda y oficina.

El gobernador de Minnesota, Tim Walz, también demócrata, ordenó ayer el cierre de restaurantes y bares a las 22, mientras que la de Iowa, la republicana Kim Reynolds, anunció la obligatoriedad de usar tapabocas en reuniones de 25 personas o más en lugares cerrados.

Aunque las muertes están por debajo del pico de casi 2.200 por día de abril pasado, algunos investigadores estiman que el total llegará a 400.000 para el 1 de febrero.

También hay buenas noticias

Los médicos tienen más conocimientos ahora sobre cómo tratar casos graves, lo que significa que logra sobrevivir un mayor porcentaje de los pacientes que deben ser ingresados en terapia intensiva. Los pacientes severos se benefician ahora de nuevos tratamientos, como el antiviral ramdesivir o el corticoide dexametasona. Además, hay más testeo.

Asimismo, una vacuna aparece en el horizonte, y quizás ya esté disponible para fin de año, luego de que Pfizer dijera esta semana que la que desarrolla alcanzó un asombroso 90% de efectividad.

Y también habrá un cambio en la Casa Blanca, con Biden.

Durante su campaña, el demócrata prometió test gratis y de amplia disponibilidad; contratar a miles de trabajadores de la salud para implementar programas de rastreo de contactos e instruir a los Centros de Control y Prevención de las Enfermedades a suministrar recomendaciones claras basadas en evidencia científica, entre otras medidas.

El primer pico en el noreste del país, en marzo y abril, tomó con la guardia baja a muchos estadounidenses y provocó una cifra especialmente abultada de muertes en geriátricos.

El estado de Nueva York, el epicentro de ese primer pico, volvió a anunciar restricciones para frenar el nuevo ascenso de casos, entre ellas la prohibición de reuniones en hogares de más de 10 personas desde este viernes a la noche, y el cierre temprano -a las 22- de locales que venden alcohol y gimnasios.

El segundo y tercer pico se produjeron en medio de la campaña electoral, de masivas protestas contra la brutalidad y racismo policial, y de las aperturas económicas impulsadas por el Gobierno de Trump.

Fuente: Agencia Télam

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