“El Mercosur debería pensarse como ‘sujeto histórico’”

Posibles dificultades que pueda traer aparejada la reciente firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea. Las potencialidades inexploradas del bloque que integra Argentina.
Ed Impresa05/07/2019 Flavio Colazo

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Especial para La Nueva Mañana

En diálogo con La Nueva Mañana, Abel Sebastián Forelli Álvarez, autor del libro “Pensar el Mercosur desde lo cultural”, de reciente edición, nos acerca su obra donde analiza las potencialidades del Mercosur, merced a la exploración e indagación de nuevos caminos en dirección a contribuir en el afianzamiento de la integración entre los países que lo conforman.

- Acerca del acuerdo alcanzado entre el Mercosr y la Unión Europea, ¿qué perspectivas tiene respecto al mismo?

- Pienso que es muy temprano para arrojar conclusiones definitivas, pero la historia pareciera indicar que generalmente los tratados bilaterales entre fuerzas asimétricas, que hayan estado centrados específicamente en relaciones comerciales y económicas, acaban perjudicando al sector más débil. En este caso el Mercosur.

-¿Puede dar ejemplos de acuerdos multilaterales entre organismos del tipo que conjuguen otros aspectos- más allá del comercial- de las naciones involucradas?

- Uno que puede servir de muestra: el caso de Cuba con el desaparecido bloque socialista soviético del este de Europa; dicho acuerdo involucraba, más allá de los entendimientos económicos, políticas de amplio espectro como aspectos militares, educativos, de salud (medicinas y avances científicos) y producciones culturales de diversa índole (cine, literatura, teatro, etc.) En la actualidad la misma Cuba sostiene acuerdos con Bolivia y Venezuela y algunos otros países, en los cuales se ven involucrados en el intercambio los profesionales formados en sus matrices educativas, me refiero a médicos, docentes, científicos y agentes culturales de todo tipo (músicos, periodistas, etc.)

-La actual administración a cargo de gobierno de la República de Bolivia recibió con mucho agrado el tratado con la UE. ¿Cómo explica usted esta reacción?

-Pasa que los países del Mercosur que basan su producción económica en el extractivismo o en la producción de materias primas es verdad que pueden ser favorecidos; Bolivia es uno de ellos, también pueden serlo Paraguay y Uruguay y casi todos los asociados, no es el caso de Brasil y Argentina que son los dos países que cuentan con un fuerte desarrollo industrial. También, hay que decirlo, existe una relación asimétrica dentro de los países miembros del Mercosur. Brasil y Argentina presentan un desarrollo industrial superlativo en comparación con el resto de los países de la región, pero esa asimetría en el desarrollo de las economías - si se pretende que Mercosur se desarrolle para que sea una usina generadora de posibilidades de bienestar para los ciudadanos de los países que lo componen- debe ser salvada por la vía de una integración potente entre dichas naciones.

- ¿Cuál sería el primer paso a dar en aras de dicha integración?

- Lo primero es atender y entender el aspecto cultural como eje integrador de sus miembros, dotando al conjunto de las ciudadanías de los países que lo conforman de una identidad en común.

- “Pensar el Mercosur desde lo cultural”, ¿pretende ser parte de ese primer paso?

- Puede ser. Pienso que hasta ahora la evolución favorable que debería haber tenido el proceso de integración se vio ralentizada debido a la falta de atención de este aspecto.

-¿No es éste un asunto que le concierne al Parlasur?

- El Parlasur no es otra cosa más que el parlamento del Mercosur. Fue creado como un organismo interno destinado a afianzar ciertos aspectos de la cultura política de la región (básicamente en referencia a la cultura política de las democracias regionales) pero en la actualidad su funcionamiento es completamente irregular. Entonces, pretender que, en este momento, desde allí se impulsen políticas que empujen esta perspectiva de vinculación cultural, es bastante ingenuo, pero es el organismo ideado a tal fin.

- Sin perder el hilo del aspecto cultural, ¿qué similitudes y diferencias observa entre el órgano del Viejo Continente (UE) y el Mercosur?

- Similitudes hay en plano comercial y económico, pero en lo cultural las diferencias son muchas, por ejemplo el constante empuje que se le da al tránsito de las producciones culturales de todo tipo dentro del continente de la UE. No me refiero solo a las películas, obras de teatro, libros, etc. sino a los intercambios institucionales en lo referente a las universidades (validaciones de títulos profesionales, por ejemplo) y sobre todo al fomento para la adquisición (por parte de los ciudadanos de la UE) de los diversos idiomas presentes en los países socios. Asomándose solamente a las plataformas digitales de la UE ya se puede observar esto claramente. No podemos decir que la vinculación cultural es más fuerte que la económica, pero de algún modo se intenta constituir una identidad comunitaria.

- ¿Cómo se explica la salida del Reino Unido?

- Es que siempre va ha haber tensiones de muchas índoles. Las propuestas de alcanzar mejores réditos económicos tomando decisiones, las cuales de permanecer en el colectivo no se pueden asumir, están siempre presentes, por hablar de lo económico, pero también hay planteos separatistas de otros países provenientes de aspectos culturales, como la religión o la moral.


- Otra vez lo cultural como aglutinante y/o disyuntivo. ¿Qué propuestas tiene usted para vehiculizar el tránsito cultural entre los países del Mercosur?

- El Mercosur, para lograr en definitiva una mejor integración, debería pensarse como “sujeto histórico”, entendido éste como entidad que tiene clara conciencia de su identidad cultural, identidad definida y construida colectivamente, que supere las identidades nacionales y se constituya como “mercosureña”. Este aspecto es fundamental teniendo en cuenta que si no hay un sentido de pertenencia a algo, difícilmente pueda haber un sentimiento para su defensa. Necesitamos un bloque regional que se abra a la vinculación más profunda de los pueblos a través de la cultura y la educación, un Mercosur más humana, un Mercosur de los ciudadanos. Le digo algunas propuestas puntuales:

  • Es fundamental que el Mercosur (y Latinoamérica) posean una plataforma en línea audiovisual vía streaming para la difusión de acervo cinematográfico, documental, de series y especial, videos musicales, etc. para potenciar la producción del sector.
  • También Argentina debería volver al proyecto en vigencia del canal TeleSur, así como propiciar que los canales públicos de los países miembros del Mercosur formen parte de los sistemas de cable y de TDA (como Canal Encuentro o el Canal Cultural de Brasil).
  • Continuar el Proyecto de la Biblioteca Ayacucho Digital y aumentar su difusión y acervo bibliográfico. Sumar a este proyecto otros como el de Historia Oral Digital del Instituto Di Tella y bases de datos documentales de las Universidades Públicas del Mercosur.
  • Impulsar definitivamente la enseñanza del portugués en Argentina, Uruguay y Paraguay y, el del español en Brasil. También la enseñanza de asignaturas como Historia y Geografía del Mercosur en cuanto asumirse como una región que compartió y comparte un mismo destino. Estas son algunas, en el libro puede encontrar más y mejor desarrolladas.

(*) Abel Sebastián Forelli Álvarez es licenciado en Comunicación Social (UNC) - Profesor universitario en Comunicación Social en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UNC.

 

 

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