Perpetua para los dos policías que asesinaron a "Güere" Pellico
La Cámara 8ª del Crimen condenó este martes a prisión perpetua a los policías Lucas Chávez (33) y Rubén Leiva (51) por el crimen de Fernando “Güere” Pellico (18), quien murió tras recibir un disparo por la espalda en el asentamiento Los Cortaderos, próximo a barrio Los Boulevares de la ciudad de Córdoba.
Así es como el crimen de "Güere", víctima de "gatillo fácil", se convierte en emblema de justicia contra este flagelo que se cobra una vida cada 25 horas en Argentina. Quiénes condenaron a Chávez y a Leiva, en este fallo histórico, son Eugenio Pérez Moreno (presidente), Juan Manuel Ugarte, y Marcelo Nicolás Jaime, y los jurados populares, quienes en medio de una sala llena de emoción y angustia, dieron a conocer este martes la sentencia por el asesinato de Fernando Güere Pellico ocurrido el 26 de julio de 2014.
En la jornada del 14 de diciembre pasado el fiscal de la causa, Hugo Almirón, y el abogado de la querella Luis Giacometti solicitaron prisión perpetua para ambos policías, por homicidio calificado, agravado por el uso de arma de fuego y por su condición de policías, además de lesiones graves, ya que además de matar a Pellico, hirieron también a un primo de la víctima, cuyo testimonio resultó clave a la hora de echar luz sobre lo sucedido.
Los cargos que afrontaban ambos eran pasibles de la condena máxima. En tanto, los defensores particulares Juan Manuel Riveros (Chávez) y Hugo Luna (Leiva) pidieron la absolución por falta de pruebas, la cual fue rechazada rotundamente.
El fiscal de la causa, Hugo Almirón, consideró la muerte de Güere un caso de “gatillo fácil” policial, por lo que reclamó el máximo de la pena. Un punto importante fue que Almirón destacó que los disparos que impactaron contra el cuerpo de Güere fueron efectuados desde atrás, mientras las víctimas no podían siquiera defenderse. También afirmó de acuerdo a las pruebas no existió tiroteo alguno. Señaló, a la vez que los policías intentaron "plantarle" un arma a los dos jóvenes.
Los hechos
Aquella madrugada, según publicó PrensaRed, "Maximiliano Peralta y Fernando Pellico regresaban de comprar bebidas en un almacén de Los Bulevares. Se conducían en una moto Honda, color roja. Maxi que iba como acompañante fue herido en una pierna y su primo Fernando Pellico recibió un balazo por la espalda que terminó con su vida. Las pericias demostraron que no hubo un enfrentamiento como afirmó la policía. Durante el debate dos testigos declararon que el acusado Leiva fue a una estación de servicio y a un taller mecánico a buscar un arma para plantarla en la escena del crimen y fraguar un intercambio de disparos".
“Nunca hubo tiroteo. Los jóvenes nunca dispararon, no tenían armas. Chávez tiró y su compañero Leiva fue cómplice porque no evitó lo que pasó y colaboró en tratar de desviar todo”, dijo el fiscal Almirón en su alegato. “Los policías mintieron en todo”, añadió.
Güere Pellico murió tras recibir un balazo en la espalda que le quedó atravesado en la garganta. Su primo recibió un tiro en una nalga y sobrevivió.