“La Peña de Los Copla” revivió el aroma de las noches de enero en el Comedor Universitario
Zambitas y chacareras marcaron la noche de este viernes que estuvo acompañado de una llovizna propia de la estación otoñal que tímidamente comienza a asomar. Es que el salón del Comedor de la UNC se vistió nuevamente de folklore para dar paso a emociones de diferentes colores con la Peña de Los Copla y un listado de prodigiosos artistas que ya son parte del imaginario popular.
Pasada la medianoche, cientos de almas comenzaron a vibrar el ritmo de las tradicionales raíces que traían ese aroma a las noches de enero y sus nueve lunas coscoínas.
Además del dúo, en esta primera edición de la peña los sonidos, el baile y los paisajes del Valle de Traslasierra, Jujuy, Santiago del Estero y Colombia estuvieron presentes de la mano de Tanta, José Luis Aguirre, Bruno Arias, quienes aunaron un grito por la tierra y pidieron el cese de la deforestación y la protección del bosque nativo.
Las melodías invitaban a ser parte de un cuerpo colectivo que a través de un danzar, muchas veces improvisado, aportaron color al campus de la Universidad y dieron paso a nuevos amores, amistades, risas y algunas lágrimas de emoción.
En un escenario que venía pisando fuerte con saya y canciones para los “chuncanitos”, “De la Banda a Santiago” fue el sello que marcó el comienzo de la conmovedora actuación del Dúo Coplanacu en un tributo a los históricos Manseros Santiagueños. El público presente acompañó con sus pañuelos los acordes de la guitarra y el bombo que caracterizan a Roberto Cantos y Julio Paz, y entre aplausos y gritos ahogados el amanecer comenzó a dar paso a un nuevo día.
El conjunto Aguardiente Cumbia fue el encargado de decir un “hasta luego” a todos aquellos que que regresaron a sus hogares con el corazón acelerado por el ritmo de la tradición, las empanadas y el “pogo” chacarero que dejaron la puerta abierta para un futuro encuentro.
Fotos: gentileza Vamos a la Peña.