Teatro y exilio: un encuentro de artes escénicas y memorias colectivas
El "Encuentro Nacional sobre teatro y exilio" reunirá obras teatrales, presentaciones de libros, charlas, conversatorios e intervenciones artísticas para reflexionar sobre el exilio político vinculado a la última dictadura argentina y las huellas que aquella experiencia continúa dejando en el presente. Organizan Hijas e Hijos del Exilio, Tres Tigres Teatro, Casa de Artistas Montfleuri-sur-Mer y Bella Ciao Teatro.
Durante tres jornadas, el teatro tendrá un lugar central como herramienta para abordar las experiencias del exilio, la memoria y las identidades construidas a partir de las migraciones forzadas. A través de las artes escénicas, la literatura testimonial, la música y otras expresiones artísticas, la propuesta busca poner en diálogo estas experiencias con perspectivas provenientes de la Historia, la Antropología, la Comunicación, la Psicología y la Filosofía, entre otras disciplinas.
Cultura en la Aldea conversó con Carolina Vaca Narvaja, organizadora e integrante del grupo Tres Tigres Teatro sobre la segunda edición del encuentro.
- ¿Cómo nace la idea del encuentro?
- Nace, justamente, entre Rodrigo Marcó del Pont y yo, que nos encontramos después de muchos años. Los dos habíamos estado exiliados en México y nos habíamos cruzado militando un tiempo en H.I.J.O.S. La vida nos cruza nuevamente y los dos trabajábamos sobre teatro y exilio. Él estaba haciendo una tesis, que ahora se transforma en un libro, y yo estaba en construcción con la obra Desde el Altillo, historia de un exilio. Entonces, dijimos, armemos un encuentro.
La primera edición del encuentro se realizó en 2022 y se tituló “Teatro de exilio, dramaturgias de la distancia, la identidad y la otredad”. El objetivo principal fue generar un espacio para profundizar sobre la relación entre una perspectiva integracional a partir de la presentación de obras que trabajen sobre el exilio político argentino y latinoamericano, vinculado a la dictadura de los años 1970 y 1980.
"Entonces, ahí armamos, nos contactamos con un montón de gente. Fue internacional, vino Verónica Langer con una propuesta teatral a través de la embajada de México en Buenos Aires. Estuvimos en el Centro Haroldo Conti, estuvimos acá en el Archivo Provincial de la Memoria, en la Rivera, en el Teatro Real. Fue un encuentro muy grande, muy hermoso, y muy movilizador. Pasaron varios años y este año el contexto nos inspiró mucho", dice Carolina.
- ¿Cuáles son los ejes conceptuales?
- Tratar la temática del exilio, que ha sido muy poco abordada, y que hoy está despertando nuevas voces, que es la de los hijos e hijas del exilio. Justo se presenta un libro que tiene muchas de esas voces, que es Sapos de otro pozo. Nos parecía interesante abordar el exilio también desde la mirada de que es una violación a los Derechos Humanos, y todo lo que implica el destierro, tanto para los adultos, que tienen que tomar la decisión, como para los niños, que nos vamos, y después volvemos, como un exilio, un desexilio y un exilio nuevamente. Por eso también nos pareció interesante invitar a otras disciplinas artísticas.
En este caso, Mercedes Fidanza participa con dos instalaciones. También habrá conversatorios a la manera de desmontaje después de los espectáculos. Y Soledad Parisi habla de los juguetes. "Desde la brecha generacional, se plantea cómo miraban ellos el tema y cómo lo miramos nosotros. Por eso, en cada una de las funciones hay tres invitados para dialogar desde distintos puntos de vista, desde la historia, la filosofía y abordar la temática desde el teatro, que es lo que nosotros sabemos hacer", apunta Carolina.
- ¿Qué lectura hacés hoy del exilio, como destino o circunstancia?
- El exilio es terrible. Existió y existe por diferentes circunstancias. Esto es siempre, y al terminar la función lo decimos, como un dejá vu permanente. Lo que nosotros vivimos en las infancias de los ‘70, lo siguen viviendo niños y niñas, con las guerras, con las persecuciones políticas, sociales, con las situaciones económicas. El desarraigo, el destierro son todos temas complicados, y más en las infancias. Esa mirada nos parece interesante. Empezamos a trabajar las miradas de la infancia, la de los adultos, que se fueron, los que decidieron, no decidieron, los que se tuvieron que ir, porque era también una cuestión de vida o muerte. Ellos nunca imaginaron, digamos, el sentir, el parecer, lo que sucedía con nosotros los chicos. Entonces, poner una temática tan actual y tan cruda, de la cual se habla poco, nos parece interesante, y más en los contextos en los que estamos viviendo.
Para Carolina Vaca Narvaja, que vivió el exilio, es también importante aclarar su posición. Reflexiona: "Hay algo que a mí personalmente me sucede: no caigo en la victimización, es decir, ‘pobre de mí, que me tuve que ir al exilio’. El exilio fue algo que naturalizamos y fue una infancia feliz, a pesar de todos los dolores y las pérdidas, en el sentido de que tuvimos la posibilidad de crecer en libertad, en un país que nos acogió y que nos brindó amigos y una vida, más allá de estar lejos de la familia y de todo lo que eso implicaba. Cuando una retoma la temática, ahí se da cuenta del peso que tiene ese desarraigo".
-¿Qué aprendiste del exilio personal y familiar? ¿Te pesa?
- Una aprende a sobreponerse a muchas cosas, a adaptarse, y agradece permanentemente poder elegir. Además, agradecidos de poder preservar lo más preciado, que es la vida. Entonces, es difícil imaginarme en otra historia, en ese sentido. Creo que sí, que pesa, como pesan todas las historias, en el buen sentido, no desde el lado de la victimización, sino en el lado del aprendizaje. Y agradecer que gracias al exilio hoy estamos acá contando estas historias, y eso es algo fuerte, porque no es un mandato, pero sí, una necesidad de que estas historias no se repitan. Uno queda eternizado entre dos países y eso también es fuerte. Cuando nos encontramos con varias hijas e hijos del exilio y vamos a las casas, tenemos esa particularidad. En la casa de quienes somos argenmex, la casa tiene un tinte de color mexicano. ¡Qué arraigada está esa cultura en uno que cuando puede ir, va, que ha preservado los amigos, la comida! Es más, nuestros hijos son fanáticos de la comida mexicana. Es fuerte esa partición entre dos, o más países.
Mercedes Fidanza: ritual y poemas para reconstruir la identidad
Mercedes Fidanza participa en el encuentro con una instalación y una acción ritual. La artista visual e investigadora radicada en Buenos Aires adelantó el recorrido creativo de esas expresiones.
- ¿El exilio formó parte de tu vida?
- Sí. Es una huella imborrable en mi vida. Fui desterrada de mi núcleo familiar de origen y de la posibilidad de crecer con democracia y libertad en mi país de origen a causa del terrorismo de estado. Soy integrante de la agrupación Hijas e Hijos del Exilio. Mi país de refugio con mi madre fue México, me considero argenmex. Llegue allí con apenas un año y medio de vida.
- Tenés dos participaciones en el programa del encuentro. ¿Qué nos anticipás con respecto a lo conceptual y a los lenguajes expresivos de tus obras?
- Las prácticas artísticas son mis herramientas para expresar lo vivido y sobre todo transformarlo. También para transmitir una experiencia que pueda interpelar a otras personas y posibilite "sembrar memoria, para que no crezca el olvido"; como decía Edgardo Antonio Vigo. Tres actos y un poema es una instalación que dialoga con el espacio "Bajo la lluvia ajena", sala dedicada al Exilio–Insilio del Archivo Provincial de la Memoria. La instalación está compuesta por la obra Siete Historias y por un registro fotográfico manuscrito de la primera acción, Reparación del exilio. La propuesta se articula como una secuencia de tres actos que despliega, a través del cuerpo, la palabra y la memoria, un proceso de reconocimiento y reconstrucción de identidades. Entre ellos se desenrolla el hilo de la memoria, que atraviesa historias personales y colectivas, enlaza ausencias y presencias, y permite tejer acciones destinadas al desexilio. Tres actos y un poema propone así un recorrido desde lo individual hacia lo colectivo: reparar, entregar, encontrarse. Un proceso en el que la memoria vuelve a ponerse en movimiento para construir otras formas de pertenencia, de identidad y de comunidad. Constituirse como una memoria viva. Las intervenciones y acciones llamadas Reparación del exilio y El Árbol del desexilio son una serie de intervenciones urbanas y acciones artísticas, inicialmente individuales (años 2002 y 2003) y posteriormente colectivas (2006 en adelante) donde se evidencia el concepto de lazo social como efecto de la experiencia estética. Este proyecto nació de una pregunta sobre mi identidad fragmentada por el exilio vivido durante mi infancia en tierras mexicanas y después por el proceso de retorno al país de origen. Estas experiencias me permitieron sanar, ahondar, comunicar e indagar en la historia reciente e inclusive develar cruces históricos y reanudar lazos sociales partidos por el desmembramiento familiar. Esta profundización ha ido creciendo año tras año y transformándose en un ritual, que a partir de la búsqueda de objetos y tras su encuentro traían consigo historias no narradas, silenciadas por el miedo a ser perseguidos nuevamente.
Comenta Mercedes que en el último año comenzaron a participar en la intervención aquellas personas que se quedaron en el país durante la dictadura, presentándose en esta acción tanto los que sufrieron el exilio exterior como los que lo vivieron internamente, teniendo que mudar de casa y barrio ante cada aviso de peligro.
Esa represión dejó profundos huellas en el ser social y aún hoy se ven las secuelas de lo siniestro en diferentes áreas tanto en el cuerpo de la memoria como en el cuerpo social y cultural. El material forma parte de la tesis de Licenciatura en Artes visuales (Universidad Nacional de las Artes/UNA) "Migraciones situadas. El retorno a la tierra", donde Fidanza conceptualizó las experiencias.
Programa del Encuentro sobre teatro y exilio
Del 25 al 27 de septiembre de 2026. Lugar: Archivo Provincial de la Memoria de Córdoba.
Pasaje Santa Catalina 66. Córdoba.
Viernes 25. 18.30. Apertura del Encuentro. Palabras de bienvenida. Recorrido por el Archivo Provincial de la Memoria y homenaje a Silvina Jensen, a cargo del equipo del Archivo. Inauguración de la Instalación “Tres actos y un poema”, de Mercedes Fidanza en la sala “Bajo la lluvia ajena”, dedicada a la temática de los exilios e insilios. 20.00. Obra: “Desde el Altillo, historia de un exilio”. Tres Tigres Teatro. De Carolina Vaca Narvaja y Nella Ferrez, con Carolina Vaca Narvaja. Dirección: Nella Ferrez. Técnica: Eli Leyra. Desmontaje y conversatorio con Gabriela Aguirre, Cheté Cavagliatto y Soledad Parisi
Sábado 26. 17.30: Acción ritual “Árbol del desexilio” / 2006-2026 (Actividad artística performativa colectiva dirigida por Mercedes Fidanza). 19.00. Charla: “Cuando lo doloroso se convierte en algo más. Veinte años de narrativas de exiliadxs hijxs” a cargo de Eva Alberione. 19.30: Presentación del libro “Sapos de otro pozo” (La Plata: Filosurfer, 2025), de Hijas e Hijos del Exilio. Con: Inés Abeledo, Eva Alberione, Janaina Barnes, Violeta Burkart Noe, Julia Crosa Pottilli, Daniel Deybe, Jorge “Pico” Fernández Goncalvez, Nella Ferrez, Rodrigo Marcó del Pont, Florencia Ordóñez, Ana Parafioriti, Delia Perotti y Carolina Vaca Narvaja. 21.00: Obra “Algo con todo esto”. De y con Inti Caporale. Dirección: Rodrigo Marcó del Pont. Técnica: Andrea Bohus, Daniel Deybe y Rodrigo Marcó del Pont. Desmontaje y conversatorio con Mabel Brizuela y Marta Philp.
Domingo 27. 19.00. Retazos de memorias. Poesía, canto, teatro y narrativa sobre los exilios. Coordina Tres Tigres Teatro.20.00: Obra: “Hasta la victoria, always”. Grupo Bella Ciao Teatro. De y con Florencia Ordóñez. Dirección y técnica: Érika Puglisi. Desmontaje y conversatorio con Laura Fobbio y Nora Zaga. Cierre del Encuentro.
Otras noticias de Cultura en la aldea: