Roberto Urquía: “La gente no llega al 15 y a las empresas les cuesta pagar los sueldos”
El poderoso empresario cordobés, vinculado a la industria de la alimentación y exsenador nacional, en una entrevista con Radio Vos 88.7 de General Deheza, dio mirada sobre la situación económica, con varias definiciones políticas.
Roberto Urquía se motró preocupado por la delicada situación que atraviesan los hogares y resaltó el creciente nivel de endeudamiento de las familias y la marcada dificultad de gran parte de la población para llegar a fin de mes, señalando que la pérdida del poder adquisitivo configura un escenario de extrema complejidad para el consumo y el desarrollo económico.
“La situación es preocupante en algunos sectores. Hay otros, como la minería, los hidrocarburos con Vaca Muerta y parcialmente el campo, que están en una buena situación. Lamentablemente el comercio, y otras actividades, todos lo percibimos, no están bien. Vemos gente que ha trabajado 30 o 40 años en un comercio y está preocupado, con deudas, y no está vendiendo”, sostuvo el empresario.
Respecto a su vínculo con el gobierno de Javier Milei, reconocio que existe un canal de diálogo muy acotado entre las autoridades nacionales y los distintos sectores productivos.
“No tengo ningún diálogo con el Presidente. En realidad, a la gente del interior nos cuesta mucho llegar al Gobierno nacional. Con algunos ministros sí, con (Luis) Caputo, con el jefe de Gabinete también, pero nos cuesta mucho a la gente del interior profundo llegar a los estamentos del gobierno central en Buenos Aires”, dijo a Radio Vos.
Y lanzó un mensaje a la clase política, seguramente con vistas a 2027, desde su lugar de peso dentro del empresariado industrial: “Deseo que aparezca un movimiento que en su plataforma (incluya propuestas) positivas para todo el pueblo argentino”.
Concretamente, sostuvo: “No sólo yo, toda la gente que dirige a Aceitera General Deheza está abierta para la visita de todos los políticos que tengan intenciones de traer cosas positivas para el desarrollo del país y de la gente”.
La “macro” versus la “micro”
Urquía ahondó sobre los bajos ingresos de la población y sostuvo que el problema no es si un producto es de China o nacional. “Ya no se vende directamente, entonces esperamos que pase este momento pronto y que la gente esté un poco mejor”, señaló.
Y planteó lo que para él es una paradoja: los sueldos que no alcanzan “para más allá del día 15 y empresas que les cuesta mucho abonar salarios”.
“Si la empresa ganara muchísimo y la gente cobrara poco, sería un tema. Pero hoy les cuesta mucho a las empresas pagar un sueldo, y a la gente no le alcanza para llegar a fin de mes”.
Frente a un Gobierno nacional que parece mirar sólo la macroeconomía, el titular de AGD reflexionó: “No tengo la fórmula mágica, pero creo que el equilibrio de la macro es importante, pero no hay que descuidar lo que uno observa en la microeconomía, porque lo que se percibe en la macro hoy no llega a algunos sectores de la micro, y eso es una realidad que la escuchamos en todos lados”.
Y sobre la apertura de la economía, reconoció “que llegan muchas cosas del exterior, con subsidio en los países donde se producen”. Y añadió: “hay que tener cuidado con eso, porque en realidad están enviando mano de obra de un país extranjero y quitándole trabajo a nuestra gente”.
Evaluando positivo el equilibrio fiscal, Roberto Urquía advirtió que “hay también otras cosas importantes para que la gente esté mejor”. Ponderó cómo el índice de precios que viene bajando, “una inflación que podría decirse razonable para lo que es Argentina”.
El endeudamiento y las tasas usurarias
Urquía se mostró como un referente de un sector de la industria que no está siendo atendido como corresponde por las políticas nacionales.
“Estoy deseoso que verdaderamente la gente del interior tengamos un protagonismo, porque realmente Argentina es mucho más que el conglomerado de gente que vive entre la General Paz y otras avenidas. Argentina es mucho más que eso. Y la producción, en general, viene del interior. Allá hay servicios, hay muchos servicios financieros, y no estoy en contra de eso, pero estuve escuchando que hay ‘fintech’ o estas financieras nuevas, que están cobrando hasta el 1.300% de interés anual”.
Al respecto, reclamó una intervención del Estado para frenar los abusos. “Ahí tiene que estar la intervención del gobierno, porque está para eso, para los abusos. Aspiro a un gobierno que intervenga en esas cosas. No hay forma de solucionar el endeudamiento de la gente, y si la gente se endeudó habrá tenido motivos. Lo importante es que no sean intereses híperusurarios como lo que estamos escuchando”.
Y finalizó: “Me parece que se le da mucha importancia al capital extranjero, al que viene de afuera una alfombra roja. Para lo que estamos produciendo en Argentina, la verdad es que no tenemos un embajador que nos defienda”.
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