El personal del Banco de Córdoba inicia un plan de lucha y se declara en estado de alerta y movilización
Las cinco seccionales de la provincia de Córdoba de la Asociación Bancaria se declararon en estado de alerta y movilización. "Basta de incumplimientos, se acabó la paciencia" sentencian en un comunicado trabajadoras y trabajadores del Banco de Córdoba que anuncian el comienzo de un plan de lucha que incluye una asamblea en la última hora de trabajo de este viernes 24 de julio en la entidad y progresivas medidas de reclamo.
"Agotadas todas las instancias de diálogo y frente a la total falta de respuestas concretas, (...) denunciamos el reiterado incumplimiento de compromisos, la precarización laboral, el destrato y las decisiones unilaterales que sólo perjudican a los trabajadores y a la calidad del servicio", expresa el comunicado unificado de las seccionales de Córdoba, Río Cuarto, Villa María, San Francisco y Marcos Juárez.
Asimismo, denuncian que "mientras el Banco posterga soluciones, contrata a terceros con millones de pesos" y avanza sobre los derechos del personal.
En concreto, denuncian incumplimientos de compromisos de pase a planta permanente de trabajadoras y trabajadores que "llevan años desempeñando tareas permanentes"; la utilización de locaciones de servicios y monotributistas para "reemplazar empleo bancario genuino", lo que profundiza la precarización y destruye la carrera bancaria y el sistema previsional; "el incumplimiento en la regularización de las tutorías"; la millonaria contratación de consultoras, empresas y funcionarios privados; el cierre de sucursales, extensiones, la reducción de personal, la eliminación de cajeros automáticos y el recorte de insumos; la falta de entrega de uniformes y "otras mejoras prometidas a los trabajadores"; "la imposición de metas comerciales cada vez más difíciles e incluso imposibles de alcanzar"; el desarme de estructuras organizativas; y "una política crediticia que ha significado un fuerte endeudamiento para trabajadores del Banco y de otras entidades públicas, con condiciones financieras que se alejan del rol social que históricamente distinguió al Banco de Córdoba".
En ese marco, consideran "inadmisible" que el esfuerzo y el ajuste "recaigan siempre sobre los trabajadores de carrera".
Finaliza el extenso documento, subrayando que el gremio no aceptará que "la ineficiencia de las decisiones de gestión sea descargada sobre quienes todos los días sostienen el Banco con compromiso y profesionalismo".