Los ganadores elegidos por el gobierno de Milei tensionan la recaudación de ARCA
Junto a la estabilidad cambiaria, el orden de las cuentas públicas es, sin dudas, uno de los logros más destacados de la actual gestión. Por eso se entiende superávit fiscal, que no es otra cosa que recaudar más de lo que se gasta. Las economías fiscalmente exitosas a la par que controlan sus gastos, también buscan que los ingresos tributarios se mantengan crecientes. En este punto flaquea el gobierno, lo que hace que el ajuste nunca sea suficiente.
Si bien lo recaudado en mayo cortó con nueve meses consecutivos de baja interanual, la leve recuperación se explica por unos pocos tributos. Lo cierto es que por efecto estacional es en mayo cuando las empresas tributan ganancias. La mayoría de las compañías -señaló el especialista en tributación José María Rinaldi a La Nueva Mañana - presentan el balance a fines de diciembre y lo tributan en mayo. De modo tal que todo indica que en junio no se contará con este flujo y, por tanto, los números de ARCA volverán al rojo.
La foto de la recaudación también nos muestra aspectos de cómo se estructura la economía. El último informe correspondiente al mes de mayo evidencia, por un lado, que la actividad económica está en contracción dada la caída de la recaudación de los tributos asociados a la actividad. Refiero al IVA que tuvo una caída de 8% en relación al mismo mes del 2025, el impuesto a las transferencias (“Impuesto al Cheque) con una contracción de 4% o consumos internos donde la caída fue de 20%.
Por otro lado, la recaudación expone una característica permanente de la economía libertaria: la exención impositiva para sectores de alta rentabilidad. La reducción de retenciones a diferentes exportaciones tuvo un efecto negativo en la recaudación, cayendo en mayo 40% los recursos que ingresan en concepto de derecho a las exportaciones. De modo tal que a pesar de la contracción de las arcas públicas consecuencia de la caída de la recaudación relacionada con la actividad y consumo, el Gobierno libera recursos para sectores de mayores ingresos.
Beneficios impositivos sin contrapartida
En los papeles del Gobierno, liberar de presión impositiva a los exportadores lubrica, con más reinversión, una mayor expansión de los sectores beneficiados. Sin embargo, no se está observando esa dinámica. Si ponemos la lupa sobre el agro vemos que, a pesar de tener una campaña agrícola con récord de cosecha y reducción impositiva, no se observa efecto derrame. De modo que la expansión del agro no genera que los productores demanden más bienes y servicios de otros sectores.
Por caso, el último informe de Indec sobre maquinaria agrícola da cuenta de una caída en la facturación del sector en su conjunto. Durante el primer trimestre se observa una contracción de unidades vendidas en dos de las tres categorías analizadas; con caída en la cantidad de tractores vendidos (-31%) y de cosechadoras (-13%). Pero en donde sí se observa un incremento es en la importación de tractores, en relación al mismo período del año pasado.
Los límites del esquema extractivo
Esto expone las debilidades del modelo económico libertario: las desregulaciones implementadas, más el dólar barato, hacen que los sectores elegidos por el gobierno para motorizar el repunte de la economía no traccionen a otras cadenas productivas. Esto se advierte en el desacople entre la actividad agropecuaria y la maquinaria agrícola, pero también se hace notar en el boom hidrocarburífero que no desarrolla proveedores industriales nacionales.
De modo tal que, así como no derraman los sectores elegidos como los ganadores del modelo Milei, tampoco se caracterizan estos por generar empleo. Minería, petróleo, agro y finanzas, los ganadores, no son intensivos en manos de obra, al explicar sólo el 10% del empleo registrado generado por el sector privado. Es decir, los sectores que perciben exenciones impositivas no generan empleo ni son dinamizadores de la actividad y el consumo interno.
Entonces, al explicar el más de la mitad de la recaudación los tributos vinculados a la actividad, en la medida en que se hagan sacrificios fiscales para sectores que no motorizan la actividad, el equilibrio del fisco se tensionará.