Caso Tomás Orihuela: "Es responsable la Policía porque entró con vida y salió muerto"
Tomás Orihuela fue detenido el sábado y horas después salió de la comisaría sexta de la ciudad de Córdoba en coma, con signos de ahorcamiento.
El joven de 19 años falleció el lunes en el Hospital Eva Perón y su familia denunció de inmediato que se trataba de un caso de violencia institucional. Este jueves el chico, que no tenía cuentas pendientes con la Justicia, fue despedido en medio de un desmedido operativo policial.
La abogada de la familia Orihuela, Marta Rizzotti, detalló que la Justicia investiga a cinco policías. Se trata de tres agentes que estaban en la comisaría y otros dos que detuvieron a Tomás en Bajo Pueyrredon, el barrio donde vivía.
La causa avanza en manos del fiscal Andrés Godoy, quien ordenó incautar los teléfonos celulares de los efectivos señalados y revisar las cámaras de seguridad del lugar. Por ahora no hay imputados. La letrada explicó que probablemente el análisis de estas pruebas permita dilucidar qué ocurrió durante la noche del sábado.
En diálogo con La Nueva Mañana, Rizzotti detalló que "la autopsia no devela que haya tenido golpes" y aclaró: "La familia insiste en que no se suicido. Piensan que hubo una instigación al suicido a partir de amenazas".
"Eventualmente, de alguna forma, es responsable la Policía porque Tomás entró con vida y salió muerto", enfatizó, y agregó: "Tenían el deber de cuidarlo y no lo hicieron".
Qué develó la autopsia
La abogada describió que las marcas en el cuello develadas por la autopsia no coinciden con una lesión realizada con un buzo, como declaró la Policía en un primer momento.
"El buzo dejaría una marca mucho más profunda. Tiene la marca de una línea fina, como si fuese una cadena, un cordón, no un buzo", explicó.
La causa de muerte que figura en el estudio forense es asfixia por ahorcamiento.
Otro posible caso de violencia policial
El joven hace poco tiempo había estado preso en la cárcel de Bouwer acusado de robo y luego de un juicio abreviado recibió la libertad condicional. La semana pasada fue detenido dos veces en menos de 48 horas por causas resultas.
"Él llevaba el acta de libertad, donde figuraba que no tenía ninguna orden de captura y, no obstante eso, igual lo llevaron. Fue una privación ilegítima de la libertad por parte de la Policía, al llevar a una persona y detenerla sin causa", se explayó la abogada.
Sobre las denuncia por "persecución policial" que impulsó la familia, Rizzotti subrayó que "el sábado lo llevaron a la sexta, que es el mismo lugar donde el día jueves lo tuvieron desde las cuatro y media de la tarde hasta las cuatro de la madrugada, constatando que no tuviera pedido de captura".
Consultada sobre si es es habitual que demoren tanto este tipo de trámites, la letrada explicó que generalmente la constatación de un pedido de captura se demora "un par de horas, pero no 10 horas".
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