En medio de un desmedido operativo policial, despidieron a Tomás Orihuela: "Pido justicia"
Este jueves, familiares y amistades de Tomás Orihuela se despidieron del joven de 19 años que murió luego de permanecer una noche en la comisaría sexta de la ciudad de Córdoba. El último adiós estuvo atravesado por un desmedido operativo policial, luego de que se registraran protestas en barrio Bajo Pueyrredón que culminaron con dos policías heridos y seis personas detenidas.
La zona amaneció cerrada y repleta de oficiales y móviles. En ese marco, la madre de la víctima se desmarcó de los disturbios y pidió una despedida en paz. En paralelo, le solicitó a la policía que no "provoque" a los allegados del joven y que "respete" el momento de dolor. "No queremos que haya más quilombo”, expresó la mujer.
"Me arrancaron un pedazo de mi corazón", dijo entre lágrimas a los medios presentes y sostuvo: "Pido que se haga justicia".
Desde el entorno de Orihuela, su hermana Mariana aclaró que la familia “no tiene nada que ver” con los operativos violentos ni con el corte de ruta que desencadenó una brutal represión la noche del miércoles.
La muerte de Tomás causó indignación entre vecinos, allegados y amistades. El joven fue detenido con una orden de captura vieja y horas después fue trasladado al Hospital Eva Perón en estado delicado, con signos de ahorcamiento. El episodio es investigado por la Justicia, mientras la familia señaló que se trata de un caso de violencia policial.
La versión que brindó la Policía es que el joven se autolesionó. Desde el primer momento el círculo familiar desmintió esa afirmación y denunció serias irregularidades: luego de cumplir una condena en Bouwer y recuperar la liberta tras un juicio abreviado, Tomás fue detenido dos veces en menos de 48 horas con ordenes que habían caducado. Después de la última retención, el joven salió de la comisaría en coma. La causa avanza en manos del fiscal Andrés Godoy y al menos cinco policías son investigados.
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