Ruta turístico-cultural: la novedosa forma de recorrer la ciudad guiada por un chatbot de WhatsApp
Pasó la Feria del Libro en la ciudad de Córdoba y aparte de muchas actividades, charlas, recitales y, por supuesto, muchos libros, me encontré con una maravillosa propuesta de turismo cultural por la ciudad.
Esta propuesta viene en dos folletos llamados “Ruta turístico-cultural: Paisajes Poéticos” que fueron confeccionados por la Secretaría de Comunicación y Cultura, la Secretaría Ciudad Inteligente y Transformación Digital, la Subsecretaría de Turismo y la Unidad Ejecutora Costanera de la Municipalidad de Córdoba.
¿De qué se trata?
A través de estos folletos, se accede a un código QR mediante el cual te invitan a realizar recorridos interactivos guiados.
Lo novedoso de esta propuesta es que la guía de estos recorridos las hace un chatbot de WhatsApp que, a medida que te invita a visitar determinados lugares icónicos de la ciudad, te va compartiendo poemas de poetas locales, es por eso que recibe el nombre de “Ruta turístico-cultural: Paisajes Poéticos”.
Suena a que es el “turismo del futuro” que, aunque prescinde de la calidez humana, es una buena herramienta para salir a turistear en cualquier momento y que, como toda novedad, quería probar cómo funcionaba y qué tal era la experiencia.
Parque Elisa o Las Heras
Elegí el folleto “Recorrido Parque Elisa”, más conocido como Parque Las Heras, que ha sido recientemente remodelado y que alberga una de las ferias más grandes de la ciudad.
Como preámbulo, a través de un video, me cuenta que el parque fue inaugurado en 1889 y tenía una avenida de tipuanas, esculturas y un monumento a la República. Se lo llamó Elisa en homenaje a la esposa del entonces presidente Miguel Juárez Celman y, al poco tiempo, fue cambiado por Las Heras.
“Este espacio fue retratado por uno de los primeros fotógrafos de la ciudad y se encuentra presente en distintas obras literarias y pictóricas”, me dice.
E inmediatamente me invita a comenzar el paseo: “Mientras disfrutás del paseo, te proponemos escuchar música, ver ilustraciones originales y conocer diferentes poetas de Córdoba, a través de una selección de poemas. Te recomendamos ponerte los auriculares, abrir los sentidos y no mirar el reloj. ¿Empezamos?”.
Con ese lenguaje coloquial y ameno, como si estuvieras chateando con una amiga, me dejé guiar por el robot.
Me propone iniciar en la puerta principal, que está sobre la avenida Roque Sáenz Peña.
“Atravesá el portón y sentí cómo empieza a desacelerar el tiempo. Las tipas del parque te reciben con un camino de sombra. Mirá para arriba: ¿dónde más viste estas mismas ramas? Seguí el ruido del agua, te va a llevar hasta la fuente, nuestra primera parada”, me dice mientras me quedo sentada en un banco justo frente a la fuente.
Haciendo clic en respuestas predeterminadas como “Llegué” o “Dale”, voy dando mi aprobación para continuar el recorrido.
La poesía como compañera del recorrido
Y, en cada parada, me convida un poema. El primero es de la poeta Susana Cabuchi de su libro “El viajero” editado en 2018 por la editorial cordobesa Viento de Fondo.
Los poemas vienen en formato escrito, pero también en video con una ilustración y audio subtitulado. Además, durante el recorrido se van entregando mapas, propuestas de actividades, biografía de cada uno de los autores citados y hasta un libro en formato digital que se llama “Córdoba poética. Antología poética. 450 años de la ciudad de Córdoba”.
Claro está que no voy a contar todo el recorrido que hice, porque la idea es invitarlos a que vivan su propia experiencia, pero sí vale la pena nombrar a los autores cuyos poemas se citan en este paseo: Alejandro Schmidt, Lila Perrén de Velasco, Jorge Naparstek, Mariela Laudecina, Alejandro Nicotra, Diego Cortés, Vicente Luy, Romilio Ribero y Glauce Baldovin. La selección de poemas estuvo a cargo de la escritora Elena Anníbali.
También hay otro folleto, que aún no experimenté, y que hace alusión a la obra del escritor cordobés Daniel Salzano.
Sin dudas, esta propuesta me sorprendió gratamente, sobre todo porque entre mis intereses se entrecruzan los libros y el turismo. Pero también porque el cruce entre las herramientas digitales, el patrimonio histórico y la cultura de una ciudad brindan posibilidades de experimentarla de otra manera, redescubriendo lugares y mirándolos con otros ojos.