La Justicia autorizó que una mujer y su hijo regresen a Venezuela, para garantizar su seguridad y bienestar
El Juzgado de Familia de 1° Nominación de la ciudad de Córdoba autorizó a una mujer extranjera a trasladarse con su hijo menor a su país de origen, a pesar de la oposición del progenitor del niño, con quien mantenía un vínculo atravesado por situaciones de violencia. El fallo reconoció que la única cuidadora del pequeño es la mujer y que el padre incumplió reiteradamente el régimen de visitas.
La jueza María Belén Mignon también consideró el contexto de vulnerabilidad que implicaba su condición de migrante, sin redes de apoyo. La defensora Griselda Ebbio solicitó el cambio de centro de vida del niño con el objetivo de garantizar su seguridad y bienestar.
La magistrada visualizó la situación de violencia extrema que atravesó la mujer durante su embarazo y posterior separación, que incluyó amenazas, daños a bienes, intentos de persecución y restricción de su autonomía, según denunció en el expediente.
Luego de acreditar que la madre contaba con una red de contención familiar, una vivienda propia y posibilidades concretas de inserción laboral en Venezuela, Mignon aprobó el traslado.
En cuanto al padre, el tribunal valoró que no solo incumplió reiteradamente el régimen de comunicación con el niño; sino que, además, se había opuesto a las intervenciones orientadas a reconstruir el vínculo, lo que “advierte indicadores de inestabilidad en su demanda de vinculación”, según el equipo técnico.