Siempre niños: Los Caligaris “la rompieron” en la cancha de Instituto
Como tantas palabras, el término Circología tiene al menos dos significados: podemos estar hablando del estudio o conocimiento sobre el circo, o de uno de los discos más celebrados de la música nuestra en los últimos 15 años. Todos los caminos, empero, remiten al grupo Los Caligaris, que maneja la estética la mística circense como ninguna banda de la escena, y no se cansa de tocar temas de aquella placa de 2015 que ya se convirtió en un clásico.
La conjunción perfecta de ambos factores quedó más que plasmada este sábado 1 en el estadio de Instituto, donde el grupo de Residencial América regaló un show de nivel internacional, con momentos emotivos y clima de festejo por su primer cuarto de siglo. Cuarteto, rock, algo de ska y, sobre todo, una mística.
En tanto cumpleaños, la cita tuvo todo lo que tenía que tener: torta, invitados, decoración, regalos, vestuarios apropiados y hasta asado; el primer estadio cordobés en el cuarto de siglo de trayectoria lució casi lleno, y la fiesta fue completa.
El variopinto público -muchas familias completas, mucha peluca y nariz de payaso, clima de alegría genuina- festejó la fecha, los temas nuevos, los clásicos de siempre. Tras la apertura de los siempre rendidores La Delio Valdez, la banda de los hermanos Pampiglione brindó una puesta a la altura del aniversario, con guiños al pasado familiar circense, algunos puntos altos y un aura de celebración que no decayó en ningún momento de la presentación. La apertura fue con el añejo “Mis tres amores”, como para entrar con el pie derecho ante un público cordobés que a veces sabe más de ellos por sus giras internacionales que por las fechas locales, y el set siguió con Tyson, Mejilla izquierda y Voy a volver.
La actuación repasó gemas de distintas épocas, como Añejo W, Cara de Pipa, Quereme así y La Montaña, Mi Estanciera, y otras piezas nuevas de un disco que verá la luz en breve, como Con vos, junto a La Delio Valdez.
El campo repleto y las plateas con buena cobertura de público celebraron temas más recientes y/o de alta rotación en redes y emisoras, como Que corran, A vos, Asado y fernet, Kilómetros, Queda en esta noche y Todos locos, entre otros.
Fue una verdadera fiesta de emociones y recuerdos, desde aquellos comienzos de 1997 y la prehistoria de los Pampiglione en carpas trashumantes hasta este hoy de escenografía cuidada, actuaciones sólidas y una comunión con el público tan indestructible como la magia del circo.
Porque parafraseando al vocalista Martín Pampiglione, nunca es tarde para ser un niño, y quizás todos sólo seamos chicos en el cuerpo de un mayor.
Noticias relacionadas: