Pedro Caixhina, el nuevo desafío de Fassi en Talleres
En México es un nombre conocido y respetado, pero en Argentina tiene todo por demostrar y mucho hinchas miran con más incertidumbre y desconfianza que certezas. Talleres anunciará al portugués Carlos Caixhina como nuevo DT en reemplazo del fallido proceso de Ángel Guillermo Hoyos y dentro de las expectativas, hay sorpresa como desencanto, sobre todo porque el socio imaginaba un nombre de jerarquía.
Pero atención que el presidente Andrés Fassi suele tener puntería en las elecciones, como ocurrió con un ignoto por estas tierras Alexander Medina, que luego de un año de gestión invitó a soñar a todos en barrio Jardín.
Caixhina (significa "cajita" en portugués) cuenta con algunos palmareses en el fútbol mexicano con Cruz Azul y Santos Laguna pero con el fútbol argentino la cuestión es otra.
Deberá revalidar esos pergaminos en un fútbol tan distinto desde lo conceptual y con la tolerancia a las derrotas.
Es cierto que tiene perfil verborrágico y que suele ser contestatario con la prensa en situaciones adversas, con una personalidad particular.
Fassi está claro que busca un perfil que se acomode a sus pretensiones y proyectos sin salirse de las estructuras y la idiosincrasia. Solo fueron amagues los rumores por Hernán Crespo, Luis Zubeldía, Gabriel Heinze más los locales Gustavo Coleoni y Pablo Guiñazú.
El dilema fundamental es entender si un hombre completamente fuera de la picadora de carne del fútbol argentino puede adaptarse y levantar la imagen de un equipo que marcha último en el torneo con apenas dos puntos de 18 posibles.
Sin dudas Fassi pone un manto de intriga en la parte deportiva, justo a semanas del debut en Copa Libertadores en un ambiente pesimista, pero ya dio muestras el presidente de que es un hombre de armas tomar y comprometerse cuando es necesario.
Como hizo con Hoyos, dio la cara por los malos resultados, y ahora asume otra responsabilidad, sin un piso de certezas, algo no tan inusual en su gestión pero ahora por primera vez con pendiente arriba en la tabla. Y sin mucha paciencia.