"La pandemia puso en evidencia una situación de inequidad preexistente"
El arzobispo de San Juan de Cuyo y secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), monseñor Jorge Lozano, afirmó este domingo que "las desigualdades matan", al advertir que la pandemia de coronavirus "incrementó la pobreza en el 99% de la población mundial", mientras "algunos inescrupulosos" encontraron en el "desastre global económico, afectivo, laboral, sanitario, educativo", una "oportunidad de hacer negocios y fortalecer la avaricia insaciable".
Para brindar esta opinión sobre las consecuencias fatales de la desigualdad, Lozano citó al reciente trabajo difundido por la confederación Oxfam, que nuclea a 19 ONGs globales que realizan tareas humanitarias en 90 países.
Enfatizó: "Todos reconocemos que la pandemia provocó una crisis económica de grandes proporciones. En América Latina implicó un retroceso cercano al 10% en promedio en la calidad de vida de la población. Este retroceso significó para unos postergar un viaje, una mudanza, un arreglo en la casa. Para muchos implicó caer bajo la línea de la pobreza y necesitar asistencia alimentaria; deterioro de la salud; involución en el proceso educativo. Sin embargo, no faltaron quienes se enriquecieron cuantiosa y escandalosamente".
Analizó Lozano que "la pobreza extrema se explica con su contraparte: la riqueza extrema", que "no se entiende una sin la otra". Y graficó: "Los más empobrecidos fueron obligados a migrar en búsqueda de mejores condiciones laborales, exponiéndose a ser secuestrados cayendo en las redes de la trata de personas para la prostitución, el trabajo esclavo, el tráfico de órganos", dijo.
Finalmente, señaló que en este contexto de emergencia pandémica global, "la inequidad también se plasmó en la imposibilidad de acceso a las vacunas y el cuidado de la salud en varios lugares del mundo".
Fuente: Télam
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