UNC: las mujeres son mayoría, pero no en cargos jerárquicos

Sociedad 26/04/2018
Una investigación sobre las autoridades universitarias evidencia que del total de los cargos más altos, el 61% son ocupados por varones, mientras que el 39% por mujeres.
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Del total de cargos directivos de la UNC, el 61% son ocupados por varones, y el 39% por mujeres. - Foto: Prensa UNC

Desde las primeras estudiantes parteras que hacia fines del siglo XIX pudieron acceder a la educación superior para ayudar en la atención del parto y el recibimiento del niño, las mujeres fueron abriéndose paso en el espacio académico y del trabajo universitario hasta ser mayoría.

Hoy, la feminización de la UNC se registra en todos los claustros: hay más docentes, estudiantes, nodocentes y egresadas mujeres que varones. Además, comparativamente, terminan su carrera universitaria con mejor promedio general y en menos tiempo.

Alejandra Domínguez es docente universitaria y coautora del libro “Trabajar en la universidad. (Des)igualdades de género por transformar”, junto con Maite Rodigou Nocetti, Jacinta Burijovich y Paola Blanes. El texto, publicado por la Editorial de la UNC, analiza la institución educativa como un espacio laboral en el que se juegan las mismas reglas que en el resto del mundo del trabajo remunerado. En base a investigaciones apoyadas en estadísticas y entrevistas a docentes de esta universidad, plantea que “existe una segregación vertical, que se expresa tanto en las jerarquías de la carrera docente, como en  los cargos de gestión y representación institucional”.

Un repaso de las autoridades universitarias (rector, vicerrector, titulares de áreas, secretarios, prosecretarios y subsecretarios) publicadas en la página web oficial de la UNC, evidencia que el 61% son varones, y el 39%, mujeres.

Según datos oficiales actualizados, los cargos docentes más altos (Profesor Titular, Emérito, Consulto, Asociado y Adjunto) son ejercidos mayormente por hombres, una distribución desigual que se registra pese a que, aunque ajustada la diferencia, hay más mujeres frente a las aulas (4.680) que hombres (4.552).

Las investigadoras señalaron a UnCiencia que una de las dimensiones que afecta las trayectorias laborales de las docentes universitarias y obstaculiza la promoción en sus cargos, es la existencia de lo que se conoce como “techo de cristal”.  Se trata de “una barrera que afecta especialmente a las mujeres con pareja masculina e hijos, debido a que ellas, por lo general, están más a cargo del cuidado de personas y del trabajo doméstico”, describe Domínguez.

De las entrevistas realizadas por las autoras del libro, también se desprende que, para los docentes titulares y adjuntos, no existe en cambio conflicto entre el ámbito laboral y familiar. No perciben que las tareas relativas a este último interfieran en su desempeño y ascenso en el trabajo, y tampoco que esos conflictos existan para las profesionales mujeres.

“Para ellos, la distribución de las tareas al interior de las cátedras se da en relación a una pirámide naturalizada, donde los criterios formales de promoción en la carrera son iguales para varones y mujeres. La única excepción es el reconocimiento del impacto negativo de la maternidad en la carrera docente de las mujeres que, consideran, se supera por mérito individual”. 

Los nodocentes

El claustro de los nodocentes (personal que realiza tareas profesionales, técnicas y administrativas) también presenta una marcada tendencia a la feminización: hay un 43% más de mujeres (2253) que hombres (1574) en el total de dependencias y facultades de la universidad.

A la hora de distribuir los cargos, las mujeres nodocentes son mayoría en todas las categorías del escalafón (2,3,4,5,6, y 7), salvo en la más alta (1), donde hay una mayor proporción de varones.

La presencia de las trabajadoras de la universidad se concentra particularmente en las dependencias vinculadas a las áreas de salud (hospitales Universitario de Maternidad y Neonatología, y Nacional de Clínicas, y la Facultad de Ciencias Médicas), donde hay 955 mujeres y 438 varones. Significa que, por cada varón, hay más de dos mujeres (2,2).

Fuente: UnCiencia

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