
Agostina, la otra Córdoba
Sergio Tagle

Cien mil personas solo en la capital. Cantidades equivalentes, en proporción al número de habitantes[ST1] [ST2] [ST3] [ST4] [ST5] , en distintas localidades del interior. Ni Una Menos fue, en la ciudad y la provincia, grito de dolor y rabia multitudinaria ante la arbitrariedad, la injusticia. Y alegría por la sensación (cierta) de conformar una comunidad que es al mismo tiempo refugio y resistencia ante las violencias del poder. Personas que marcharon por primera vez y muy jóvenes que -es posible suponer- votaron al oficialismo nacional y repudian su discurso antagónico a la causa que activa su sensibilidad y agresor de cualquier sentimiento y expresión humanitaria. Puede que también sean público de periodistas y medios que, antes, durante y después de las movilizaciones, se ensañaban con la convocatoria y las consignas que la expresaban. Córdoba, el enclave conservador de la Argentina, también puede ponerse en el lugar del otro sufriente y movilizar muchedumbres solidarias.

Avenida Aricó
Las signos y símbolos de la identidad cordobesa, culturales y folclóricos, son múltiples, diversos. Su huella digital histórica y política, además, es contradictoria. Aloja a la Reforma Universitaria y el Cordobazo; a la capital nacional de la Revolución Libertadora [1], el Navarrazo; a partir de 1983, el voto mayoritario que eligió la oferta electoral situada a la derecha del espectro partidario de cada momento. Y mareas de gente movilizadas por víctimas de femicidios; la universidad pública; memoria verdad y justicia cada 24 de marzo.
José Aricó, nacido en Villa María, fue el intelectual orgánico de la Córdoba insumisa quizá más destacado de la historia provincial. Su lucidez alumbró un concepto que logró aprehender la heterogeneidad idiosincrática local: “ciudad de fronteras”. [2]No refiere a geografía sino a cultura y política. Acá coexisten y colisionan matrices antropológicas en conflicto. La tensión principal es entre dos polos: uno, “la Córdoba de las campanas”, clerical, hija del orden colonial, elitista, conservadora. Es la que produjo y protagonizó los acontecimientos reaccionarios del siglo XX. Esta comparte territorio con el otro, progresivo, el de los alzamientos obreros y estudiantiles: “la Córdoba de las avenidas”[3], laica; donde transita la rebeldía, la valoración de los derechos humanos y cívicos, el pensamiento crítico, la transformación social.
Las fronteras que separan al tiempo que unen a la ciudad (agregamos, a la provincia), lejos del defecto, para Aricó son productivas. Su coexistencia conflictiva, en su tesis, dinamiza las potencialidades político-culturales de Córdoba. La lucha entre lo viejo y lo nuevo se desarrolla sobre un suelo inestable. Esta hibridez incubó conservación y cambio y la oposición se encuentra en estado de latencia. Mujeres y más hombres que en otras oportunidades, el miércoles, caminaron y ocuparon la avenida valorada por el pensador villamariense como la mejor.
La consciencia emergente
La provincia, vista desde arriba, muestra un océano mileísta, antes macrista. La comparación del presente con un pasado glorioso y combativo, desconcierta. Pero, como dice la vieja canción, “quién dijo que todo está perdido”. Cordobeses y cordobesas, en circunstancias políticas relevantes, demuestran poseer “núcleos de buen sentido”, como todas las clases populares. Estos son los componentes impugnadores de lo existente, situados en los pliegues del sentido común, que es contradictorio y con preeminencia de las formas de pensar que promueve la hegemonía política de cada coyuntura. Son destellos de conciencia crítica que intuye la desigualdad y rechaza de forma espontánea la opresión. [4] La Nueva Mañana escuchó y publicó testimonios de personas movilizadas. Gentes del común, como Nicole, la tía de Agostina, expresó su orgullo por participar, por primera vez en su vida en una marcha. Y convocó a las mujeres que todavía no lo hicieron a que se sumen a esa lucha, que también es por la aparición de Delicia Mamani y por todas las víctimas de violencia de género. "Siempre las veía, le daba like en las redes y las compartía, pero (nunca) realmente estar acá gritando y con la garganta a más no poder y toda mojada”. Este es solo un ejemplo de una consciencia que, sin dejar de señalar al femicida, despersonalizó el crimen para denunciar al poder político y judicial como responsable. Agostina despertó a la Córdoba que también existe, la que llora su asesinato y está dispuesta a pelear por la justicia y la igualdad.


La UEPC marchó para exigir la reapertura de la paritaria docente en Córdoba

Visita de León XIV: cómo llegar desde el interior y otras provincias al predio donde será la misa

Consumo debilitado: las ventas minoristas cordobesas cayeron un 5,6% interanual en octubre

Una semana de enchastres, descalabros y desastres de todo tipo del gobierno de Milei

Milei, instiga a cometer “periodisticidios” y degradar la tarea de las y los trabajadores de prensa

La semana cerró con titulares judiciales a medida de los supra poderes

La fórmula de gobierno de Milei: lealtades compradas en el Congreso y represión a la ciudadanía

La emergencia de un marco normativo para una necesaria Argentina Inclusiva



Una semana de enchastres, descalabros y desastres de todo tipo del gobierno de Milei

¿Aguanta el dólar? La demanda de divisas no cesa y pone a prueba la "bazuca" oficial

Un joven murió y una mujer está grave tras colisionar un auto y una moto en Villa de Soto

Masivas protestas en Suiza, Alemania y Francia: violencia, destrozos y represión

Cerraron 263 comercios en septiembre y octubre en ciudades y centros turísticos de Córdoba






