Científicos de la UNC y la UTN de Santa Fe logran reparar microfisuras en el hormigón utilizando bacterias

Se encuentra en proceso de patentamiento un proyecto que brinda una alternativa amigable con el ambiente a un problema del ámbito de la construcción, al utilizar la capacidad natural de ciertos microorganismos para metabolizar minerales.
Córdoba14/08/2025Redacción La Nueva MañanaRedacción La Nueva Mañana

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Proyecto científico brinda una solución sustentable a las grietas en el hormigón (UNCiencia)
Foto: UNCiencia

Un proyecto que se encuentra en proceso de patentamiento y recibió financiamiento del Fondo para la Innovación Tecnológica y Social de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) brinda soluciones para las grietas de varios milímetros de espesor en el hormigón, utilizando la capacidad natural de ciertos microorganismos para metabolizar minerales; lo que permite aportar una alternativa sustentable y amigable con el ambiente para un problema del ámbito de la construcción.

Un artículo de Andrés Fernández en UNCiencia da cuenta de que el hormigón es uno de los materiales más utilizados en la construcción a nivel mundial, pero que es común que aparezcan microfisuras durante el fraguado, el endurecimiento o bien como resultado de la interacción con agentes agresivos del ambiente.

Si bien existen productos sintéticos para sellar el hormigón, como es el caso del poliuretano o la resina epoxi, destaca el artículo que en los últimos años, un equipo interdisciplinario integrado por investigadoras de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC, junto a integrantes del Centro de Investigación y Desarrollo para la Construcción y la Vivienda (Cecovi), de la Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Santa Fe, trabaja en el desarrollo de una fórmula que aprovecha la naturaleza de un microorganismo no patógeno para reparar las fisuras. 

Si bien el “agente restaurador” que investigan permanece bajo la más estricta reserva, por razones de propiedad intelectual, se sabe que en las condiciones apropiadas y con el “alimento” correcto, algunas bacterias tienen la capacidad natural de producir carbonato de calcio (CaCO3) y expulsarlo al ambiente. Se trata de un mineral que se utiliza en la construcción. De esa manera van rellenando progresivamente las fisuras hasta repararlas por completo. El proceso se denomina “biocementación”.

La directora del proyecto, profesora titular de Microbiolgía, responsable del Centro de Vinculación del Laboratorio de Microbiología Aplicada y Biotecnología (LaMAB) de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC e investigadora principal del Conicet en el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (Imbiv, UNC-Conicet), María Gabriela Paraje, consultada por UNCiencia, explicó que trabajan en "una ‘mineralización biológicamente inducida’, una restauración mediada por microorganismos que resulta más compatible en el hormigón y más amigable para el medio ambiente". 

Aseguran que en el mundo existen muy pocos estudios con abordajes similares y que ninguno tiene el enfoque que se aborda desde este equipo de trabajo.

En los ensayos, los resultados fueron sumamente positivos, según explicó Anabela Guilarducci, de Cecovi: "Permiten plantear que con la incorporación microbiana es posible la reparación de fisuras de tamaños que resultan significativos para la industria de la construcción".

En el proyecto convergen especialistas en microbiología, química, geología e ingenierías ambiental, civil y mecánica. Está radicado en la cátedra de Microbiología y el Centro de Vinculación de Microbiología Aplicada y Biotecnología (LaMAB) de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC.

Fue el que obtuvo el primer lugar, entre los cinco seleccionados en 2024 para obtener financiamiento del Fondo para la Innovación Tecnológica y Social (FITS), que impulsa la Secretaría de Innovación y Vinculación Tecnológica de la UNC.

Una alternativa de sustentabilidad

La industria del hormigón consume una gran cantidad de recursos naturales y energía. Se estima que su producción masiva origina el 11% de los gases de efecto invernadero y más del 5% por año del dióxido de carbono global generado por la acción humana.

La investigación científica en este campo está buscando mejorar los procesos productivos para hacerlos más amigables ambientalmente y extender la vida útil de las estructuras de hormigón para disminuir los residuos que deja su demolición.

En esta última línea se inscribe el proyecto de la UNC, como una solución que ayudará a reducir la huella ambiental asociada a los materiales sintéticos empleados en la reparación de las microfisuras.

Por lo pronto, en el equipo de innovación aspiran a llegar en breve a un prototipo que permita aplicar de manera simple la formulación sobre las microfisuras y que actúa con el transcurso de los días sin mayores intervenciones hasta cubrir las fallas.

Dentro de los avances necesarios para alcanzar ese objetivo, sus integrantes debieron resolver dos desafíos fundamentales. El primero, determinar con qué convenía “alimentar” a las bacterias para que produjeran el carbonato necesario. El segundo, cómo prolongar su supervivencia y mantenerlas activas por más de 24 horas, su promedio natural de vida.

Las soluciones logradas para ambos desafíos se mantienen bajo siete llaves y constituyen el corazón de la patente que fue gestionada y presentada por la Oficina de Propiedad Intelectual de la UNC, en conjunto con el Conicet y la UTN.

Una de las aplicaciones es la preservación patrimonial: se prevé que pueda ayudar a resguardar obras patrimoniales, especialmente las expuestas al aire libre y sujetas a condiciones climáticas adversas.

Equipo científico

Dirección | Dra. María Gabriela Paraje – Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales – UNC.

Adoptantes | Centro de Investigación y Desarrollo para la Construcción y la Vivienda de la UTN, Facultad Regional Santa Fe – Cátedra UNESCO de Sostenibilidad de la Universidad Politécnica de Cataluña.

Equipo de trabajo UNC | María Gabriela Paraje,  José Baronetti, Sofía Bongiovanni, Manuela Maldonado, Josefina Marzari, Karina Crespo Andrada. (Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales).

Resto del equipo | Anabela Guilarducci, Dianela González, Néstor Ulibarrie, Rudy Grether (Centro de Investigación y Desarrollo para la Construcción y la Vivienda, CECOVI, UTN – Facultad Regional Santa Fe);  Jordy Morato (Cátedra UNESCO de Sostenibilidad – Universidad Politécnica de Cataluña); Iván Manrrique Hughes (Dirección General de Impacto Ambiental del Ministerio de Ambiente y Economía Circular de la Provincia de Córdoba); y Sergio Farchetto (CUDAR – Facultad Regional Córdoba UTN).

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