El terrible relato de la joven atacada por el anestesista
Hasta ahora no había aparecido a la luz. Desde la agresión sufrida a la mañana temprano del martes, María Eugenia Belén Torres, la joven agredida por el anestesista Gerardo Billiris, se había mantenido internada en reserva en el Sanatorio Itoiz de Avellaneda. Sin embargo, la propia protagonista de la historia decidió aparecer en la escena pública y relató los duros detalles de aquel encuentro desgraciado que se inició en la noche del lunes.
"Yo llegué a su casa a eso de las ocho de la noche. Me había pedido que fuera para hacer una documentación con las obras sociales de su trabajo", describió Torres en una charla telefónica con el canal de noticias TN.
"Él estaba bien. Se fue a comer con una amiga, volvió y se empezó a drogar. Empezó a fumar crack", añadió.
Según comentó la joven, entre las 23 y las doce de la noche, el hombre la instó a drogarse y ella accedió al sentirse intimidada. "Él me habilitaba a que pudiera hacerlo. Con él fue la primera vez que lo consumí, nunca lo había hecho antes", afirmó.
Después de unas cinco o seis horas en la que ninguno de los dos protagonistas pudo precisar qué ocurrió con claridad, el acto de violencia por parte de Billiris se produjo cerca de las 7 de la mañana.
"En un momento de la mañana, él empezó a temblar. Yo lo puse de costado y de repente me empezó a pegar. Empezó a decirme que me iba a matar y me empezó a pegar con fuerza en la espalda, a pegarme muy fuerte", relató Torres, quien vive junto a sus padres en Aldo Bonzi.
Si bien Billiris declaró a la justicia que no recuerda nada del ataque y que los golpes parecieron ser producto de un ataque de convulsiones, producto del consumo de drogas, Belén no comparte para nada esa teoría.
"Yo estaba igual de drogada que él y en ningún momento tuve una acción involuntaria", relató. Y agregó: "Yo me quería meter en el baño y al final me di cuenta de que no dejaba de pegarme. Entonces, salí afuera de la casa de él y empecé a pedir ayuda. Él seguía pegándome, diciéndome que me iba a matar. Me cagó a palos".
La joven todavía se recupera de los diversos cortes sufridos por vidrios rotos, de fisuras en un omóplato y en los huesos oculares de un ojo y de una perforación en un tímpano. De hecho, Torres aseguró que hoy recibirá la visita de un especialista, ya que de un oído no escucha nada.
Torres sufrió fisuras en un omóplato y huesos de la cara y la perforación de un tímpano.
Tinder
La chica de 20 años confirmó que ambos se conocieron por Tinder y dijo que jamás hubiera imaginado que después de un primer encuentro, la relación podría haber terminado así.
"La verdad que no sé qué habrá desatado su ira. Lo único que sé es que yo lo pongo de costado pensando que se había pasado de mambo con la droga. Lo puse de costado y de repente él me empezó a pegar", dijo.