Según un estudio de la UNC, la envidia puede ser un motivo para mejorar

El trabajo fue realizado por investigadores de la Facultad de Psicología, entre 54 alumnos universitarios, de entre 18 y 25 años.
El trabajo, realizado por investigadores de la Facultad de Psicología, es una de las pocas exploraciones a nivel local sobre la envidia. Foto: gentileza.

El estudio realizado por investigadores de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba, en estudiantes de entre 18 y 25 años, permitió hacer una de las pocas exploraciones a nivel local sobre la temática de la envidia, y concluir que puede ser "inspiradora y un motivo para mejorar".

La envidia ha sido definida como una práctica hedónicamente desagradable que la mayoría de las personas tienen la capacidad de sentir,aun en diferentes culturas. Se trata de una emoción negativa, caracterizada por el anhelo de que la persona envidiada se vea perjudicada.

Sin embargo, estudios científicos recientes realizados en otros países, evidencian la existencia de una envidia cualitativamente distinta, denominada "benigna". En este marco se inscribe la investigación “Envidia benigna y maligna. Experiencia y patrones valorativos, e influencia en la toma de decisiones estratégicas”, que desarrolló Débora Mola para su tesis de licenciatura en Psicología.

“La idea fue discutir el posicionamiento clásico que define la envidia como una emoción social siempre negativa”, sostiene Mola y explica que en Argentina aún falta una descripción fiable acerca de los dos tipos de envidia y la bibliografía es escasa, razones por las cuales comenzaron a desarrollar esta línea de trabajo.

“En muchas ocasiones, en nuestro país, encontramos expresiones como envidia de la buena, o envidia sana, lo cual supone una diferenciación categórica entre las mismas y nos resultó interesante evaluar, entonces, esta emoción en el contexto local”, completa la psicóloga.

En efecto, el estudio evidenció que, a nivel local, las personas describieron diferentes tipos de envidia cuando reportaron las emociones que experimentaron.

Frustración versus inspiración

La investigación propuso evaluar el contenido experiencial (placer, frustración, inspiración o sentimientos de inferioridad) y el patrón valorativo (cómo se valora esa experiencia, por ejemplo, merecimiento o poder de control de la situación) asociado a los dos tipos de envidia. “La descripción de las experiencias así como el aspecto valorativo, son factores muy importantes a la hora de distinguir las emociones”, indica Débora Mola.

La muestra estuvo compuesta por 54 estudiantes universitarios de entre 18 y 25 años, de ambos sexos, que cursaban en las distintas facultades de la Universidad Nacional de Córdoba. En el estudio se utilizaron dos tipos de escalas psicométricas para medir la tendencia a sentir envidia.

Además, Mola explica que utilizó el método de reconstrucción del día para recabar información sobre la envidia. Así, los participantes indicaron, durante 15 días consecutivos, si habían experimentado envidia durante la jornada. Si la respuesta era afirmativa, debían describir brevemente su experiencia y responder una serie de preguntas respecto a la intensidad, facilidad para recordar dicha experiencia y el contenido de esas experiencias y aspectos valorativos, entre otros.

Algunos de los ítems abordados fueron: “Lo sentí placentero; me sentí inspirado/a por la persona a la que envidié; me sentí distante de la persona que envidié; lo sentí frustrante; me esforcé por lograr mis objetivos o esperé que le fuera mal a la persona que envidié”.

“En sintonía con los resultados encontrados en otros países –señala Mola– el estudio evidenció que en el contexto local las personas describieron diferentes tipos de envidia cuando afirmaron haber sentido esta emoción, pero esas envidias tenían diferencias marcadas por las experiencias y la valoración de esas situaciones”.

La investigación demostró que cuando los participantes cordobeses experimentaron envidia maligna se sintieron más distantes de las personas a las que envidiaban y sintieron la experiencia como más frustrante. Mientras que los participantes que experimentaron envidia benigna se sintieron más inspirados por la persona a la que envidiaron y sintieron necesidad de felicitar al envidiado.

En cuanto al aspecto valorativo, el estudio mostró que cuando las personas experimentaban envidia benigna sentían que el evento generador de esa envidia los ayudaría a mejorar. Además, sintieron que tenían mayor poder sobre esa situación y que merecían ese evento que había generado la emoción. “Para decirlo con otras palabras, cuando la persona siente envidia benigna cree que merece sentir eso, mientras que cuando siente envidia maligna piensa que no merece estar pasando por esa situación”, esclarece la investigadora.

Fuente: Unciencia.

Te puede interesar

Investigan la muerte de un hombre en una vivienda de barrio SEP

Durante la tarde de este sábado, personal policial se hizo presente en un domicilio donde un hombre mayor de edad se encontraba inconsciente.

Altas Cumbres: el DUAR rescató a una cabra atrapada en un precipicio por más de una semana

El procedimiento se realizó en el paraje Puesto El Faldeo, en Villa Cura Brochero. El animal se encontraba en un despeñadero de aproximadamente 70 metros de altura.

Alerta por riesgo de incendios forestales: es alto y muy alto durante el fin de semana

Se recomienda extremar las medidas de prevención y evitar cualquier actividad que pueda generar fuego.

Un joven murió tras impactar con su moto contra un poste de luz en B° Hipólito Yrigoyen

Sucedió en horas de la madrugada del sábado. La víctima fatal tenía 23 años y conducía una Benelli TNT 600 cc. 

Murió tras perder el control de su vehículo e impactar contra un árbol en Villa San Isidro

El hecho ocurrió en la Ruta E-56, en el departamento Santa María. La víctima fatal conducía una Renault Sandero y tenía 54 años.

Ruta 19: se incendió un colectivo a la altura de Arroyito y sus pasajeros resultaron ilesos

Sucedió poco antes de las 9 de este sábado. El ómnibus, de la empresa El Turista, se dirigía a la ciudad de San Francisco, con pasaje casi completo.