Pedro "el grande" con cuerpo de Colón
Por: Federico Jelic
ESPECIAL DESDE RUSIA
Parece una historia de una comedia o película de ficción pero no lo es, el nacionalismo ruso lo puede todo. A orillas del Río Moscow, cerca de la catedral ortodoxa Cristo el Salvador, luce imponente una estatua de hierro gigante, solemne, de noventa y seis metros de estatura, en homenaje a Pedro "el Grande" y las embarcaciones rusas, ya que el famoso fundador de San Peterburgo entre otros atributos fue el primer gran marino ruso. Pero la finalidad de dicho monumento era otro.
En una exposición en Sevilla del año 92, un artista local presentó esta efigie en la feria en honor a los 500 años del descubrimiento de América, con la imagen de Cristóbal Colón a bordo de la "Santa María", por la armada española tan famosa como temida en aquellos tiempos.
El tema es que las autoridades españolas no las aceptaron como tampoco las norteamericanas ya que como plan B, los rusos se la ofertaron ya a modo de reconciliación. Entonces debería volver todo a foja cero, al taller donde se fabricó y entonces había que aprovechar ya su creación. Entonces se les ocurrió a los rusos "reciclar" la idea y darle un tributo a la marina rusa, en un nuevo aniversario.
Pero la solución fue un poco ortodoxa: se resolvió quitarle la cabeza a la estatua de Colón y colocar en su lugar la de ¡Pedro el Grande! Como si alcanzara a disimular que tuviera vestimenta de marino española y cuya embarcación era una carabela española, pero el mote otorgado es un homenaje a las embarcaciones marinas rusas. Locuras del nacionalismo ruso.
Un monumento español con cabeza rusa, un Colón con bigotes, mixtura perfecta de la gran historia de Pedro el grande y su indumentaria y embarcación prestada a los españoles. Solo cambiando las cabezas, ni Los Simpsons se animaron a tanto.